El eurodiputado Gabriel Mato recorre, cada mes, cerca de 24.000 kilómetros para defender al sector primario de las Islas en las instituciones europeas. Las conexiones aéreas entre La Palma, donde reside, y Bruselas no son sencillas, fruto de la doble insularidad. Por ello, sabe mejor que ningún otro eurodiputado qué significa residir en una región ultraperiférica.
No solo defiende al sector primario, Mato se implica activamente siempre que el Parlamento Europeo o la Comisión plantean cualquier iniciativa que pueda afectar a Canarias. Un ejemplo es el paquete climático europeo para reducir las emisiones de CO2, en la que el eurodiputado palmero defendió, hasta que finalmente se aprobó, la exoneración de las tasas de emisión al transporte aéreo y marítimo entre las Islas y la Península hasta el año 2030.
-El Parlamento Europeo ha incorporado 3 millones de euros más para el Posei en el presupuesto de 2026. ¿Por qué es importante?
“Cualquier incremento presupuestario para el Posei, por pequeño que sea, es una buena noticia para nuestro sector agrario, que está pasando por momentos difíciles. Si a eso le añadimos que tenemos encima de la mesa una propuesta de nuevo marco financiero plurianual (2028-2034) que prevé no solo un importante recorte para la agricultura y la pesca, sino que además crea un fondo único no contemplando con nombre y apellidos el Posei, el acuerdo del Parlamento Europeo es aún más importante por cuanto manda un mensaje claro a la Comisión de apoyo total y sin fisuras al Posei y a una mejor financiación del mismo.
Para tranquilidad del sector les puedo garantizar que desde el Partido Popular Europeo, no vamos a admitir en ningún caso ni un fondo único basado en planes nacionales ni la desaparición del Posei”.
-¿Qué pasos quedan para que ese aumento sea definitivo?
“La propuesta de la Eurocámara entra ahora en lo que se conoce por trilogos (debate entre el Consejo Europeo, la Comisión y el Parlamento) y en el caso de que no hubiera acuerdo, se iría a un acto de conciliación. Dicho esto yo no tengo duda alguna de que ese incremento se va a mantener y no será modificado”.
– Usted insiste en evitar la “renacionalización” de las políticas. ¿Por qué sería un problema para Canarias?
“Porque hay políticas que si dejan de ser europeas la propia Europa pierde su razón de ser. La política agraria y la política pesquera son políticas comunes que no pueden dejarse al libre albedrio de cada uno de los 27.
En Canarias no podemos estar a expensas de que el gobierno de España decida eliminar el Posei, o su ficha financiera o por el contrario que decida invertir esos fondos en otras regiones con las que tiene contraídos compromisos políticos.
Si el dinero no viene de Europa con nombre y apellidos (Posei) y se deja a la suerte de los planes nacionales y de la decisión del Gobierno de España, tenemos un problema”.
-¿Europa está siendo sensible con Canarias?
“Lo he dicho muchas veces: Europa es mucho más sensible con Canarias que este Gobierno de España. Al margen del nuevo marco financiero, Europa ha mirado a Canarias en multitud de ocasiones. Lo hizo con el volcán, con regímenes diferenciados en materia de emisiones, de transportes, de ayudas, en inmigración…. Otra cosa bien distinta es que lamentablemente desde el Gobierno se haya menospreciado en ocasiones la mano tendida de la Unión Europea”.
-Cuotas de atún rojo: Canarias sigue recibiendo menos que otras comunidades. ¿Quién decide y qué se puede hacer?
“La Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT) se reúne precisamente en los próximos días en Sevilla y se analizarán las cuotas a nivel mundial. Se le asigna un total a España y luego el Gobierno español distribuye entre comunidades. El reparto inicial con Canarias fue nefasto y nos dejó una cuota muy baja. Se fue mejorando la situación, pero es evidente que nuestras cuotas siguen siendo muy inferiores a las que por justicia nos corresponden máxime cuando nuestra pesca es artesanal y absolutamente sostenible. En el Parlamento Europeo ya exigimos a propuesta mía que los estados miembros al repartir las cuotas (que es su potestad) debería tener en cuenta a las flotas artesanales y de pequeña escala y a las más sostenibles. Desgraciadamente esto no se cumple”.
-¿Se está corrigiendo la llamada “obsesión verde” que denuncian agricultores y pescadores?
“Se está poniendo algo de cordura. La “obsesión verde” de la Comisión anterior ha generado enormes problemas a nuestro sector primario. Yo comparto que hay que proteger los ecosistemas. Eso no lo duda nadie. Pero también a nuestros productores. Y hay que tener en cuenta todas las circunstancias. Le pongo un ejemplo: no se puede prohibir el uso de determinados productos fitosanitarios sin que se hayan estudiado posibles alternativas o establecido un periodo transitorio para ello. Mucho menos se nos puede exigir lo que a otros no se les exige. Si no permitimos a nuestros agricultores luchar eficazmente contra las plagas los estaremos condenando. El comisario Hansen, que además es buen amigo de Canarias, me garantizó que van a abordar este tema sin demora. Confío en que así sea, dado que si a una ficha financiera no actualizada desde hace años, le sumamos la muchas veces competencia desleal y cortapisas a la hora de luchar contra las plagas, estaremos en un escenario muy complicado.
Dicho esto, no quiero acabar sin enviar un mensaje de tranquilidad al sector: estamos en un momento difícil, pero siempre hemos sido capaces de superar los retos y una vez más lo van a hacer. Para ello tengan la certeza de que pueden seguir contando conmigo y con el grupo popular que es el mayoritario en el Parlamento Europeo”.







