La Laguna está conmemorando este año el 25 aniversario de su declaración como Ciudad Patrimonio Mundial por la UNESCO. La única ciudad canaria con esta distinción ha convertido la efeméride en un proceso de análisis y planificación, acompañado de más de medio centenar de actividades culturales y foros internacionales que transforman el casco histórico en un espacio de encuentro y creación compartida.
La Laguna reafirma hoy su condición de ciudad patrimonial viva: no un museo al aire libre, sino un espacio habitado, dinámico y en constante evolución, donde el legado histórico convive con la vida cotidiana. Durante todo un año, exposiciones, rutas teatralizadas, jornadas técnicas, acciones educativas y experiencias innovadoras conforman un recorrido que ha querido poner en valor la historia e identidad de una ciudad que se proyecta hacia el futuro.
La ceremonia institucional de cierre del aniversario, prevista para el 4 de diciembre en el Teatro Leal, será el broche final de una programación que ha movilizado a instituciones, colectivos, artistas, centros educativos y ciudadanía. Pero más allá de los actos, esta conmemoración ha servido para activar el orgullo lagunero, reforzar la proyección del municipio y generar espacios de diálogo sobre el modelo de ciudad que se quiere construir.

Todo, además, con una fuerte dimensión internacional, presente en foros con expertos y responsables institucionales de distintos países, que sitúan a La Laguna en el debate global sobre ciudades patrimoniales. Unos encuentros que refuerzan la interlocución con redes como el Grupo de Ciudades Patrimonio de la Humanidad de España, ICOMOS y UNESCO, consolidando la proyección exterior del municipio.
El alcalde, Luis Yeray Gutiérrez, subraya que la celebración “nos permite mirar hacia atrás con orgullo, pero, sobre todo, hacia adelante con responsabilidad. La Laguna no solo conserva un legado excepcional, sino que lo refuerza como motor de desarrollo, cohesión social y sostenibilidad de una ciudad que cuida su historia, que escucha a su gente y que construye futuro desde el patrimonio”.

En la misma línea, el concejal de Patrimonio Cultural, Adolfo Cordobés, destaca que el aniversario “no solo ha querido reforzar el vínculo entre territorio y ciudadanía, pues se ha convertido en una oportunidad para analizar lo que se ha hecho en este cuarto de siglo y pensar el modelo urbano de las próximas décadas”.
Desde Patrimonio Cultural y la Gerencia de Urbanismo, “hemos trabajado para que cada acción contribuya a activar la memoria colectiva y a visibilizar la riqueza de nuestro casco histórico. Pero también hemos querido mirar al futuro y estamos impulsando nuevos mecanismos de planificación en los que las aportaciones sectoriales y de la ciudadanía serán fundamentales. Porque proteger La Laguna es también imaginarla, planificarla y compartirla”, añade Cordobés.

El Ayuntamiento trabaja en la redacción de los primeros planes de gestión, iluminación, movilidad y diseño de espacios públicos en la ciudad histórica, además de en la actualización del Plan Especial de Protección. Estos instrumentos, que tendrán una alta participación ciudadana, serán claves para integrar el patrimonio en la planificación y garantizar su conservación como motor de desarrollo, consolidando unas políticas que ven en la memoria una herramienta de transformación y de fortaleza ante los próximos retos.
La Laguna ha demostrado que el patrimonio no es solo un conjunto de edificios, sino una forma de entender el territorio, de construir comunidad y de proyectar futuro. La celebración del 25 aniversario es una expresión de ese compromiso, y permite articular una visión compartida entre instituciones, ciudadanía y agentes culturales, además de desplegar una política integral que conecta conservación, sostenibilidad y equidad territorial.
El programa anual de actividades cuenta con el respaldo económico del Gobierno de Canarias, que ha aportado 1,4 millones de euros para financiar los actos y la primera fase del Plan Director de Iluminación del conjunto histórico. Esta colaboración institucional refuerza la hoja de ruta compartida para conciliar las necesidades contemporáneas con la preservación del valor universal excepcional de la ciudad.






