puerto de la cruz

Punta Brava también rechaza una desaladora en el barrio: “El emisario aún no se ha arreglado”

La plataforma Stop Vertidos al Mar no entiende que se inviertan cinco millones en construir una nueva infraestructura cuando no se ha terminado ninguna de las obras previstas

La implantación de desaladoras en diferentes puntos de Tenerife como consecuencia de la emergencia hídrica decretada por el Cabildo, no deja de levantar polémica. Tras la negativa de la ciudadanía de Tacoronte a la que se prevé construir en Mesa del Mar, el barrio portuense de Punta Brava también rechaza la instalación de una infraestructura similar en este núcleo por la contaminación que supone.

“No queremos inversiones injustificadas que puedan perjudicar el medio ambiente y el equilibrio del municipio cuando existen soluciones más eficientes, sostenibles y acordes con las necesidades de la población”, apunta la presidenta de la plataforma Stop Vertidos al Mar, Tania Hernández.

La Plataforma no entiende que el Cabildo de Tenerife y el Ayuntamiento inviertan 5 millones de euros en construir una nueva infraestructura cuando todavía no se han terminado las que están obsoletas. “El emisario no se ha arreglado, los puntos de vertido están en el mismo estado y sin autorización, la ampliación de la depuradora no se ha iniciado y el terciario no funciona, sigue en periodo de prueba. Ni el Ayuntamiento ni el Cabildo han hecho nada, estamos igual que al principio”, sostiene Hernández.

Por el contrario, “si el agua que se tira actualmente al mar con hipoclorito se filtrara, el terciario funcionara en su plenitud, y se ampliara la depuradora para abastecer los 20.000 metros cúbicos que llegan al Puerto de la Cruz de todos los municipios del Valle de La Orotava, no necesitaríamos una desaladora, ya que además, liberaría el agua potable que actualmente se destina para regadío permitiendo su aprovechamiento para otros fines prioritarios”.

Tania Hernández deja claro que la desaladora que se contempla construir en Punta Brava, en un terreno anexo a la depuradora, no constituye una solución adecuada frente a la “supuesta” emergencia hídrica que alega el Gobierno insular, “que no tiene en cuenta las repercusiones medioambientales y económicas a largo plazo que conllevaría ni se ha justificado de manera suficiente su necesidad frente a alternativas más sostenibles”.

“Punta Brava no quiere ninguna desaladora porque la salmuera mata la flora, la fauna y todo lo que esté en su alrededor. No solo nos van a traer todas las aguas fecales del Valle de La Orotava sino también los vertidos de salmuera. “Ya es demasiado”, manifiesta.

La presidenta de la citada plataforma lamenta que el Gobierno municipal no les haya comunicado este proyecto, del cual se enteraron por los medios de comunicación una vez aprobada su inversión esta misma semana por parte del Consejo Insular de Gobierno. “El Ayuntamiento no ha convocado ninguna reunión y conocer la opinión de la ciudadanía pese a que llevamos desde septiembre esperando que nos den fecha para sentarnos a hablar” ya que no lo hacen desde comienzos de año, antes de la histórica manifestación en la que un millar de personas salieron a la calle para exigir que paren los vertidos en Playa Jardín.
Según Tania Hernández, “la explicación que nos dieron es que no tienen información que trasladarnos y después nos enteramos que quieren construir una desaladora”.

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