cd tenerife

Un gol de Fabricio da la victoria al CD Tenerife frente al CD Arenteiro (1-0)

Los blanquiazules ganaron por la mínima en un encuentro gris y plomizo. El único tanto del partido lo marcó Fabricio al borde del descanso
CD Tenerife-CD Lugo: enésimo ‘partido trampa’ de la temporada

No es novedad que al CD Tenerife se le atraganten los equipos ‘pequeños’ de la categoría. Ya pasó contra Unionistas, Cacereño o Barakaldo no hace tanto y ayer también sucedió contra el Arenteiro, el colista del Grupo 1. Los blanquiazules ganaron por la mínima en un encuentro gris y plomizo. El único tanto del partido lo marcó Fabricio al borde del descanso. Después de eso, los locales gestionaron muy mal su ventaja e hicieron lo justo y necesario para sumar otra victoria.


El duelo frente arrancó sin novedades en el once. Cervera tiró de lógica y alineó a un once que ya los aficionados empiezan a recitar de carrerilla.


El inicio del encuentro resultó fría por parte de los locales, con un ritmo de circulación muy bajo. Esto contrastó con el arranque de los gallegos, mucho más activados y con más energía.


Tardaron los blanquiazules en despertar, pero poco a poco las ocasiones de gol fueron surgiendo. La primera a los 10 minutos de juego, cuando Aitor Sanz intentó una vaselina casi imposible tras despejar un córner la defensa del Arenteiro.


Nacho y Fabricio tomaron el mando ofensivo y el equipo empezó a carburar. También asomó la cabeza por el carril derecho Alassan. Todo eso provocó que la escuadra rival diera un paso para atrás y se dedicara a defender con hasta seis o siete jugadores por detrás de la pelota.
El Tenerife empezó a tocar a la puerta del gol de manera pausada, pero progresiva hasta que Fabricio convirtió el 1-0.


Antes de eso Enric finalizó un buen ataque tocando el balón de primera, pero se anticipó bien el meta del Arenteiro, quien no pudo hacer nada para evitar encajar el primer tanto pocos minutos antes de que finalizar el primer acto.


Córner ejecutado por los blanquiazules, peinada en el primer palo para que el balón volara hacia el segundo, donde surgió Fabricio, quien remató cruzado abajo al palo opuesto. Buen tanto del brasileño, que emocionado festejó el tanto que abría la lata. El colegiado le dio un poco de suspense al tanto porque revisó la acción al ser llamado por el cuarto colegiado, quien apreció una posible falta de Enric. No hubo nada y el Tenerife se fue a los vestuarios con ventaja en el marcador.

Segunda parte sin ambición del CD Tenerife


La segunda parte comenzó con una ocasión clarísima local. Balón en profundidad de Nacho, gana la espalda Alassan y su balón al corazón del área no logra finalizarlo De Miguel.
Fue de lo poco destacado de un segundo acto soporífero. El Arenteiro no daba para mucho más, mientras que el Tenerife daba la impresion que se daba por satisfecho con ir por delante en el marcador.


La falta de acción sobre el terreno de juego la intentó corregir Cervera desde la banda. En el 63, Balde relevó a un De Miguel que tuvo otra tarde-noche gris.


Ocho minutos después, el Heliodoro festejó por todo lo alto la entrada al verde de Maikel Mesa. Se sentó un Alassan al que se le acabó la gasolina en la segunda mitad.
Los ataques del CD Tenerife durante el segundo acto se pueden contar con los dedos de una mano. Lo intentó Nacho Gil superado el minuto 80.


Arrancada del mediapunta que corrió muchos metros en solitario, pero fue cazado con polémica por Bastida. Llegó algo tarde el central y el banquillo local entendió que, al ser Nacho el último hombre, la acción merecía acabar con roja. Tras la revisión en el monitor, el colegiado Juan Manuel Gordillo no consideró dar la razón a Cervera. Ni siquiera el trencilla pitó la clarísima falta que provocó Nacho.


Poco después el árbitro volvería al monitor tras pedir el Arenteiro una revisión en el FVS por una falta de Balde que el banquillo gallego opinó que era merecedora de expulsión.
En los minutos finales achucharon tímidamente los gallegos, pero el CD Tenerife aguantó una victoria por la mínima ante el colista. Bien está lo que bien acaba.