El 23 de febrero de 1981 el Boletín Oficial del Estado (BOE) publicó el nombramiento de José María González de Chaves como propietario de la administración general de lotería El Gato Negro ubicado en el número 63 de la calle San Agustín, en Los Realejos.
Era una exigencia que se requería en aquel momento como parte de la convocatoria de concurso público-oposición ya que no eran “vendedores de lotería” sino administradores, tenían franquicia postal, debían tomar posesión ante el delegado, y preparar los avales, por un lado, ante una caja de depósito de la caja de ahorro, y por otra, a la agencia de seguros correspondiente.
Horas después, por la tarde, al general Antonio Tejero “se le ocurrió” irrumpir en el Congreso de los Diputados acompañado de Guardias Civiles armados mientras se votaba la investidura de Leopoldo Calvo Sotelo en un intento fracasado de golpe de estado. En ese momento, temió que todo su futuro se derrumbara en un instante.
“Lo primero que pensé fue: ya no hay administración”, confesó ayer mientras celebraba con sus empleadas y parte de su familia el haber vendido diez décimos del número 90693 agraciado con el tercer premio del Sorteo Extraordinario de Lotería de Navidad, dotado con 500.000 euros a la serie y 50.000 euros al décimo.
“Afortunadamente sí la hubo y también hubo democracia en España, aunque igual que casi todos los españoles, tuvo miedo que se pusiera en riesgo”, declaró.
Allí estaban Varinia, Elizabeth (la empleada con mayor antigüedad), Paula, Lucía, Erika y Nieves, además de Rosario, esposa de José María, y Martina, su nieta, quienes celebraron con los presentes y saludaban a los coches que pasaban pitando.
Los décimos fueron vendidos por ventanilla entre el 25 de septiembre y el 10 de octubre, según comprobaron en el ordenador. Sin embargo, pasadas las seis de la tarde, todavía no se conocía la identidad de ninguna persona afortunada.
“Ya no es como antes, la gente no viene haciendo ostentación de los números porque le salen primos, sobrinos y familiares por todos lados”, bromeó. Prueba de ello es que en los últimos años “tampoco se ha formado la fiesta aquí con los ganadores, como ocurrió cuando dimos un premio a una asociación grande de Icod El Alto”, recordó.
Los premios del Sorteo Extraordinario de Navidad 2025 se comenzaron a abonar desde la tarde de ayer, una vez finalizadas tanto las verificaciones de los números extraídos como los procesos informáticos, como es habitual, y se podrán cobrar hasta el 23 de marzo de 2026.
Su administración es una de las que más suerte ha repartido en el Norte de la Isla en las últimas décadas y además, con casos que han traspasado las fronteras de Tenerife, como el ocurrido en diciembre de 2011, cuando una vecina evitó el desahucio de su casa gracias a un número comprado en su negocio, el 02184, correspondiente también al tercer premio del Gordo.
José María viene de una familia de loteros. Su hermana, María Victoria regenta la Administración de Lotería número 2 El Carmen, ubicada en el número 1 de la misma calle, en los bajos del edificio Luisiana, que este mismo año vendió un décimo del 06766, agraciado con el segundo premio de la lotería del Niño, dotado con 750.000 euros por serie y 75.000 por décimo. Otro de sus hermanos, Miguel Ángel, es el responsable de la administración número 1 de La Esperanza, en La Guancha.
Además, con los terminales del segundo y tercer premio ha dado más de un millón en premios porque tienen muchos abonados a algunas terminaciones, como el 32 y el 48 y además, “repartidos por toda la isla”. Pese a ser cantidades pequeñas, supone un beneficio “porque vendes número y das premios, con lo cual comprar en El Gato Negro sigue siendo una apuesta segura”, subrayó José María.
La Ciudad del Drago ‘pellizca’ el tercer premio
“Vamos subiendo”, subrayó ayer la dueña del Bazar Antonio, Evelyn Hernández Martín, al enterarse que la suerte había vuelto a pasar por su negocio, ubicado en zona de La Centinela, en Icod de los Vinos, con un décimo del 90963, agraciado con el tercer premio de la Lotería de Navidad.
La propietaria confirmó que el número fue vendido por máquina, ya que el local funciona desde hace seis años como receptor y por lo tanto, es difícil identificar al comprador o compradora. Fue una vecina quien se lo confirmó, dado que ella estaba atendiendo el estanco.
No es la primera vez que la fortuna sonríe a este negocio. Hace dos años dio un quinto premio del Gordo y en esta ocasión se quedó muy cerca del premio mayor al vender el 78632 en lugar del 79632, el número del Gordo.
Aunque este año “no pudo ser”, las expectativas de Evelyn de seguir repartiendo fortuna se trasladan al sorteo del Niño. “Siempre estamos ilusionados de dar premios y hacer feliz a la gente”, sostuvo.
La primera vez de Elisa
El tercer quinto premio de la Lotería de Navidad, correspondiente al número 77715 ha dejado parte de su fortuna en el barrio de La Vera, en el municipio de Puerto de la Cruz.
El décimo premiado fue vendido en el Bazar Corina, situado en el Camino Piedras Blancas, que por primera vez otorgó un premio del Gordo, según declaró Elisa, su propietaria a Televisión Canaria.
El premio, dotado con 6.000 euros por décimo, ha recaído en una única persona, ya que en este punto de venta solo se despachó un décimo del número agraciado.
“Darlo aquí sí que es un gran premio”, señaló la responsable del establecimiento, quien explicó el significado especial que había tenido este hecho a nivel personal.
“Mi madre siempre decía que a ver si algún día la tele podía venir con la Lotería de Navidad y hoy se ha podido cumplir”, afirmó.







