Contenido del paquete:
- 1 cuerpo presente con alma en diferido
- 2 ojos desbordados de pantallas
- 1 cerebro en constante notificación
- 1 gana de paz (frágil, no apilar)
- Tornillos de paciencia —advertencia: pueden venir defectuosos, pasados de rosca o directamente inexistentes
- Una pulsera “todo incluido” sin usar.
- Instrucciones en todos los idiomas menos en el tuyo

ANTES DE EMPEZAR
Este manual no enseña a huir.
Enseña a mandarse a mudar del miedo, no del mundo.
A dejar la noria de la duda para entrar, por fin, en la vida real.

PASO 1 — Identifique su noria personal. La reconocerá porque:
- Da vueltas.
- Da seguridad.
- Da nada más.
Si lleva años ahí arriba “viendo el parque” pero sin pisarlo, enhorabuena: ha encontrado el problema.

PASO 2 — No confunda mirar con vivir.
Otros se lanzan al vacío y no mueren: prueban toboganes imposibles, se ganan bebés en casetas de feria, se meten en pasadizos con brujas en la puerta.
Usted toma nota, desde lejos, como si la vida fuera ajena.
Este paso consiste en admitirlo sin excusas.
Sin drama. Sin poesía.
Solo asumir: estaba fuera. Y quería estar dentro.
PASO 3 — Desmonte el reptil interior.
Ese que grita “si te tiras, te matas”.
No lo odie. Vino de serie.
Desatorníllelo con cuidado.
(Puede que el tornillo esté pasado de rosca. Es normal: lleva años apretándolo.)
Cuando lo afloje, respire.
El silencio que oirá es suyo
PASO 4 — Compruebe la zona de lanzamiento.
No busque atajos. No los hay.
La entrada siempre ha sido un precipicio.
Pero también es la única puerta al parque.

PASO 5 — No acampe en la duda.
Tentará hacerlo.
Es cómoda, panorámica y no exige nada.
Pero no fue hecha para vivir, solo para esperar.
Si se queda demasiado, la noria vuelve a llamar.
Y usted sabe que el asiento le cabe demasiado bien.
PASO 6 — Siga el ejemplo del amor (o de quien ya se lanzó).
A veces alguien te coge de la mano y te pone otra vez en el borde.
Y se lanza.
Y tú das dos o tres mil vueltas sobre ti mismo,
midiendo cuánta vida estás perdiendo por sostener una falsa seguridad.
Cuando ya no puedas soportarlo más, cierra los ojos.
Y haz lo único importante:
entrar.
PASO 7 — Notará una pequeña muerte. Es señal de que empieza la vida.
El manual lo confirma:
para desaparecer del miedo hay que morir un poco.
Solo un poco.
El resto es nacer.

GARANTÍA
Como avisamos al inicio de este manual, no existen garantías, de eso va todo.
Si realiza correctamente este montaje, seguirá siendo usted,
solo que presente.
Más dentro.
Más vivo.
Más lejos del ruido y más cerca de lo real.
Y sin necesidad de morirse en el intento.




