La Asociación para la Defensa y Protección de los Animales en Canarias (Adepac) ha decidido retomar la lucha en la vía pública tras el último revés institucional recibido en el Pleno del Cabildo de Tenerife.
A través de un comunicado en sus redes sociales, el refugio de animales de Ravelo, en El Sauzal, ha lanzado una pregunta que resume su angustia: “¿300 vidas quedan en el aire? 300 perros no son un recorte”. Ante la falta de avances, la entidad ha confirmado que “volvemos a las calles”.
La asociación ha convocado una concentración frente al Cabildo de Tenerife para el próximo 22 de marzo a las 12:00 horas. Según denuncia Adepac, la situación de desamparo persiste debido a que la institución insular mantiene su negativa a resolver el conflicto presupuestario: “No quieren cumplir con el convenio y las obras prometidas no han empezado”, aseguran de forma tajante.
“Los animales son los que sufren”
Desde la protectora insisten en que el bienestar de los perros se ha convertido en rehén de la parálisis administrativa y recuerdan que “son los animales los que sufren mientras esperan una solución que no llega”.
Esta incertidumbre, mantienen, pone en riesgo la cobertura de necesidades básicas como la alimentación diaria, los tratamientos de urgencia y la medicación de los ejemplares más vulnerables.
En este sentido, la organización alerta de que, si no se desbloquea la financiación, estos animales —que ya fueron víctimas del abandono una vez— “vuelven a quedar en el limbo”, comprometiendo seriamente su supervivencia.
Riesgos sanitarios en el refugio de Ravelo
Adepac ha detallado además las duras condiciones físicas que enfrentan los animales en las instalaciones de Ravelo. La asociación denuncia que el retraso en las reformas obliga a los animales a soportar “frío extremo sin calefacción que puede provocar enfermedades pulmonares y reumáticas”.
A este factor climático se suma un grave problema de infraestructuras que la entidad describe sin ambages: denuncian la “insalubridad del alcantarillado que aumenta el riesgo de enfermedades como la filaria“.
Según la protectora, “su bienestar no puede quedar atrapado en decisiones políticas”, exigiendo que se priorice la salud pública y animal.
Llamamiento a la movilización
Con la movilización ya marcada en el calendario para el 22 de marzo, la asociación busca el apoyo de la ciudadanía para forzar un cambio de postura en el Gobierno insular (CC-PP).
“Necesitamos soluciones ya. No al cierre de Adepac“, concluyen en su llamamiento, subrayando que detrás del número 300 hay vidas que dependen totalmente de que el Cabildo asuma la responsabilidad jurídica y ética que la protectora reclama desde hace años.








