El solomillo Wellington es uno de los platos imprescindibles para disfrutar de las Navidades, aunque perfectamente se puede degustar cualquier otro momento del año. Si hay alguien que hace bandera de este plato es el chef de origen danés, aunque lleva años en Tenerife, Danny Nielsen en su restaurante ubicado en el callejón del Combate, número 9 de Santa Cruz de Tenerife. Aquí se puede degustar, siempre bajo reserva, no solo en las fiestas navideñas sino en cualquier otra época del año.
En el universo de la cocina hay pocos platos que tengan el prestigio y la historia del solomillo Wellington. La creación de este plato se atribuye al comandante británico Arthur Wellesley, quien se convirtió en el Duque de Wellington tras derrotar a Napoleón en la batalla de Waterloo en 1815. Sin embargo, esta hipótesis no está avalada ya que el militar no era un gran aficionado al mundo de la cocina.
El solomillo Wellington perfecto
Los cierto es que muchos chefs influyentes han contribuido a elevar el prestigio de esta receta, que se ha convertido en un clásico atemporal. Aparentemente es una receta sencilla pero que tiene la gran dificultad de lograr un horneado que permita la cocción perfecta de la carne y el dorado ideal del hojaldre. Lo importante del plato es conseguir que la carne se mantenga jugosa, roja y tierna, mientras que el hojaldre quede en su justo punto de crujiente.
Danny Nielsen ha logrado la perfección de esta delicia culinaria que se ha convertido en uno de los atractivos del restaurante en épocas festivas, pero también en cualquier otra fecha del año, siempre con reserva y mejor aún disfrutarla en familia o con un grupo de amigos.
En pleno trasiego de las navidades reservé el solomillo Wellington y pude comprobar, una vez más, como en este restaurante se come francamente bien y donde no se escatiman los detalles para satisfacer al comensal.

Premio de Gastronomía de DIARIO DE AVISOS
De entrada ese mismo día pedimos un tartar de arenques marinados con cebolla roja y alcaparras sobre pan de centeno, que homenajea a su ciudad natal Esbjerg (Dinamarca) y unas papas bravas con tartar de atún rojo Balfegó, mahokimchi y cebollino. De postre, un sorbete de verano líquido. Acompañamos los platos con un Ukan, tempranillo, con 16 meses de crianza en barrica de robles francés, de la Denominación de Origen Rioja, todo un descubrimiento.
Danny Nielsen, que fue distinguido con el galardón Manuel Iglesias en los XXXV Premios de Gastronomía DIARIO DE AVISOS en el año 2020, ha consolidado un proyecto gastronómico donde se fusiona la cocina nórdica y clásica, con el empleo de los ingredientes locales, y con la mirada puesta en el disfrute del comensal.







