Los gritos de “¡voy, voy!”, el ruido de los silbatos (que este año también repartió el Ayuntamiento) y las chispas, avisaban ayer que la bajada de las tablas tomaba las calles más empinadas de Icod de los Vinos. Fue el primer día de arrastre y aún quedan dos jornadas, pero al coincidir con el inicio del fin de semana, la concentración de personas comenzó más temprano que nunca y parecía mayor, ya que nadie quiso perderse el popular arrastre de tablas de San Andrés.
La llovizna que comenzó sobre las seis y media de la tarde no quitó las ganas de fiesta y tampoco impidió que miles de personas disfrutaran de un espectáculo que cada año genera más adeptos y que consiste en arrastrarse sobre tablas de madera por las calles con más pendiente del municipio hasta toparse con una torre de neumáticos en desuso apilados al final de la calzada.
No importa la edad, grandes y chicos comparten esta tradición que se transmite de generación en generación aunque es cierto que la edad brinda experiencia, sobre todo en la elección de la vestimenta, ya que los más jóvenes que ayer llevaban pantalones cortos sufrieron heridas y raspones que quizás hubieran evitado con botas y ropa adecuada. También en las primeras horas de arrastre se requirió atención médica para tres participantes y hubo algunas tablas rotas debido al fuerte impacto con las gomas.
Nuevamente las calles Antonio González, conocida popularmente como El Plano, y Hércules han sido las más demandadas por la gente joven, en el caso de la primera, además de una pronunciada pendiente tiene un salto a mitad del trayecto que hace volar la tabla. La calle Los Franceses fue la elegida por los más pequeños, que se arrastraban una y otra vez motivados por sus padres, madres y abuelos, quienes le sacaban fotos y vídeos a cada momento.
El metacrilato volvió a ser el material elegido por la juventud que en muchos casos optó por ponerle luces y colores para avisar en la bajada y goma espuma para amortiguar el golpe.
Desde temprano la gente comenzó a amontonarse por la céntrica calle San Sebastián buscando un lugar donde compartir una caña, un pincho, o un cucurucho con castañas -la tapa preferida de estos días- o simplemente para hacerse un hueco y disfrutar del espectáculo del arrastre y de las parrandas y grupos que amenizaron el casco durante todo el día.
Pasadas las 21.00 horas tuvo lugar el descorche institucional en la plaza Andrés de Lorenzo Cáceres, donde se concentró una multitud de personas para probar los 570 litros de vino entre las bodegas Cambium, Aceviño, Viña Engracia y Bodegas Insulares además de las tapas elaboradas y servidas por los ciclos de hostelería del IES San Marcos.
Los cacharros
Hoy, víspera de San Andrés, las calles del Puerto de la Cruz, San Juan de la Rambla y La Guancha, se llenarán de ruido con el arrastre de los cacharros, latas y botes de todos los tamaños atados a un cordel y arrastrados sobre todo por niños y niñas.
En la ciudad turística, la bulla comenzará a las cinco de la tarde en la plaza del charco, mientras que en el segundo municipio se habilitarán cinco calles (Molino de Viento en San José, Los Quinteros en La Vera, El Ropero en Las Rosas, la anexa a La Caldereta en San Juan y El Chorro en Las Aguas) y se dotarán de seguridad para que el evento se desarrolle con todas las garantías. Por último, en La Guancha, las celebraciones se concentrarán en la calle Doctor Fleming y en el entorno de La Palmita, que es la vía que siempre concentra más participantes.





























