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La visión doble: un problema visual que tiene tratamiento

Conocida clínicamente como diplopía, puede aparecer de forma repentina o progresiva y tener orígenes muy diversos
La visión doble: un problema visual que tiene tratamiento
En IRVO se realiza una evaluación binocular para cuantificar el problema y diseñar un tratamiento personalizado.

Ver dos imágenes donde solo debería haber una puede resultar desconcertante, agotador y, en muchos casos, profundamente limitante. La visión doble, conocida clínicamente como diplopía, es un síntoma que afecta de forma directa a la calidad de vida de quienes la padecen.

La diplopía puede aparecer de forma repentina o progresiva y tener orígenes muy diversos. En algunos pacientes está relacionada con alteraciones neurológicas, como accidentes cerebrovasculares, traumatismos craneales o enfermedades desmielinizantes. En otros casos, puede surgir tras una cirugía ocular, por descompensaciones musculares, problemas de motilidad ocular o incluso tras periodos prolongados de estrés visual.

“Después del diagnóstico oftalmológico, muchos pacientes llegan a consulta muy angustiados. No solo ven doble, sino que sienten inseguridad constante, miedo a caerse o a no poder llevar una vida normal”, explica el Dr. Vicente Martín-Montañez, optometrista del Instituto de Rehabilitación Visual y Optometría de Canarias (IRVO).

El abordaje optométrico: devolver estabilidad a la visión

Desde la optometría clínica, la visión doble puede abordarse de forma eficaz en un alto porcentaje de casos. En IRVO se realiza una evaluación binocular para cuantificar el problema y diseñar un tratamiento personalizado.

Una de las herramientas fundamentales son los prismas, que permiten desplazar la imagen hacia la posición correcta. “El prisma no elimina la causa, pero sí recoloca la imagen donde el sistema visual la necesita para volver a trabajar de forma conjunta”, señala Martín-Montañez.

Este tratamiento suele combinarse con terapia visual, un conjunto de ejercicios específicos destinados a mejorar la coordinación ocular, fortalecer la estabilidad binocular y reducir la dependencia del prisma cuando es posible. El objetivo no es solo aliviar el síntoma, sino recuperar seguridad, comodidad y funcionalidad visual.

“Cuando conseguimos que una persona vuelva a caminar sin miedo o a mirar al frente sin ver doble, el cambio no es solo visual, es vital”, concluye el optometrista.

IRVO – Instituto de Rehabilitación Visual y Optometría de Canarias
Avenida San Sebastián 72, Santa Cruz de Tenerife
Teléfono: 620 376 655