tenerife

El Sur cumple 40 años como destino líder en Tenerife

El Puerto de la Cruz era la gran referencia vacacional del Archipiélago en los mapas de los principales destinos nacionales y europeos, pero en 1986 todo cambió
El Sur cumple 40 años como destino líder en Tenerife

El Sur cumple 40 años de hegemonía turística en Tenerife. Cuatro decenios desde que le arrebatara al Puerto de la Cruz -gran faro en el mapa de los grandes destinos nacionales y europeos en los años 60 y 70-, el cetro del liderazgo en número de turistas alojados en hoteles y apartamentos.

El año 1986 marcó un antes y un después y desde entonces la zona meridional de la Isla, dotada de una planta hotelera más moderna y con sol garantizado prácticamente todo el año, no ha hecho otra cosa que crecer en número de visitantes.

Aquel año en el que Maradona y Argentina deslumbraban en el Mundial de México, Europa entraba en pánico por la explosión del reactor nuclear de Chernobil y el mundo miraba al cielo para contemplar el paso del cometa Halley, la industria turística comenzaba a escorarse hacia el Sur en pleno auge del turismo de masas.

La comarca empezaba a rentabilizar su apuesta por complejos dimensionados a los nuevos tiempos, con amplios espacios comunes, inspirados, en algunos casos, en los hoteles resort del Caribe.

Un total de 1.983.786 turistas aterrizaban ese año en Tenerife. De ellos, 832.887 elegían la zona norte y 962.410 la comarca sureña, según las cifras de AENA y del Cabildo publicadas en el libro El turismo en Canarias, un pormenorizado estudio firmado por un equipo de investigadores y expertos del Archipiélago.

Las bases del despegue turístico del Sur comenzaron a sentarse mucho antes con la construcción de dos grandes infraestructuras: la autopista del Sur, impulsada por el presidente del Cabildo José Miguel Galván Bello, y el aeropuerto Reina Sofía, que abrió la puerta a los vuelos charter cargados de turistas europeos. Pero también jugaron un papel primordial los promotores catalanes Rafael Puig Lluvina y su hijo Santiago, que a mediados de los años 60 dieron el paso de invertir en un erial para hacer realidad su sueño: levantar sobre aquel paisaje de tierra, piedras y tabaibas Playa de Las Américas, uno de los emporios turísticos más visitados del planeta.

Expertos consultados por este periódico subrayan que el clima ha jugado un papel decisivo en favor de la transformación del Sur. Recuerdan cómo hasta principios de los años 80, el cliente que llegaba al Puerto de la Cruz lo hacía atraído por sus buenas condiciones meteorológicas, marcadas por la suavidad y estabilidad. Hasta que el Sur empezó a ofrecer sol, playas, modernas instalaciones, grandes espacios públicos y actividades orientadas al ocio.

Esta circunstancia, unida a la inmovilidad empresarial portuense para renovar la planta alojativa y la falta de espacio de la ciudad para desarrollar nuevos proyectos hoteleros, acabaron por decantar la balanza de la facturación y las pernoctaciones hacia el Sur.

Los ayuntamientos de Adeje y Arona, animados por la capacidad visionaria de los inversores, adecuaron sus planeamientos al nuevo fenómeno y permitieron a los empresarios desarrollar proyectos que supusieron un notable salto en el desarrollo del número de plazas, sin olvidar la capacidad alojativa de los apartamentos, un fenómeno en auge en los años 70 y 80 que contribuyó al despegue de núcleos como Ten-Bel, Los Cristianos y la propia Playa de Las Américas.