sociedad

La población de Canarias envejece a un ritmo récord en su historia

Los mayores de 64 años del Archipiélago canario aumentan el 30% durante los últimos cinco años, según los datos del INE, lo que representa un cambio demográfico histórico

El envejecimiento de la población en el Archipiélago se acelera, impulsado por la caída de la natalidad y el aumento de la esperanza de vida, así como un saldo vegetativo negativo al contabilizar más decesos que nacimientos.

Según el INE, Canarias registra en 2025 el mayor nivel de envejecimiento de su historia con un índice del 149,5 %, es decir, casi 150 mayores de 64 años por cada 100 menores de 16 años, y 6,8 puntos más con respecto a 2024.

Aunque Canarias presenta un nivel de envejecimiento muy similar al nacional, donde la cifra se sitúa en un 148 % (148 mayores de 64 años por cada 100 menores de 16), el envejecimiento en las Islas se ha disparado un 30 % en los últimos cinco años, y si tomamos como referencia el 2000, que se registraba 63,2 mayores por cada 100 menores, el incremento es de 86,3 puntos. Se estima que para 2039, este grupo representará el 27 % de la población total.

La realidad concentra la vejez en la provincia tinerfeña, al contabilizarse casi 158 mayores de 64 años por cada 100 menores de 16. La población anciana se reparte de manera desigual, siendo La Palma, La Gomera y El Hierro las islas más envejecidas, y Tenerife y Gran Canaria, maduras. Los municipios más envejecidos son las zonas rurales y las medianías.

Este cambio demográfico genera una mayor demanda de recursos asistenciales, una presión asistencial que sumada a la falta de recursos en los sistemas social y sanitario y los excesiva burocratización, amenaza con la quiebra de los servicios esenciales del estado del bienestar.

Hay un evidente déficit de plazas residenciales. Con solo 9.935 camas, el Archipiélago presenta un déficit de 10.607 plazas, por lo que resulta necesario duplicar la oferta actual para alcanzar el estándar recomendado de 5 plazas por cada 100 personas mayores de 65 años, según la Asociación Estatal de Directoras y Gerentes en Servicios Sociales (Aedgss).

El déficit ha crecido en solo un ejercicio en 1.200 camas. Se estima que esta brecha superará las 14.000 plazas en 2039 si no se acometen las medidas necesarias y se cumplen los distintos planes de infraestructuras impulsados por el Gobierno de Canarias y los Cabildos.

Según el INE, Canarias tiene más de 410.000 personas mayores de 65 años, y todos nuestros mayores no pueden acabar en una residencia, por tanto, hay que hacer un refuerzo en las políticas de inclusión, y en los apoyos y cuidados de larga duración, según el mandato europeo de desinstitucionalización favoreciendo la permanencia en su entorno cercano.

También hay un aumento notable de mayores que viven solos: se prevé que para 2039 haya más de 116.000 hogares, lo que obliga a redoblar esfuerzos en teleasistencia avanzada y la prestación de servicios individualizados.

Dentro del apartado de dependencia y discapacidad, las listas y tiempos de espera son preocupantes: 22.023 canarios están en lista de espera. El tiempo medio desde que se solicita la dependencia hasta la resolución de la prestación ha descendido hasta los 430 días, un 23,2% menos que el año pasado, pero en las Islas se espera 301 días por la resolución de grado y 111 días más hasta que se resuelve la prestación.

Por otro lado, 2.202 canarios fallecieron en las listas de espera de dependencia en 2025, de los cuales 1.059 estaban pendientes de resolución de grado y 1.143 de resolución del PIA, según Aedgss. Además, Canarias encabeza el mayor porcentaje de personas en el limbo de la dependencia (28,6%), es decir, hay 19.551 personas pendientes de recibir prestación, a pesar de aumentar un 30,5% el número de beneficiarios en 2025. Se estima que hay un déficit de 160 millones en la financiación solo para atender la demora actual.

Sistema sanitario

Por otro lado, la capacidad operativa del sistema sanitario está comprometida por la escasez de facultativos, ante el aumento de una población que demanda más recursos por las mayores tasas de cronicidad y pluripatologías, atención especializada en geriatría, etc. En 2024, Canarias tenía una tasa de 2,99 médicos por cada 100 personas de 65 o más años. Se estima que para 2030 harían falta 1.200 médicos más para mantener la atención actual.

Además, se demanda un mayor número de camas hospitalarias y un impulso a los servicios de atención domiciliaria, tanto desde las áreas hospitalarias como de Primaria, y nuevos Centros de Salud en zonas donde ya se observa saturación.

Continúa el gran reto de descender el número de pacientes en espera para una cirugía (31.879, a final de 2024, con más de seis meses 5.493), a lo que se suma un cuello de botella en las consultas especializadas (150.975 personas) y en pruebas diagnósticas (25.633 personas).

Aunque el gasto sanitario público aumentó un 158% en 20 años, será necesario inyectar 290 millones adicionales para mantener en 2039 la asistencia.