La niebla densa ha vuelto a generar complicaciones en el Aeropuerto de Tenerife Norte-Ciudad de La Laguna, provocando desvíos y retrasos en varios vuelos durante la tarde de este sábado.
Según ha informado Televisión Canaria, cinco vuelos han tenido que ser desviados al Aeropuerto de Tenerife Sur, dos de ellos procedentes de Madrid, ante la baja visibilidad registrada en el entorno de las pistas.
A esta hora de la tarde, la situación sigue siendo compleja en la operativa del aeropuerto, debido a las condiciones meteorológicas adversas, que afectan directamente a las maniobras de aterrizaje.
La niebla se ha concentrado en la zona norte de la Isla, reduciendo de forma significativa la visibilidad y obligando a las aerolíneas a activar protocolos de seguridad.
Desde Aena han confirmado la incidencia a través de sus canales oficiales, señalando que la causa de las alteraciones es la meteorología adversa en el Aeropuerto de Tenerife Norte-Ciudad de La Laguna.
El gestor aeroportuario ha recomendado a los pasajeros consultar con sus compañías aéreas el estado de sus vuelos antes de desplazarse al aeropuerto.
Desvíos y retrasos por baja visibilidad
La llegada de la niebla ha provocado que algunos vuelos no pudieran completar la aproximación con seguridad, lo que ha derivado en su desvío al aeropuerto del sur de la Isla, una situación que se repite con cierta frecuencia en este aeródromo.
Además de los desvíos, se han registrado retrasos en las salidas y llegadas, a la espera de que mejoren las condiciones.
El Aeropuerto de Tenerife Norte, situado en una zona elevada y expuesta a cambios meteorológicos rápidos, es especialmente sensible a la presencia de niebla y nubosidad baja, un fenómeno habitual en determinadas épocas del año y que afecta de forma recurrente a la operativa aérea.
Un problema recurrente en Los Rodeos
La frecuencia de la niebla en el entorno del aeropuerto es uno de los factores que más condiciona el tráfico aéreo en la instalación. En episodios como el de este sábado, la visibilidad se reduce por debajo de los mínimos operativos necesarios para garantizar aterrizajes seguros, lo que obliga a aplicar desvíos preventivos.
Este tipo de situaciones suele generar acumulación de vuelos, esperas en tierra y cambios de planificación, tanto para las aerolíneas como para los pasajeros, especialmente en franjas horarias de alta densidad de tráfico.
Aunque el aeropuerto cuenta con sistemas de ayuda a la navegación, la niebla sigue siendo uno de los principales condicionantes de su operativa.
Aena insiste en la importancia de que los viajeros verifiquen el estado de su vuelo antes de acudir a la terminal, ya que las condiciones meteorológicas pueden variar en cuestión de minutos y provocar nuevas modificaciones en la programación.







