David Uclés, uno de los escritores españoles del momento y un autor que nunca se pone de perfil, abanderando los principios de la Memoria Democrática, se ha pronunciado sobre la presencia del monumento a Franco de Santa Cruz de Tenerife y lo ha hecho de manera muy clara: “No sé qué sigue haciendo aquí esta estatua”.
“Es ridículo e injusto que en este país no esté señalizada la carretera que conecta Málaga con Almería, en la que tuvo lugar la Desbandá, o que tampoco lo esté el lugar en el que estuvo la plaza de toros de Badajoz”, indicó el autor.
Davic Uclés, que se encuentra en Tenerife debido a su participación en el Festival Tenerife Noir, recalcó que en Tenerife existe “un monumento mastodóntico dedicado a Franco”, describiendo el mismo además de lanzar una pregunta al aire: “No sé qué sigue haciendo aquí, tinerfeños. No tiene sentido”.
Además, en el vídeo que ha colgado en su perfil de Instagram lanza una propuesta al aire: “En unos días esta inmunda escultura cumple 60 años en Tenerife. Es una buena efeméride para fundirla. ¿No os parece?”.
Uclés, uno de los grandes invitados de la nueva edición del Festival Tenerife Noir, reconoció ayer que con La península de las casas vacías “nunca” fue su intención “mostrar el absurdo de la situación, sino plasmar más la imagen que podía captar un fotógrafo y no un escritor”.
“Me inquieta el presente, estamos en una situación en la que vemos cómo democracias occidentales tienen visos de dictaduras, como en Estados Unidos”, recalcó.
Ademas, indicó que es un escritor que “al haber escrito sobre la Guerra Civil” entiende que se le pregunte por ello: “No me metí a escritor para estar tranquilo. Si no, me habría metido en un monasterio. Yo disfruto del contacto con los lectores. ¿Vivo más tranquilo así? Sí”.
Recordó, además, que “hace dos años” indicó que no le extrañaría que pudiera vivirse otro conflicto civil en España: “En aquel momento hubo revuelo y creo que ahora habría menos, la verdad”.
“Nos estamos individualizando, en el pasado, creo, logramos unirnos para parar grandes males. Eso me da miedo”, recalcó: “Hay mucho miedo a mojarse, a hablar”.
Además, reconoció que le “maravilló” Panza de burro de Andrea Abreu: “Dejé reposarlo, lo quería leer en ese momento, y, la verdad, me maravilló”.





