Tiene ganado un merecido prestigio por su labor al frente de la Dirección General de Salud Pública del Gobierno de Canarias, cargo que vuelve a desempeñar en esta legislatura, pero José Fernando Díaz-Flores (Santa Cruz de Tenerife, 1967) sigue afrontando sus responsabilidades con redoblada energía, no en balde los retos no solo no dejan de crecer sino que, como explica, es clave actuar ahora para evitar o paliar unos problemas venideros ya claramente identificados.
-Hoy empieza la VII edición de la Estrategia regional Islas y Municipios Promotores de la Salud. ¿Qué tiene que ver la salud con ayuntamientos o cabildos?
“Todo. Los alcaldes, en el futuro, serán los protagonistas de la salud pública. Estos encuentros derivan de una estrategia nacional surgida en 2017 para implicar a las administraciones locales en cuestiones relacionadas con la salud, hasta entonces suscrita a las consejerías y ministerio de Sanidad, cuando hay un componente muy importante a nivel local”.
-¿Es tan importante?
“Le pongo ejemplos. La potabilización o los residuos parten desde los ayuntamientos, que también juegan un papel clave en el tema de la protección frente a la radiación solar, que -como sabe- es muy importante para nosotros porque Canarias, junto a Australia, es de los lugares con mayor radiación solar a nivel mundial. Pues poner zonas de sombra, sean naturales o artificiales, es política de salud pública, como permitir y favorecer la existencia de zonas deportivas también es salud pública”.
-¿Eso se entiende desde las administraciones locales?
“Es que con el tiempo las ciudades que estén mejor valoradas serán las que más apuesten por la salud pública y el bienestar de las personas, porque el entorno donde vivimos afecta claramente a las personas. No solo es una visión asistencialista, ojo, sino desde la perspectiva preventivista. Por eso se trabaja en que no solo estén implicados los gobiernos estatales y autonómicos sino también los de las administraciones locales. Al final, de lo que hagan los alcaldes dependerá mucho la salud de sus vecinos. Incluso a nivel de la salud mental, porque no es lo mismo vivir donde hay mucho ruido, contaminación o tráfico que donde no”.
-¿Está funcionando esta estrategia en Canarias?
“Somos la comunidad autónoma con mayor implicación de ayuntamientos. De hecho se han adherido casi el 80%, concretamente 68 municipios, mientras que de los cabildos solo falta uno, el de El Hierro”.
-Hábleme de la contaminación en las Islas.
“En Canarias por ejemplo tenemos la calima, que es una contaminación natural y por eso lo que podemos hacer es avisar a la población cuando hay periodos muy elevados de intensidad y dar consejos para que se proteja la población vulnerable. Luego también hay que destacar el caso de Santa Cruz de Tenerife, que ha pasado de tener una alta contaminación por la Refinería a ser una de las ciudades con el aire más limpio de España. ¡Gracias a los alisios, que limpian un montón!”.
-Me decía que tenemos un problema con la radiación solar…
“Tenemos cuatro o cinco meses al año con una radiación solar máxima. Especialmente en esos cinco meses, que son los que van de mayo a septiembre, hacemos todas las semanas divulgación para advertir a la gente, porque no nos damos cuenta pero es que nos estamos achicharrando. Cuando vemos al clásico extranjero que tras dos días aquí anda rojo como un tomate es porque acaba de sufrir un choque de radiación solar brutal, y no es consciente del daño. Pues con eso vivimos nosotros todos los días”.
-Hablamos de un problema que mata, sencillamente.
“Claro. Hablamos de cáncer de piel, problemas térmicos y de que también te desarrolla problemas a nivel general, desde los golpes de sol a descompensar las enfermedades. Va todo unido”.
-¿Qué tenemos que hacer los canarios para protegernos?
“A nivel de las administraciones locales tenemos que apostar más por las zonas de sombra, ya sean artificiales o naturales como las de los árboles. Y luego está la opción individual que pasa por protegernos cuando nos exponemos entre las once y las cinco de la tarde, ya sea con protección solar o simplemente ir por zonas con menor exposición directa en la medida de lo posible. Eso sí, mucho cuidado con los niños”.
-Hablando de contaminación, los vertidos son un problema en Canarias.
“Los vertidos están en el debe de Canarias. Es verdad que en los últimos años se ha hecho una inversión importante en los puntos de vertidos al mar pero queda por mejorar. Veamos lo que ha pasado en el Puerto de la Cruz, donde problamente en unos años tendremos uno de los mejores sistemas de saneamiento en la Isla, pero ha tenido que producirce el cierre de la playa para que todas las administraciones se pongan a trabajar codo con codo en un lugar donde se llevaba muchísimo tiempo sin hacerlo”.
-Hace poco la consejera, Esther Monzón, dijo que el gasto sanitario no se puede seguir incrementando. ¿A qué entiende usted que se refería?
“A que más vale prevenir que curar, y esa no es nuestra realidad porque más del 95% de lo que se invierte en Sanidad, y recalco que es una inversión porque hablamos de la salud, se destina a la asistencia sanitaria, mientras que se ha ido relegando todo lo relacionado con prevención, promoción y protección de la salud”.
-¿Eso es sostenible?
“No. El sistema sanitario actual no es sostenible porque la medicina es cada vez más cara y tenemos una población cada vez más envejecida. Ahora se habla mucho de lo que va a suponer la jubilación de los nacidos en los años 60 en el sistema de pensiones, pero muy poco de que el 30% de las personas se va a jubilar en los próximos cinco, seis o siete años y, si no conseguimos una esperanza de vida saludable cuando lleguen a esa edad, que la cumplan sin una cronicidad importante de enfermedades, eso va a repercutir en el sistema sanitario y la factura va a ser insostenlble. No es algo que afecte solo a Canarias sino es a nivel estatal, y de lo que se habla es de que tenemos que invertir más en prevención de salud para hacer sostenible al sistema. Todo no puede ser gastar en asistencia sanitaria porque llegará el momento en que no se pueda pagar la factura y eso provocará desigualdades: Quien tenga dinero se lo podrá pagar y quien no lo tenga, no”.
-¿Cómo piensan organizarse?
“Por eso en España se está creando una agencia de Salud Pública estatal y en las comunidades autónomas igual. Después de la pandemia, Europa pidió dos cosas: Reforzar la vigilancia epidemiológica y mejorar la respuesta ante las emergencias y el riesgo. A nivel estatal, ya en 2011 se planteó la ley de Salud Pública pero no se hizo nada, y una vez pasada la pandemia se comprendió que había que reforzar el sistema. Y en las CC AA sirven también para crear sistemas más acordes con -una vez más- la prevención, promoción y protección”.
-Traiga el tema a Canarias, por favor.
“Queremos crear un sistema de salud pública canario donde hallan varios actores. Por una parte la Agencia Canaria de Salud Pública, por otra el Servicio Canario de Salud, las administraciones locales, establecimientos y organismos como las farmacias y las universidades…”.
-¿Hay que acabar con lo que de cada uno haga la guerra por su cuenta?
“Uno de los objetivos más importantes es mejorar la coordinación de las tareas que cada uno tiene que llevar a cabo. Hay que tener en cuenta que con la ley canaria de salud pública que actualmente se está tramitando tiene que ver con el concepto de ‘one health’ [en castellano, una sola salud] en todas las políticas, de tal manera que lo mismo que hablábamos de los ayuntamientos pues ahora podemos citar a Educación porque el tema de la alimentación, de los espacios sanos y otros le incumbe. Al igual que Transición Ecológica tiene que ver con los vertidos. , Lo que se persigue es que se valore la salud en todas las políticas”.





