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Carlos Tarife: “No se puede hablar de una isla sostenible si no se controlan los vertidos”

Tarife es primer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Santa Cruz
Carlos Tarife: "No se puede hablar de una isla sostenible si no se controlan los vertidos"

El Día Mundial del Agua se celebra anualmente el 22 de marzo para concienciar sobre la importancia de preservar y gestionar de forma sostenible este recurso vital. La Fundación DIARIO DE AVISOS y Aqualia se han sumado a esta efeméride, a través de la Semana del Agua, para acercar a la ciudadanía la importancia del oro líquido. Desde Atlántico Radio y Atlántico Televisión se ha ahondado en la materia con la voz de expertos, tanto del ámbito científico como político. En este sentido, el primer teniente de alcalde y concejal de Servicios Públicos del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, Carlos Tarife, es conciso: “No se puede hablar de una isla sostenible si no somos capaces de controlar los vertidos al mar”.


-¿Cómo definiría la situación actual del agua en Santa Cruz?
-”En los últimos años hemos realizado muchas inversiones en materia de agua en el municipio, por lo que ahora mismo estamos en una situación bastante estable. El agua en Santa Cruz se produce a través de la desaladora, infraestructura donde se llevan a cabo mejoras importantes para garantizar el suministro para los próximos 50 o 60 años. En cuanto a depuración también se han acometido obras por más de 20 millones de euros, pues una cosa es cuando se abre el grifo para utilizar el agua y otra la que se va por los distintos desagües, que es la que se depura”.


-Tenerife ha vivido una situación de emergencia hídrica. ¿Las actuales lluvias ayudan a paliar la situación?
-”La lluvia siempre es bienvenida, pero en política se está para planificar de cara al futuro. Vendrán épocas donde no llueva tanto y pensando en ello, en Santa Cruz estamos ejecutando una serie de obras importantes para estar preparados”.


-¿Cree que el estrés hídrico vivido en la Isla sirvió, al menos, para mover cosas dentro de la administración pública?
-”En Tenerife, durante mucho tiempo, alguien prefirió hacer auditorios o campos de fútbol que meter tuberías por el asfalto. Pero la realidad es que actualmente no podemos vender un turismo de calidad ni hablar de una isla sostenible si no somos capaces de controlar los vertidos. Santa Cruz empezó en 2021 con la primera obra en Igueste de San Andrés encaminada a este fin, porque teníamos clarísimo que había que llegar al vertido cero. Creo que ese es el objetivo y evidentemente con la emergencia hídrica declarada también era lo que había que hacer”.


-¿Qué acciones se han puesto en marcha para garantizar el agua en épocas que no sean tan húmedas?
“Si hablamos del agua que consumimos de la desaladora, junto a Emmasa estamos llevando a cabo un proyecto de ampliación de la desaladora, la cual nos la entregó el Gobierno del Estado en la década de los 90 con una producción de 21.000 m³ diarios de agua. Hoy está en torno a 33.000 m³ diarios y lo que queremos es hacerla llegar a 48.000 m³ para garantizar que en los próximos 60 años no haya ningún problema de abastecimiento en la ciudad. En Santa Cruz, todos los vecinos beben agua desalada de alta calidad en todos los distritos, salvo en el Suroeste, donde los 50.000 residentes de esta zona lo hacen desde los manantiales de Araya, Portezuelo y Aguamansa. En cambio, cuando se produjo el incendio que azotó Tenerife en agosto de 2023, estos dos últimos canales sufrieron graves desperfectos en su recorrido y desde el Ayuntamiento acometimos una gran inversión para hacer llegar agua desalada a ese distrito. Ahora, anuncio que en marzo de 2027 ya desconectamos a los vecinos de esos canales de agua para que les llegue agua de la desaladora”.


-¿En qué repercutirá, en general, esta medida para el suministro?
“Toda esa agua que tira cada hogar de esos tres canales la podrá derivar el Cabildo a otros municipios, en especial al sector agrícola. Por ello, cerca de 4 millones de metros cúbicos de agua se emplearán en otras actuaciones y todo gracias a las obras de ampliación que se ejecutan en la desaladora de la capital. Hay que recordar que en los años 90 Santa Cruz tenía 200.000 habitantes y hoy estamos en 216.000. Este incremento poblacional, unido a las operaciones urbanísticas que van a venir como la de la Refinería o la del Sureste supondrán que más personas abran el grifo en sus viviendas y quieran que salga el suministro. Por lo tanto tenemos que ampliar la capacidad de desalar”.


-¿Hasta qué capacidad sería lo deseable?
-”Llegar a los 48.000 m³ sería más que suficiente, pero el Cabildo tiene la intención de hacer llegar agua desalada a la parte baja de La Laguna, por lo que también estudia una ampliación en la propia desaladora para llegar a 60.000 m³, lo que la convertiría en una desaladora comarcal”.


-Santa Cruz impulsa acciones centradas en el vertido cero. ¿En qué fase están?
“Santa Cruz perdió la bandera azul en el año 2003 y no la hemos recuperado. Llevamos 23 años en la misma situación porque tenemos un vertido en Cabo Llanos, que es el que precisamente lo impide. Por eso, en 2018, el Gobierno de España sacó una licitación centrada en la ampliación de la depuradora de Buenos Aires, a la que llegan más aguas negras que la capacidad actual para depurarlas, lo que da lugar a que exista un vertido autorizado de aguas tratadas al mar, el cual no produce daño marino, aunque es una situación anómala. Ahora el Ministerio de Transición Ecológica quiere ampliar la capacidad de la depuradora, un proyecto que tenía que haber estado terminado en el año 2022 y estamos en 2026 y sigue sin concluir. A este hecho se une la responsabilidad del Ayuntamiento para paliar la situación en otros puntos del municipio, como en Igueste de San Andrés, Taganana-Tachero, San Andrés y Añaza-Acorán, en los que hemos invertido cerca de 20 millones de euros para acabar con los vertidos al mar”.


-¿En que grado de ejecución están las obras acometidas en otros puntos del municipio?
-”La obra de Igueste está ya al 100% terminada y todas esas aguas negras que caían por gravedad se recogen y se tratan. Se ha eliminado un vertido. En Tachero, donde cada semana iban ocho camiones de Emmasa a recoger aguas negras, también hemos invertido 3,7 millones de euros para acabar con los vertidos de Almáciga, Taganana y Roque de las Bodegas que por impulsión se llevaban hasta Tachero. Ahora estamos produciendo agua depurada que puede servir para la agricultura. Asimismo, en San Andrés hay otro vertido autorizado, pero a través de una tubería que estamos instalando en la avenida Marítima, las aguas negras llegarán hasta el colector de María Jiménez. Una obra que acabará antes de que llegue el verano. Finalmente, Y el último es en Añaza y Acorán, se ha hecho una inversión de casi 7 millones para por impulsión subir las aguas negras hasta un colector junto a la autopista, desde donde se llevarán a la depuradora de Santa Cruz”.


-Es decir, que se reutilizarán las aguas negras para otros fines.
-”En el caso de Añaza y Acorán hablamos de 2.000 m3 diarios que caen al mar en este ámbito, una cantidad con la que podríamos regar todos los parques y jardines de la ciudad. Con esta obra, que también acabará antes del verano, lo que estamos haciendo es terminar con los vertidos al mar y recuperar ese agua para que se depure y se reutilice, tanto en el sector agrícola como en el riego de zonas verdes de Santa Cruz. Cuando finalicemos todos estos trabajos y, por su parte, el Gobierno del Estado concluya la ampliación de la depuradora, volveremos a recuperar la bandera azul”.


-¿Una mejora de la gestión del agua también implica una apuesta tecnológica?
“Presentamos un proyecto a Europa para digitalizar los contadores del agua en las viviendas, lo que ahora ayuda a detectar si hay pérdidas en la red al disponer de datos al momento, ya que Santa Cruz tiene a día de hoy una pérdida en la red subterránea del 8%, aunque hay municipios en Canarias que llegan al 45 o al 60%. Con este proyecto lo que queremos es minimizar casi al cero dichas pérdidas para que sea más fácil detectar consumos inusuales y resolver problemas con las tuberías en el subsuelo”.


¿Cuando termine el actual mandato estarán todas estas actuaciones en marcha?
“Las obras de vertido cero que corresponden a Santa Cruz confirmo que estarán terminadas antes de este verano y, además, sería muy feliz si el Ministerio de Transición Ecológica cumpliera con su parte y acaba en noviembre de este año las de la depuradora, lo que significaría que para el verano de 2027 ya pudiera ondear una bandera azul en el municipio, y si me permiten la broma, ojalá que también ondee la bandera azul del Partido Popular”.

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