Un fugitiva condenada en el Reino Unido por estafar a una anciana a la que cuidaba estaría viviendo actualmente en Tenerife, donde presuntamente llevaría una nueva vida gestionando un alojamiento turístico. La información ha sido publicada por el medio británico The Sun, que sitúa a la fugitiva en el sur de la Isla.
Se trata de Pamela Gwinnett, conocida como la “viuda negra”, una mujer de 62 años originaria de Adlington (Lancashire), a quien la justicia británica condenó en ausencia a seis años de prisión por fraude y robo tras aprovecharse de la confianza de una jubilada de 89 años a la que cuidaba.
Según el relato difundido por el periódico, Gwinnett habría sustraído alrededor de 300.000 libras (unos 350.000 euros) a Joan Green, una contable retirada a la que supuestamente mantenía aislada de su familia mientras gestionaba sus finanzas.
Condenada en Reino Unido por fraude y abuso de confianza
El caso fue juzgado en el Tribunal Penal de Preston, donde el juez Michael Maher ordenó su ingreso en prisión y solicitó colaboración pública para localizarla, después de que la acusada no se presentara al juicio.
Durante el proceso judicial se expuso que Gwinnett habría utilizado el dinero de la anciana para pagar hipotecas, comprar un Audi Q2, ropa de diseño, tratamientos estéticos y gastos en restaurantes, entre otros desembolsos.
De acuerdo con la información publicada por The Sun, la mujer había sido detenida previamente por fraude por abuso de confianza y robo, pero quedó en libertad bajo fianza. Posteriormente pidió permiso para viajar a Tenerife con el argumento de que debía esparcir las cenizas de su hermano, solicitud que fue rechazada por el tribunal.
Sin embargo, según el medio, abandonó el Reino Unido pocas horas después y voló igualmente a Canarias.
Aseguran que ha sido vista en el sur de Tenerife
El medio británico afirma que Gwinnett estaría residiendo actualmente en un ático en una localidad de la costa suroeste de Tenerife, donde, según vecinos de la zona, se la vería con frecuencia en bares y zonas de ocio.
The Sun también señala que la mujer podría gestionar un apartamento turístico anunciado en varias páginas de alquiler vacacional, con un precio aproximado de 112 euros por noche y valoraciones superiores a 8 sobre 10 por parte de los huéspedes.
Vecinos piden su extradición
Según declaraciones de residentes en la zona, quienes aseguran haberla reconocido por fotografías difundidas en la prensa del Reino Unido, piden que sea detenida y devuelta al país para cumplir su condena.
Uno de los testimonios citados afirma que la mujer “no parece esconderse” y que se la ve con normalidad por la localidad.
Mientras tanto, el juez que llevó el caso emitió una orden de confiscación de bienes, que incluye la venta de la vivienda de Gwinnett en el Reino Unido para compensar económicamente a la familia de la víctima.
La víctima murió en 2022
Durante el juicio se expuso que la anciana Joan Green falleció en 2022, después de pasar sus últimos años bajo los cuidados de Gwinnett. La acusación sostuvo que la cuidadora habría aislado a la jubilada de su familia, llegando a convencerla de que sus propios parientes intentaban robarle.
Según se explicó en el tribunal, cuando se suspendió el poder notarial que la acusada tenía sobre la anciana, ya había retirado más de 161.000 euros, cantidad que siguió aumentando incluso después de la muerte de la víctima.
La defensa de Gwinnett ha indicado que su clienta tiene intención de recurrir la condena por fraude y robo.
Por el momento, no consta públicamente que las autoridades españolas hayan confirmado su localización o iniciado un proceso de extradición.







