No es la primera vez que el doctor tinerfeño Antonio García-Cáceres Hernández se asoma a esta sección. Especialista en cirugía plástica, reparadora y estética, posee una dilatada carrera como médico cirujano, tras su licenciatura y su doctorado en la Universidad de La Laguna y su formación en centros mundiales de prestigio como el Moorfields Eye Hospital de Londres (Reino Unido) y el Akademikliniken de Estocolmo (Suecia). Ha sido médico adjunto y coordinador de la Unidad de Melanoma, consolidando su experiencia en cirugía oncológica y reconstructiva. Ha sido igualmente distinguido con numerosos premios nacionales e internacionales, destacando su excelencia en cirugía mamaria. Académico correspondiente de la Real Academia de Medicina de Santa Cruz de Tenerife, dirige el Máster de Medicina Estética y Antienvejecimiento en Tenerife, vinculado a la Universidad Católica de Valencia. Hasta el año 2020 fue jefe del Servicio de Cirugía Plástica en el Hospital Quirón de Santa Cruz. Recientemente, su clínica se ha incorporado al grupo Gournay, que engloba a la elite de la cirugía plástica española, cuyo lema es la calidad, la excelencia, la ciencia y la innovación en varias especialidades médicas. Se ha incorporado a la nueva tecnología Preservé de aumento mamario, lo ultimísimo en esta disciplina. Y por eso comienzo la entrevista precisamente con este asunto.
-¿En qué consiste la nueva tecnología?
“La técnica Preservé de aumento mamario representa una nueva generación en cirugía estética, basada en el principio de preservar al máximo la anatomía de la glándula mamaria”.
-O sea, un procedimiento quirúrgico mínimamente invasivo.
“Exactamente, en el que el implante se introduce a través de una pequeña incisión en el surco sub mamario, utilizando instrumental diseñado para tal fin, que permite crear un espacio, respetando la estructura de la glándula mamaria”.
-Lo cual reduce la llamada agresión quirúrgica, ¿no es cierto?
“Sí, este enfoque tan conservador reduce significativamente la agresión quirúrgica, se traduce en menor inflamación, menor dolor posoperatorio y una recuperación mucho más rápida, facilitando la incorporación del paciente, a los siete días, a la vida cotidiana”.
-¿Y cómo se comportan las prótesis?
“Uno de los aspectos más diferenciales de Preservé es el comportamiento del implante. Se integran prótesis de última generación del laboratorio Motiva, con comportamiento ergonómico, capaces de adaptarse de forma dinámica a los movimientos del cuerpo, variando su forma según la posición (de pie o tumbada) y ofreciendo un resultado natural, tanto en apariencia como al tacto. Dicho en una frase: Preservé no es solo colocar un implante, es hacerlo respetando la mama, como si no hubiera sido operada”.
-Antonio, ¿se impone la cirugía mínimamente invasiva en tu especialidad?
“La cirugía mínimamente invasiva es, sin duda, una de las grandes tendencias actuales de la cirugía plástica, pero es importante matizar que no sustituye a la tradicional, sino que la complementa”.
-Es bueno que esto quede claro, ¿no crees?
“Es que las técnicas clásicas están sólidamente establecidas, cuentan con décadas de evidencia científica y siguen siendo la mejor opción en muchos casos, especialmente cuando se requiere una mayor corrección anatómica, cirugías secundarias o se abordan situaciones complejas”.
-Pero todo va cambiando cada día en la medicina.
“Lo que sí estamos viviendo es una evolución hacia procedimientos más respetuosos con los tejidos, donde siempre que es posible se busca reducir la agresión quirúrgica, sin comprometer el resultado. En este contexto, surgen técnicas como Preservé, que permiten obtener resultados muy naturales, con una recuperación más rápida en pacientes bien seleccionados. Por tanto, la clave no está en elegir entre lo “tradicional” o lo “mínimamente invasivo”, sino en realizar una valoración individualizada de cada paciente, teniendo en cuenta su anatomía, sus expectativas y las indicaciones médicas”.
(La formación del doctor García-Cáceres es continua. Últimamente ha realizado estancias en Bélgica y en Suecia, entre otros centros de referencia de cirugía plástica mamaria. Ha compartido protocolos con colegas de renombre mundial y ha realizado experiencias en técnicas innovadoras, como la repetida Preservé, en la que la experiencia directa es fundamental. Esta formación continua lo convierte en uno de los cirujanos plásticos españoles de elite. Esta técnica requiere, además, una formación adicional especializada, que incluye entrenamiento práctico, participación en programas formativos internacionales y experiencia directa en los quirófanos, con equipos de expertos).
-¿Cuáles son las intervenciones más frecuentes en tu clínica Gournay?
“En la Clínica Salud Estética Gournay las intervenciones más frecuentes se centran principalmente en la cirugía mamaria. El aumento de pecho y la reducción mamaria son dos de los procedimientos más solicitados. También realizamos muy frecuentemente corrección de mamas tuberosas, el recambio de prótesis y la corrección de asimetrías mamarias. Abordamos tanto aspectos estéticos como funcionales de la mama. Y en el ámbito de la cirugía facial destacan intervenciones como la blefaroplastia y la rinoplastia, orientadas a mejorar la armonía del rostro con resultados naturales. También, dentro de la cirugía corporal, la abdominoplastia y el tratamiento quirúrgico del lipedema siguen siendo cirugías muy solicitadas”.
-¿Podemos hablar de técnicas de vanguardia en la cirugía plástica en nuestro país?
“Sin duda”.
-¿Por qué?
“Nuestra clínica, por ejemplo, se sitúa a la vanguardia de la cirugía plástica en España, al mismo nivel de centros de referencia de Madrid o de Barcelona”.
-Es una buena noticia para la medicina canaria.
“Esto se debe a una combinación de factores clave: una sólida base médica, la incorporación constante de técnicas innovadoras, la formación internacional continua y un enfoque centrado en la naturalidad y en la seguridad del paciente”.
-La incorporación a Gournay ha sido clave, entonces.
“La integración en el grupo Gournay refuerza nuestro posicionamiento, al trabajar bajo estándares de excelencia, con un equipo altamente cualificado y una decidida apuesta por la evolución de la especialidad”.
-¿Cuáles han sido los avances más significativos en la cirugía plástica en los últimos años?
“Hay algunos muy relevantes, especialmente en dos grandes líneas: los tratamientos de medicina bio regenerativa y la cirugía menos invasiva. La medicina regenerativa ha cobrado un gran protagonismo con el uso de plasma rico en plaquetas, factores de crecimiento, células y bio estimuladores, que permiten mejorar la calidad de los tejidos y potenciar resultados más naturales y duraderos, así como reforzar los resultados quirúrgicos”.
-¿Y en cuanto a las técnicas menos invasivas?
“Se ha producido una clara evolución hacia técnicas más precisas y menos agresivas, como los abordajes mínimamente invasivos que reducen, como te he dicho, el trauma quirúrgico, el dolor y los tiempos de recuperación, sin renunciar a la eficacia. A ello se suma la mejora de los materiales empleados, con prótesis de complemento más avanzado y ergonómico y tecnologías que permiten una mayor planificación y seguridad”.
-En resumen, ¿una constante evolución de la especialidad?
“Yo diría que el avance más importante en nuestro trabajo es el cambio de enfoque: no sólo buscamos transformar sino preservar, regenerar y obtener resultados cada vez más naturales y personalizados”.
-¿Se cambia belleza por quirófano, Antonio?
“La belleza debe entenderse desde el equilibrio y la armonía, no desde la obsesión, ni desde la intervención constante”.
-Me alegro de que digas eso.
“La cirugía estética es una herramienta muy valiosa cuando está bien indicada, porque puede mejorar no sólo el aspecto físico de las personas sino también la seguridad y el bienestar emocional del paciente. Sin embargo, no debe plantearse como un recurso repetitivo o impulsivo sino como una decisión reflexiva, personalizada y médicamente justificada”.
-¿Puedes ampliar esta reflexión?
“Sí. Lo importante es saber cuándo intervenir y cuándo no hacerlo, priorizando siempre la naturalidad y el respeto por la propia identidad. En muchos casos, menos es más. Por tanto, la cirugía, sí, es recomendable cuando responde a una necesidad real y está bien indicada, pero siempre desde la moderación, el criterio médico y el cuidado integral del paciente. En definitiva, no se trata de rendir culto a la belleza sino de sentirse bien con uno mismo desde un enfoque saludable, equilibrado y responsable”.
-¿Utilizan cada vez más los hombres las intervenciones estéticas y sus tratamientos?
“Sí, claramente”.
-¿Hay estadísticas?
“Cada vez, más hombres recurren a tratamientos e intervenciones estéticas y ya no es una tendencia puntual, sino un cambio consolidado. En España, los hombres representan entre el 14% y el 15% de los pacientes, una cifra que ha ido creciendo de una forma sostenida en los últimos años. De hecho, en algunos centros, el incremento ha sido muy significativo, con aumentos cercanos al 46% en un solo año, lo que refleja un cambio claro en la mentalidad masculina”.
-Los tiempos cambian, doctor.
“Es que, hoy en día, el hombre entiende la medicina estética como parte del cuidado personal, el bienestar y la imagen profesional, con una actitud, además, más informada, preventiva y orientada a resultados naturales. El hombre ahora no busca cambiar su imagen, que era su estigma anterior. Ahora quiere mejorar y mantener una apariencia natural y acorde a su edad, lo que encaja plenamente en la evolución actual de la especialidad”.
-Volviendo a la nueva técnica Preservé, ¿podríamos definirla como un descubrimiento?
“Motiva es una de las compañías líderes, a nivel mundial, de implantes mamarios. Se trata de una innovación desarrollada junto a cirujanos expertos y reconocidos internacionalmente. No se trata únicamente de un “descubrimiento”, al menos en su sentido clásico, sino de un concepto integral que combina tecnología e innovación quirúrgica: por un lado, implantes de última generación con comportamiento ergonómico, como te comenté, y por otro un protocolo quirúrgico específico orientado a preservar los tejidos mamarios. No se trata sólo de una prótesis ni de una técnica sino de un sistema completo, que une diseño del implante, instrumental especializado y una filosofía quirúrgica basada en la mínima invasión y en la preservación anatómica”.
-Y yo añado: con una incisión de unos tres centímetros y una intervención que dura alrededor de 40 minutos. Un avance espectacular.






