ElConsejo Rector de la Gerencia Municipal de Urbanismo de La Laguna aprobó ayer, por unanimidad, el convenio urbanístico que permitirá al ayuntamiento recibir la parcela necesaria para ejecutar la ampliación y urbanización de la calle Cañaveral, una actuación largamente demandada por la ciudadanía y clave para mejorar la seguridad vial y la accesibilidad en el entorno de El Cristo, destacaron.
El acuerdo supone la cesión gratuita por parte del Cabildo de Tenerife de 2.369 metros cuadrados de suelo destinados a viario, así como la asunción, por parte de la Institución insular, de los costes derivados de las actuaciones municipales necesarias para materializar la cesión.
Con esta aprobación, Urbanismo informó de que culmina un proceso administrativo “complejo” que habilita al ayuntamiento para iniciar la redacción del proyecto de urbanización y avanzar hacia la transformación integral de una vía históricamente saturada y con significativos problemas de seguridad para peatones y residentes.
El alcalde de La Laguna, Luis Yeray Gutiérrez, destacó que “este acuerdo representa un paso decisivo para resolver un problema que llevaba demasiados años esperando una solución definitiva”. “La ampliación de la calle Cañaveral no solo mejorará la seguridad y la movilidad en un entorno muy sensible del municipio, sino que prepara el espacio para integrarlo con el futuro equipamiento que el Cabildo desarrollará en los antiguos cuarteles del Cristo”, valoró.
Gutiérrez añadió que “este convenio demuestra la importancia de la colaboración leal entre administraciones cuando se trata de resolver necesidades de la ciudadanía”.
Por su parte, el concejal de Ordenación del Territorio y consejero director de la Gerencia de Urbanismo, Adolfo Cordobés, subrayó el trabajo técnico desarrollado durante los últimos meses: “La Gerencia ha llevado a cabo una tramitación rigurosa, transparente y ajustada a la normativa, que incluye la segregación de la parcela, la información pública y la elaboración del convenio definitivo, un acuerdo que nos permitirá actuar con seguridad jurídica y avanzar en una obra fundamental para la ciudad histórica”. El edil apuntó que el Ayuntamiento “asumirá la ejecución de las obras, como corresponde a su competencia en materia de viario, mientras que el Cabildo sufragará los costes para que la cesión llegue libre de cargas”.
El proyecto permitirá transformar una vía actualmente estrecha y con coexistencia insegura entre vehículos y peatones en un corredor urbano accesible, con aceras amplias, carril de circulación, zonas de estacionamiento y nuevo cerramiento. La intervención resolverá así una demanda histórica de los residentes.
Tras la aprobación del convenio por el Consejo Rector, los siguientes pasos se centrarán en su suscripción formal por parte del Cabildo y la Gerencia de Urbanismo, trámite necesario para proceder a su inscripción en el Registro de la Propiedad junto con la licencia de segregación ya otorgada. Después, el Ayuntamiento iniciará la redacción del proyecto de ejecución, para la posterior licitación e inicio de las obras.






