Aena anunció ayer que establecerá un periodo de transición hasta el próximo 15 de abril antes de aplicar de forma definitiva el nuevo sistema de control y cobro por la estancia de guaguas en los aeropuertos canarios, cuya implantación inicial estaba prevista para el 15 de enero del próximo año.
Así lo confirmó ayer a DIARIO DE AVISOS el director de los aeropuertos de Canarias, Luis López Chapí, quien explicó que, durante esta fase, se ampliarán los tiempos de cortesía con el objetivo de facilitar la adaptación del subsector del transporte discrecional a la nueva operativa.
La medida, que comenzará a implantarse en los aeropuertos de Tenerife Sur y César Manrique–Lanzarote, responde, según Aena, a la necesidad de “reorganizar unos espacios “limitados” ante el aumento progresivo del número de vehículos que operan en los recintos aeroportuarios.
La entidad gestora defiende que el objetivo principal pasa por garantizar “una mayor rotación en zonas consideradas estratégicas”, situadas frente a las terminales.
“El espacio destinado a este tipo de transporte, en una ubicación privilegiada, debe tener una operativa ágil, sin estacionamientos prolongados, para evitar el bloqueo del escaso terreno disponible y facilitar el uso por parte de todas las empresas”, explicó.
En el modelo definitivo, las guaguas dispondrán de un periodo de cortesía de 60 minutos para la carga y descarga de pasajeros. Superado ese tiempo, deberán abonar la estancia conforme a la tarifa de rotación del aparcamiento general.
PRECIOS POR HORA
No obstante, Aena ha decidido introducir una etapa transitoria con tiempos de cortesía más amplios hasta el 15 de abril, una vez concluida la temporada alta de invierno y pasada la Semana Santa.
“Somos receptivos ante la posible inquietud del subsector y proponemos una etapa de transición para favorecer la adaptación, si así se considera, de los procedimientos actuales”, afirmó el director regional.
En relación con el impacto económico, Aena sostiene que el diseño del sistema “permite realizar la operativa habitual sin coste siempre que se respeten los tiempos de cortesía”. Una vez superados, el precio máximo por hora de estacionamiento se fijará en 3,3 euros en Tenerife Sur, 3,4 en Gran Canaria, 2,25 en Lanzarote y 1,5 en Fuerteventura, según detalló ayer Chapí en su comparecencia.
Aena descarta tajantemente la creación de bolsas reguladoras de espera, gratuitas o de pago, como las existentes en otros aeropuertos de la red, aludiendo nuevamente a la falta de espacio disponible en las instalaciones canarias. “No es posible”, insistió el director regional.
Respecto al diálogo con el subsector, aseguró que “se han mantenido reuniones tanto con la Federación de Empresas de Transporte de Canarias como con los distintos grupos de interés en cada aeropuerto afectado”, y que el gestor está dispuesto a “seguir atendiendo nuevas solicitudes de encuentro por parte de empresas o instituciones”.
Menor COMPETIVIDAD
El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, uno de los últimos actores clave pendientes de pronunciarse, señaló ayer que decisiones como el establecimiento de un nuevo cobro a las guaguas en los aeropuertos por parte de Aena disminuirá la competitividad del subsector y suponen, además, un ejemplo más de esa “política de incremento de ingresos” que, a su juicio, mantienen el Estado y Aena “a toda costa”.
Recordó que, frente a esta nueva política de Aena, que quita competitividad al subsector, según su criterio, los aeropuertos canarios sufren de “un déficit importante” en infraestructuras, con colas “enormes” y malas condiciones en estos aeródromos en, por ejemplo, el control de pasaportes.
“Para sacar los beneficios y sufragar los gastos de Aena, para eso sí suben las tasas y buscan impuestos nuevos…”, se quejó ayer el líder de CC.
El gestor evita concretar el impacto viario de la nueva medida
Sobre las críticas relacionadas con un posible impacto en la TF-1 y la movilidad exterior, Aena defendió ayer que la medida “está concebida para mejorar la planificación, disponibilidad y gestión eficiente de los recursos vinculados a los pasajeros”, aunque sin concretar estudios específicos sobre la red viaria insular.







