En esta entrevista, el alcalde de San Miguel de Abona, Arturo González (CC), hace balance de un 2025 marcado por la estabilidad y el crecimiento. También repasa los hitos alcanzados en integración laboral y atención social, desgranando los proyectos estratégicos que marcarán la hoja de ruta del municipio para este 2026.
-El Gobierno de Canarias ha aprobado recientemente el Plan General supletorio de San Miguel de Abona: ¿qué garantías ofrece para que el crecimiento municipal sea equilibrado?
“Esta aprobación, por la que llevábamos muchos años esperando, resulta muy importante para San Miguel de Abona. La medida nos va a servir de soporte para aplicar la disciplina urbanística. Nos preocupan los asentamientos ilegales porque tenemos una belleza natural que hay que proteger. También estamos preocupados por la proliferación de asentamientos en suelo rústico”.
-El Plan General pone orden al suelo, pero la realidad es que la población no deja de aumentar. ¿Teme que este crecimiento demográfico tan acelerado acabe desbordando la capacidad del ayuntamiento para ofrecer unos servicios de calidad?
“Sí. Somos uno de los municipios que más ha crecido en la isla de Tenerife y en Canarias en los últimos años, estamos creciendo a una medida de 1.000 vecinos anuales. La intención de este Gobierno no es seguir creciendo, porque no podríamos garantizar esos servicios de calidad. Nosotros queremos que San Miguel siga siendo un pueblo tranquilo, no una localidad masificada”.
-¿De qué manera esta herramienta va a permitir que el desarrollo turístico no termine por masificar San Miguel?
“En el ámbito turístico, el Plan General contempla el crecimiento que tenemos establecido hasta ahora. No hay nuevas ampliaciones de suelo, de camas ni de suelo residencial. Con los habitantes y camas que tenemos creo que el pueblo está ordenado y sostenible”.
-En los próximos años se construirá un nuevo centro de estudios en Las Chafiras, ¿qué supondrá para el municipio?
“La construcción del nuevo instituto en Las Chafiras será un alivio para la sobreocupación de los centros actuales. Los alumnos que ahora asisten, por ejemplo, al colegio de San Miguel Casco podrán continuar su educación secundaria en el nuevo instituto de Las Chafiras, evitando la saturación en otros centros como hasta ahora. Los colegios del municipio han mantenido una alta calidad educativa, pero el gran crecimiento de la población ha generado importantes desafíos en la prestación de servicios. Este nuevo recurso permitirá adaptar y mejorar la educación, garantizando que las instalaciones sean adecuadas y suficientes para todos los alumnos en los próximos años”.
-Las obras de Las Chafiras han sido un calvario de años para muchos vecinos. ¿Puede decirnos hoy con seguridad que el final está cerca?
“Las grandes infraestructuras están diseñando el futuro de San Miguel de Abona. Las obras de Las Chafiras están prácticamente terminadas; solo queda pendiente la puesta en servicio del alumbrado de las rotondas, por lo que muy pronto se podrán dar por concluidas. Sin embargo, continuaremos trabajando en mejorar las conexiones de estas rotondas con el resto del municipio, tanto en la zona baja como en la alta, para garantizar una mejor movilidad, especialmente teniendo en cuenta el tránsito de 70.000 vehículos al día”.
-Se acaba de adjudicar la obra del complejo deportivo Llano del Camello, ¿qué supone este proyecto para los vecinos y el deporte en San Migue?
“Es un hito histórico para nuestro municipio. Por primera vez, los sanmigueleros podrán tener acceso a una piscina municipal y a un complejo deportivo completo, con pista cubierta, sala polivalente, pista de atletismo y muchas más instalaciones. No solo beneficiará a los clubes y deportistas, sino a toda la ciudadanía, y refuerza nuestro compromiso de mejorar los servicios y la calidad de vida en la localidad”.
-En Guargacho, hay malestar por las obras de saneamiento. ¿Qué le dice a los vecinos que han sufrido cortes o problemas con el olor y color del agua?
“Somos conscientes de las molestias que han sufrido los vecinos de Guargacho por los cortes de agua. Esta obra, financiada con cuatro millones y medio de euros por el Gobierno de Canarias y fondos europeos, busca mejorar toda la red de aguas residuales y alcantarillado, renovar aceras, soterrar líneas eléctricas y de telecomunicaciones, y actualizar la de agua potable, con el objetivo de garantizar un servicio más eficiente y de mayor calidad. Sabemos que los retrasos han generado incomodidades, pero esperamos que la calle Ángel Guimerá quede terminada en febrero, y que el resto de las calles pendientes se completen durante el año. Estas intervenciones también se extenderán a otras zonas, como Chafiras Baja, y aunque pueden generar molestias temporales, su finalidad es mejorar la calidad de vida de todos los vecinos”.
-¿Cómo están avanzando las obras de los nuevos depósitos para garantizar que no falte agua en los periodos de sequía?
“Están avanzando a buen ritmo. El año pasado, empezamos con los trabajos de la elevación de agua desde Las Chafiras hasta Las Zocas. Esta obra es histórica para el municipio porque la infraestructura permitirá garantizar el suministro de agua potable en toda la costa. Además, ya se ha comenzado la construcción de un nuevo depósito de reserva de 5.000 metros cúbicos, en Las Zocas”.
-Dígame un logro de 2025 del que se siente muy orgulloso.
“No podría quedarme solo con uno. Son muy importantes las obras de elevación de agua desalada, la construcción del nuevo IES en Llano del Camello, el futuro complejo deportivo, también en Llano del Camello, o la adquisición de la casa de Juan Bethencourt”.
-¿Qué proyecto será la gran prioridad para 2026?
“Me hubiese gustado que antes de que terminara el pasado año 2025 se hubiera adelantado más el proyecto de la residencia de mayores, pero, si algo tengo claro, es que si las administraciones competentes no dan prioridad a la obra, nuestro ayuntamiento evaluará otras alternativas posibles”.






