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El ‘Arca de Noé’ del fin del mundo ya protege el ADN de los acebuches de Canarias

Svalbard recibe por primera vez semillas de olivo, incluyendo acebuches silvestres de Canarias para asegurar su futuro
El 'Arca de Noé' del fin del mundo ya protege el ADN de los acebuches de Canarias
En Svalbard, las semillas permanecerán bajo una capa de hielo perpetuo que permitirá recuperar la especie si algún desastre global hiciera desaparecer los cultivos tradicionales. / Fotos: Consejo Oleícola Internacional-Grid Arendal

En un movimiento sin precedentes para la seguridad alimentaria mundial, la Bóveda Global de Semillas de Svalbard, situada en el remoto archipiélago noruego y conocida popularmente como el ‘Arca de Noé’ del fin del mundo, ha recibido por primera vez en su historia semillas de olivo.

Este hito cuenta con un marcado acento isleño, ya que entre el material depositado destacan muestras de acebuches silvestres procedentes de poblaciones naturales de las Islas Canarias.

Un seguro de vida para el patrimonio canario

El depósito, realizado este jueves por el Consejo Oleícola Internacional (COI) y el Ministerio de Agricultura, tiene como objetivo proteger el patrimonio genético del olivo ante amenazas globales como el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y las nuevas plagas.

La inclusión de los acebuches canarios es estratégica: estas variedades silvestres suelen albergar genes de resistencia a la sequía y a altas temperaturas que no están presentes en el material cultivado actualmente.

La recolección de las semillas en el archipiélago fue llevada a cabo por la Universidad de Granada, colaborando estrechamente con la Universidad de Córdoba y el CSIC para garantizar que la biodiversidad única de Canarias quede preservada para las generaciones venideras.

El ‘Arca de Noé’ del fin del mundo ya protege el ADN de los acebuches de Canarias
Juan Antonio Polo, COI; Álvaro Toledo, Director TIRPAA; Åsmund Asdal, NordGen; Jaime Lillo, COI; Kent Nnado zie, Secretario TIRPAA. / Foto: Grid Arendal

Ciencia contra el “fin del mundo”

El proceso ha sido de una complejidad científica extrema. Las semillas canarias han pasado por un riguroso procesado y secado antes de ser enviadas en sobres herméticos especiales a -18°C.

En Svalbard, permanecerán bajo una capa de hielo perpetuo como una “copia de seguridad” que permitirá recuperar la especie si algún desastre global hiciera desaparecer los cultivos tradicionales.

Para Jaime Lillo, director ejecutivo del COI, estas semillas son una “herencia y una garantía”. Por su parte, el ministro Luis Planas ha destacado que el olivo es uno de los “grandes tesoros de nuestra agricultura” y su entrada en Svalbard es la salvaguarda definitiva de este patrimonio. Con este gesto, los acebuches de Canarias se convierten oficialmente en guardianes del futuro del aceite de oliva en todo el planeta.

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