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222 años después. La Expedición Balmis y la viruela, una enfermedad ya desaparecida

El martes, día 9, a las 18.30 horas, en la Fundación CajaCanarias de Santa Cruz, se exhibirá un documental y se celebrará una mesa redonda sobre ‘La llegada de la Expedición Balmis a Canarias’
222 años después. La Expedición Balmis y la viruela, una enfermedad ya desaparecida

El día 9 de diciembre de 2025 se cumplen 222 años desde que la Expedición Balmis llegó a Tenerife. Una expedición médica, inédita en los anales de la Historia de la Medicina, creada para combatir una grave enfermedad: la viruela, hoy desaparecida.


Debido a las enormes dimensiones que estaba alcanzando la pandemia de viruela en los territorios españoles de ultramar (América y Filipinas), el entonces rey de España, Carlos IV, apoyó e impulsó, en 1803, la idea de enviar una expedición que llevase la vacuna de la viruela a todos los territorios del inmenso imperio español de aquella época. Tan sólo unos años antes, en 1796, el médico inglés Edward Jenner, había descubierto el método de la vacunación frente a la viruela.


¿Pero de qué forma podría transportarse la vacuna, si no existía industria farmacéutica que desarrollase y fabricase vacunas, tal como sucede hoy en día?


Durante siglos, la viruela ha constituido una grave enfermedad, que provocaba miles de fallecimientos diariamente, y quienes sobrevivían, podían quedar con terribles secuelas. De ahí que los médicos de cámara del rey Carlos IV, estuvieron debatiendo y estudiando desde comienzos de 1803, sobre cuál sería el mejor método para conseguir inmunizar frente a la viruela a quienes vivían a miles de kilómetros de distancia del territorio español peninsular, cuando el método de aplicación de la vacuna no era el que existe hoy, mediante inyecciones, y con disponibilidad de millones de viales fabricados por la industria farmacéutica.


Todo un reto logístico e imaginativo. Y la idea más brillante la propuso el médico Francisco Xavier Balmis, quien ya conocía con todo lujo de detalles el descubrimiento de la vacuna de la viruela por Jenner Balmis recomendó un método para “transportar de manera eficaz” la vacuna a lo largo de esos miles de kilómetros, un método muy práctico y nunca ensayado hasta entonces: inmunizar brazo a brazo a niños sanos, creando una cadena inagotable de vacunación. Cada diez días se aplicaría el fluido vacunal por escarificación del brazo a dos niños (se hacía de dos en dos, por si en alguno de ellos fallaba la inmunización). Y el método funcionó.


Al llegar los miembros de la filantrópica expedición a cada puerto y localidad, se seguiría el mismo procedimiento de vacunación, en otros niños locales, incluso en personas adultas en muchos casos, extendiéndose de esta forma el proceso vacunal a miles, cientos de miles de personas, con el único objetivo de frenar y controlar la extensión de lo que en aquellos momentos representaba una pandemia por el virus de la viruela.


Tras finalizar todos los preparativos, y teniendo en cuenta hasta los mínimos detalles,el día 30 de noviembre de 1803 partió del puerto de La Coruña la corbeta María Pita, arribando diez días después a la rada del puerto de Santa Cruz de Tenerife. A bordo, además de la tripulación comandada por el teniente de fragata Pedro del Barco, viajaban los miembros de la Expedición Balmis, una expedición médico-científica, formada por médicos, enfermeros, y 22 niños expósitos al cuidado de Isabel Zendal, la rectora del hospicio de la Coruña, quien, a lo largo de todo el recorrido de la expedición, asumió un rol muy importante: el papel de madre de aquellos niños, al tiempo que eficaz enfermera (es considerada la primera enfermera en una expedición médica mundial). El director de la Expedición era Francisco Balmis, cumpliendo también un importante papel, el subdirector de la expedición, Josep Salvany, junto al resto de los profesionales sanitarios que integraban la expedición.


Al día siguiente de su llegada a Tenerife, las autoridades y el pueblo de Santa Cruz de Tenerife, rindieron un caluroso recibimiento en homenaje a los miembros de la Expedición, siendo recibidos con todo tipo de honores en la Plaza de la Pila (hoy, Plaza de la Candelaria).


El Comandante General de Canarias, el marqués de CasaCagigal, junto al resto de autoridades civiles, militares y eclesiásticas, recibió y apoyó en todo lo que necesitaron, a los integrantes de la expedición durante su estancia en Tenerife, facilitando la vacunación a los niños de esta isla, y a los niños que iban llegando de las otras islas del archipiélago: desde Gran Canaria, La Palma, Lanzarote…, niños que recibirían el fluido vacunal en sus brazos, para regresar nuevamente a sus islas de destino, y continuar allí la cadena de vacunación, brazo a brazo. Todo un ejemplo de filantropía, solidaridad y trabajo en equipo, en tiempos necesitados de buenas ideas, y con muy pocos medios, para combatir una grave enfermedad que estaba diezmando a una gran parte de la población.


Antes de reemprender el rumbo a América, la Expedición Balmis creó en Canarias “una cultura” de vacunación, forjando los cimientos de lo que es todo el proceso vacunal: se institucionalizó un registro de vacunas, se crearon Juntas de Vacunación y se dejó una Casa de la Vacuna en Santa Cruz, donde mantener activo el fluido vacunal. Hay numerosos testimonios escritos, en distintos archivos y bibliotecas de Tenerife, donde se recoge, con todo tipo de detalles, el proceso de vacunación frente a la viruela, que se continuó realizando durante varios años posteriores tras la llegada de la Expedición Balmis a Canarias.


El día 6 de Enero de 1804, la Real Expedición de la Vacuna partió del puerto de Santa Cruz, rumbo a Puerto Rico, a donde llegó un mes después, para continuar su periplo vacunador por todos los dominios españoles de América, y cruzando por la costa del Pacífico mexicano, llegó a Filipinas, Macao y otros territorios no españoles, para circunvalar el mundo, hasta volver a España, tres años después de su partida. Mientras, y hasta el año 1810, la rama de la expedición que quedó en tierras americanas continuó vacunando. De hecho, el subdirector de la expedición Josef Salvany, falleció en Cochabamba (Bolivia) el 21 de Julio de 1810, mientras se dirigía con los miembros de la Expedición, hacia los territorios de Sudamérica, hacia los actuales Chile y Argentina.


El momento del recibimiento de la Expedición Balmis por el pueblo de Tenerife y las autoridades, ha quedado magistralmente plasmado en un cuadro pintado por el artista y pintor genovés, Davide Battaglia, afincado en la Laguna desde hace 10 años, casi tinerfeño de adopción, por la gran obra pictórica que ha ido realizando en nuestra isla en estos últimos años. El cuadro está expuesto en la sede de la Real Sociedad Económica de Amigos del País, en La Laguna, desde diciembre de 2024. También se ha realizado un documental, Balmis:historia sobre lienzo, en el que se detalla el proceso de creación del cuadro, desde los aspectos históricos, científicos y artísticos.


Hoy en día, la viruela es una enfermedad del pasado. La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró oficialmente su erradicación en el año 1980, tras décadas de intensa vacunación por los cinco continentes.


Pero aún quedan otras dos enfermedades que la OMS está tratando de erradicar, la poliomielitis y el sarampión, y que por diversas circunstancias (conflictos bélicos, movimientos negacionistas y antivacunas, reticencia vacunal…) están retrasando el control y eliminación de estas dos graves enfermedades.


Incluso una de ellas, el sarampión, está reemergiendo en todos los continentes, a pesar del gran despliegue de vacunación por parte de la OMS y de los responsables de Salud Pública de la mayoría de los países. En Canarias, tenemos un claro ejemplo, con el reciente brote de sarampión que ha afectado a las dos provincias del archipiélago. Pero esta es otra historia, que habrá que contar.


Y si revisamos las páginas de la Historia de la Medicina, y repasamos el caso de la viruela, se puede demostrar que algunas enfermedades frente a las que existen vacunas eficaces y disponibles, estas enfermedades pueden llegar a ser controladas, eliminadas y erradicadas. Es un reto posible, para el que se necesita la ayuda de todos, de las autoridades sanitarias y de la población.


El martes, 9 de diciembre de 2025, a las 18.30h, en la Fundación CajaCanarias de Santa Cruz de Tenerife, se desarrollará un acto, abierto a la participación de todo el público, en el que se exhibirá el documental Balmis: historia sobre lienzo y se celebrará una Mesa de Debate: La llegada de la Expedición Balmis a Canarias, organizada por Alumni ULL, en la que participarán los narradores del documental (Davide Battaglia, José Gómez Soliño y Luis Ortigosa), junto con el general jefe del Mando de Canarias, el teniente general Julio Salom, para ampliar datos relativos a esta primera gran expedición médica internacional de la historia de la humanidad.

*Miembro del Comité Asesor de Inmunizaciones de Canarias

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