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Los Marrero: el apellido que guarda siglos de historia en Tenerife y vínculos con la nobleza guanche

Este apellido tiene su origen en Tenerife en el colono portugués Gil Marreiro, quien se asentó en Tacoronte tras recibir tierras de manos de Alonsso Fernández de Lugo después de la conquista de la Isla
Genealogía Los Marrero
Izquierda, Margarita Machado, descendiente de los Marrero de La Orotava, junto a su marido; a la derecha, su nieta, Margarita Maza, y su marido, José Manuel Reyes. DA

En esta segunda entrega de trabajos genealógicos canarios para DIARIO DE AVISOS, me voy a centrar en el apellido Marrero que tiene su origen en la isla de Tenerife en el colono portugués Gil Marreiro, y que llega a mí, a través de la ascendencia de mi madre Margarita Maza y en concreto de su bisabuela Julia Cándida Abreu Marrero.

Como ya planteamos en la primera entrega, con el apellido Ruiz, estas líneas no solo deben servir para ser conocidas, sino para que puedan ayudar a todas aquellas personas que tengan este apellido en particular y puedan conectarse a él en algún momento.

Gil Marreiro se asentó en Tenerife tras recibir tierras de mano de Alonso Fernandez de Lugo, tras la conquista de Tenerife. El Adelantado le dio 90 fanegas de tierras en Tacoronte, que habían sido “de Fernando, criado de Pedro Benítez…”, y se las dio en propiedad, “…por cuanto vos habéis labrado e beneficiado las dichas tierras”. Por ello “…mando a… repartidores que os den… las dichas tierras”. Si bien al final Alonso de Lugo decidió concederle únicamente 70 fanegas, en vez de las 90 registradas.

“Gil Marrero. Unas tierras q. fueron de Fernando, criado de Pero Benítez, puede haber dos años, en Tacoronte, como paresçerá por otro mi albalá, e por cuanto vos habéis labrado e benefiçiado las dhas. tas. mando a … repartidores, q. vos den en las dhas. tas. 90 f. 18 de otubre de 1503. Que digo q. vos den 70 f..- El Adelantado.”

Gil Marreiro se estableció con su esposa Constanza Antonia, en las tierras, que estaban situadas cerca del camino de Taoro, que unía La Laguna y Tacoronte en dirección La Orotava y que lindaba con otras que Lugo le concedió a Alonso Fernández de la Fuente en 1513 y que lindaba con las suyas. Gracias a esta Data, sabemos exactamente la localización de ambas tierras.

Gil Marreiro, castellanizado después Marrero y su esposa Constanza Antonia, pertenecen al numeroso grupo de pobladores portugueses, dedicados a la agricultura y la artesanía, que llegaron a Tenerife a principios del siglo XVI. Gracias al profesor titular universitario doctor José Antonio González Marrero, sabemos que también se le concedieron, como vecino de Tenerife, solares en La Laguna donde fabricó su casa en la calle del Agua. Uno de estos solares fue utilizado en la dote de su hija, Beatriz Marrero, cuando contrajo matrimonio con João Martins Barreiro.

DE PORTUGAL A TENERIFE

Constanza Antonia falleció en 1515, año en que nació su último hijo, Lorenzo, mientras que Gil Marrero no le sobrevive mucho tiempo, porque en la siguiente mención que los escribanos hacen de su nombre se encontraba ya enfermo. El 24 de febrero de 1516, hace su primer testamento, ante Antón Vallejo y reconoce tener bienes en Castilla y en la villa de la Raposeira, en Portugal, de donde admite ser natural. Desconocemos cuál fue su estado de salud durante sus últimos años, sobre todo si tenemos en cuenta que en 20 de septiembre de 1518 otorga su segundo testamento estando igualmente enfermo:

“Gil Marrero, … Desea ser sepultado en el monasterio de San Francisco de la villa de San Cristóbal, donde está enterrada su mujer Constanza Antonia, difunta, … nombra por herederos de sus bienes así en Tenerife como en Portugal, por iguales partes, a Vicente, Beatriz Marrera, Juan, Gonzalo, Gil y Lorenzo, sus hijos.”

Gil Marrero y su esposa Constanza Antonia tuvieron, entre otros, los siguientes hijos: Vicente Marrero (casado con Beatriz Fernández, los cuales vivieron en Higa); Juan Marrero (casado con Juana Martín, que se establecieron en el Valle de Güímar); Gonzalo Marrero (casado con Francisca de las Casas Montiel); Gil Marrero (nacido en Tenerife y casado con Juana López); Lorenzo Marrero (pudo hacerse sacerdote); y Beatriz Marrero, que es por donde seguiremos nuestra línea. Según el citado doctor Jose Antonio González Marrero, ésta Beatriz Marrero es la verdadera difusora del apellido Marrero en Tenerife, por su gran descendencia. Junto al también portugués João Marín Barreiro, hijo de Martins Afonso o Franco y Constanca Rodrígues Borreiro, oriundos de Vilarandelo, al norte de Portugal, tuvieron once hijos: Antonio Marrero, Francisco Marrero, Bartolomé Marrero, Sebastián Marrero, Juan Martín Marrero, María Marrero, Diego Marrero, Constanza Marrero y Fabiana Marrero.

Beatriz nació en Portugal y es, con casi toda probabilidad, la hija mayor de Gil Marrero y Constanza Antonia y se casó con João Marín Barreiro en 1514, tras recibir Dote, ante Hernán Guerra, ese mismo año. Beatriz falleció en La Laguna en 1577 tras realizar testamento ante Juan del Castillo el 7 de septiembre de ese mismo año.

UNA BISNIETA DEL ÚLTIMO REY DE ADEJE

De esos once hijos que tuvieron Beatriz Marrero y João Martín, vamos a seguir nuestra línea por Juan Marrero quien se casó antes de 1550, en la parroquia de Nuestra Señora de la Concepción de La Laguna, con Juana Díaz, hija de los guanches Juan Gaspar y María Díaz y bisnieta del último Rey de Adeje, Diego Díaz. Según Lorenzo Santana Rodríguez y Leopoldo Tabares de Nava y Marín en su libro Testamentos de guanches 1505 – 1550: “don Diego Rey de Adeje, tuvo 3 hijos: don Alonso Díaz, que casó con Catalina Fernández; Isabel Díaz, que casó con Juan de Bonilla; y a doña María de Adeje o de Lugo, que casó con el guanche Andrés de Llerena o Güimar”. Nuestra Juana Díaz, que casó con Juan Marrero, es nieta de esta María de Lugo y Andrés de Llerena y por tanto bisnieta del último rey de Adeje.

Leopoldo de la Rosa Olivera, en su trabajo El Rey Don Diego de Adexe y su familia, afirma que María casó en segundas nupcias con Andrés de Güímar o de Llerena, con quien tuvo cuatro hijos: Diego de Llerena, Catalina de Lugo, Andrés de Llerena y María Díaz. Esta última, que es quien nos interesa, otorgó testamento, ante el escribano de La Orotava Ruy García de Estada, el 4 de septiembre de 1510, y su viudo, Juan Gaspar dio poder, en representación de su hija, en Garachico, ante Antón Martín, el 16 de octubre de 1547, para seguir pleito reivindicatorio del valle de Masca, que afirma le correspondía a su mujer, “nyeta del Rey de Adexe don Diego, difunto, questé en gloria.” María Díaz y su marido Juan Gaspar, sólo tuvieron una hija, Juana Díaz, que fue la primera de esta línea de la descendencia del rey don Diego de Adexe, que se casó con un europeo, nuestro Juan Marrero.

Este matrimonio entre Juan Marrero y Juana Díaz se trasladó a vivir al Valle de Güímar y tuvieron 8 hijos: Juan Gaspar Marrero, Diego Díaz, María Díaz, Beatriz Marrero, Juana Marrero, Juan Marrero, Pedro Díaz Marrero y Elvira Díaz. Nosotros seguiremos por el primogénito, Juan Gaspar Marrero, que fue alcalde real de Candelaria en 1590 y dejó descendencia de sus matrimonios con María Rodríguez y con Ana Luis. A nosotros nos interesa los de su primer matrimonio con María Rodríguez y en particular su hija María Rodríguez Marrero.

Según afirma el citado De la Rosa Olivera, “los hijos de Juan Marrero y Juana Díaz y la mayor parte de sus nietos, vivieron en Candelaria, según resulta del citado documento en el que hacen referencia a la sentencia que habían obtenido en su favor, en virtud de la cual se les restituía en la propiedad y posesión del Valle de Masca.”

Según afirma Elías P. Torres Mesa, en su Guía Genealógica de Araya, Las Cuevecitas y Malpaís: “Juana Díaz y su marido Juan Marrero, continuaron el pleito iniciado por sus padres para reivindicar la propiedad de las tierras del valle de Masca que habían sido otorgadas por don Alonso Fernández de Lugo a don Diego (Rey q. érades de Adexe) mediante una Data de repartimiento de tierras el 5 de octubre de 1503 (nº 856-35) y que la habían correspondido al fallecimiento de éste a su hija María de Lugo, también llamada María Díaz o María de Adexe, como ya hemos dicho, abuela materna de Juana Díaz. Más de un siglo después los hermanos Juan Alonso Bencomo y el alférez Diego Alonso, descendientes de Juana Díaz y Juan Marrero, también continuaron con el pleito, Obteniendo finalmente de la Real Audiencia de Canarias sentencia a su favor mucho tiempo después de iniciado el proceso.”

LOS MARRERO Y LAS ANDAS DE LA VIRGEN DE CANDELARIA

Según este mismo autor, “Juan Marrero también participó activamente en otro proceso que se suscitó en 1601 contra los Padres Dominicos con respecto al derecho de “los naturales” a portar las andas de la Virgen de Candelaria durante sus fiestas, en el cual asumió la representación de “los naturales” de los sectores de Candelaria, Güímar, Buenavista y Daute ante la Audiencia de Canarias. Fue el llamado “Pleito de los Naturales” (en realidad consistió en varios procesos que se habían iniciado en 1587), motivo por el cual Juan Marrero pasaría a ser denominado el adalid de los guanches.”

Continuando por nuestra línea, podemos afirmar que María Rodríguez Marrero, hija de Juan Gaspar Marrero y María Rodríguez, se casó antes de 1610 con Luis González, teniendo al menos 9 hijos.

Uno de estos hijos, Andrés Marrero, con el que continuaremos, se casó en terceras nupcias con Catalina González, hija de Matías González y María Fariña. De entre sus hijos nacidos, en Güímar, nos quedamos con Asencio, quien nació 10 de mayo de 1665 y falleció el 11 de abril de 1730.

El nombre de Andrés se encuentra en el pleito de los herederos de Juana Díaz para recuperar el Valle de Masca el año 1643, como descendiente del Rey de Adeje.

La familia marchó pronto a Arico, concretamente a las zonas de La Sombrera y La Zarza (actualmente pagos de Fasnia). Y allí, en Arico, Asencio se casa en 1703 con Beatriz Rodríguez Tejera, hija de Juan Tomás Rodríguez y de Ana Tejera. De este matrimonio nacen varios hijos, entre ellos Andrés Marrero Rodríguez, el día 12 de agosto de 1709 contrayendo matrimonio con Catalina Francisca Morales Hernández, hija de Ignacio Morales y Ana Hernández el día 4 de octubre de 1734.

Tiene al menos cuatro hijos que son los que inician el traslado al norte de la isla. Entre ellos está Andrés Marrero Morales que se casó el 7 de noviembre de 1779 con Agustina Medina Canino, en la iglesia de Nuestra Señora de la Peña de Francia del Puerto de la Cruz. De este matrimonio nacen cinco hijos, dos hembras y tres varones, todos ellos bautizados en la iglesia de la Peña de Francia en el Puerto de la Cruz: Andrés Nicolás, María del Pilar Juana, Nicolás Andrés Juan, Cristóbal y Agustina Francisca Rosario.

A nosotros nos interesa Nicolás Andrés Marrero Medina, nacido el 18 de enero de 1781 en el Puerto de la Cruz y bautizado en la iglesia de la Peña de Francia el día 26 del mismo mes y año. Casó en primeras nupcias con María Borges y después, tras enviudar con Josefa Candelaria Sanabria.

Nicolás Andrés y María Borges, tuvieron al menos cuatro hijos: Juan Ignacio, Petra Sebastiana, Agustina Rita del Rosario y María Marrero Borges, siguiendo nuestra línea por esta última, quien casó en primeras nupcias con Francisco Oramas Salgado, y que tras enviudar, se volvió a casar, en la iglesia de Santiago Apóstol del Realejo Alto, el 10 de julio de 1835 con Blas Abreu González, hijo de Antonio José Abreu y de Petronila González.

“Folio 187 vuelto. Día 10 de Julio de 1835 Blas Abreu hijo de Antonio Abreu (natural de Guia) y de Petra González (difunta, natural de la Orotava en la Concepción) con María Marrero Borges (viuda de Francisco Oramas Salgado hija de Nicolás Marrero (natural del Puerto) y de María Borges (difunta, natural de la Orotava).”

María Marrarero Borges, tiene con Blas Abreu varios hijos, interesándonos a nosotros, una de ellas, Julia Cándida, mi tatarabuela que nació en el Realejo Alto el 3 de octubre de 1837 y que fue bautizada el día 8 de dicho mes en la iglesia de Santiago Apóstol.
Julia Cándida, se casó el 3 de enero de 1857, en la iglesia de Nuestra Señora de La Concepción de La Orotava, con Cirilo Domingo Manuel Machado, hijo natural de Josefa Machado.

Cirilo Machado y Julia Abreu, tuvieron 8 hijos: Floirana Petra María, que nació en La Orotava el 5 de octubre de 1857 y se casó con Manuel Machado Luis. Amalia Gabriela de Jesús, que nació el 29 de febrero de 1860. Nicolás, que nació en La Orotava, el 6 de diciembre de 1863 y se casó con Crecencia Pérez Abreu. Margarita Machado Abreu, que nació en La Orotava el 26 de julio de 1878, y que falleció el 4 de agosto de 1948. Casó con Ángel Domínguez González. Antonio Pedro, que nació en La Orotava el 1 de agosto de 1879 y se casó con María Dolores Domínguez González el 4 de noviembre de 1896. Manuel, que nació en La Orotava el 25 de septiembre de 1881, gemelo, que se casó con Rosario Yumar Pérez. María, que nació en La Orotava el 25 de septiembre de 1881, gemela. Cristóbal, 1867. Juan, que se casó con Bárbara Domínguez González Yumar, el 11 de junio de 1900. Y Matilde, que nació en 1851, y se casó con Jerónimo Escobar Martín.

De los hijos de Cirilio Manuel y Julia Candida, nos vamos a fijar en Margarita Machado, que casó con Ángel Domínguez González, hijo de Miguel Domínguez Yumar y María Concepción González Dorta, en la iglesia de Nuestra Señora de La Concepción de La Orotava, el 7 de mayo de 1900.

El matrimonio entre Margarita y Ángel tuvieron 10 hijos: Andrés, Gregorio, María, Candelaria, Nicolasa, Miguel, Félix, Concepción, Cándida y Ángel Domínguez Machado. Vivieron un tiempo en las Candias, y se trasladaron entre 1920 y 1924 a la calle Colegio, tras arrendar a Catalina Monteverde el Molino de gofio de la familia Monteverde.

*Miembro de la Sociedad Genealógica y Heráldica de Canarias

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