El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abás Araqchi, ha comunicado a su homólogo en Omán, Badr al Busaidi, la disposición de Teherán a reabrir las vías diplomáticas con Estados Unidos a pesar de los bombardeos lanzados por Israel y Estados Unidos desde el sábado. El Ministerio de Exteriores omaní informó ayer de la predisposición de Irán, expresada en una conversación telefónica entre Araqchi y Al Busaidi. El primero “transmitió la postura de la república islámica de Irán en favor de la paz, indicó que el ataque israelí-estadounidense contra su país había exacerbado la tensión y el pánico en la región, y recalcó la voluntad de participar en “cualquier esfuerzo serio que contribuya a detener la escalada y restablecer la estabilidad”. Al Busaidi reiteró el “constante” llamamiento de Omán a un alto el fuego y a la reanudación del diálogo y la negociación “para resolver el conflicto por la vía diplomática y de una manera que satisfaga las legítimas demandas de todas las partes”.
Desde su mansión de Mar-a-Lago, en una entrevista telefónica con la revista The Atlantic, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que la dirigencia de Irán instaurada tras la muerte del ayatolá Alí Jamenei ha pedido hablar con Washington y que él ha accedido a ello: “Quieren hablar y he accedido a hablar, así que vamos a hablar con ellos. Tendrían que haberlo hecho antes. Deberían de haber cedido antes en algo que es muy práctico y fácil. Han esperado demasiado”.
Poco después, fuentes de la Casa Blanca matizaron que esas conversaciones no serían a corto plazo y que la operación militar contra Irán continuaba adelante. “El presidente Trump ha dicho que la nueva dirigencia potencial de Irán ha indicado que quieren hablar y que en ese caso él hablará”, trasladó un portavoz de la presidencia a varios medios de comunicación. “Por ahora, la operación Furia épica sigue sin merma”.
Al ser preguntado por cuándo serían esas conversaciones, Trump escurrió el bulto: “No puedo decirle eso. Algunos de los iraníes que intervinieron en las últimas negociaciones han muerto en los bombardeos. La mayoría de esa gente ya no está”. El jefe del Casa Blanca reveló que la ofensiva sobre Irán se ha cobrado ya la vida de al menos 48 dirigentes iraníes en una operación que “avanza rápido”, después de 47 años: “El objetivo final es que el pueblo iraní asuma el control de su destino”. Recordó los “buenos resultados” en Venezuela y los bombardeos de junio sobre Irán con bombardeos B-2: “Sencillamente, hago lo que está bien”.
El Ejército de Estados Unidos informó de que tres militares han fallecido y cinco se encuentran heridos graves. Trump reportó que las fuerzas norteamericanas han “destruido y hundido” nueve buques de guerra de la Armada iraní. La Guardia Revolucionaria iraní elevó a 560 la cifra de norteamericanos muertos o heridos y notificó el lanzamiento de cuatro misiles balísticos sobre el portaaviones USS Abraham Lincoln que, según la respuesta norteamericana, ni siquiera se acercaron al buque. Se trata de un portaaviones nuclear de la clase Nimitz, la principal herramienta de proyección de aviones de combate de la Armada estadounidense. Fue botado en 1988 y su zona habitual de despliegue es el Pacífico, pero ha participado en la invasión de Irak y ahora está de nuevo en la zona del Pérsico.
El ministro de Defensa del Reino Unido, John Healey, confirmó que el Ejército identificó dos misiles iraníes disparados “en dirección” a sus bases en Chipre, si bien descartó que fuera un ataque. “Estamos bastante seguros de que no apuntaban a nuestras bases”, declaró en una entrevista con Sky News. El Reino Unido cuenta con dos bases en la isla. No obstante, alertó de que el incidente es una señal de que la escalada regional tras los ataques de EE.UU. e Israel y los contraataques iraníes “es una amenaza muy real y creciente”. Precisamente, los ministros de Asuntos Exteriores de la UE han instado a ejercer la “máxima contención” en lo que respecta al conflicto bélico y han pedido una desescalada y evitar medidas perjudiciales como el cierre del estrecho de Ormuz.
El Ejército de Irán emprendió una nueva operación de bombardeos contra bases militares de Estados Unidos en el golfo Pérsico y en el Kurdistán iraquí, así como varios objetivos en territorio israelí que desataron la alarma generalizada en el país. Omán se ha convertido en blanco de la represalia. Los gobiernos de Francia, Alemania y Reino Unido sopesan atacar “en origen” las lanzaderas de misiles y drones de Irán para defender sus intereses y los de sus aliados en Oriente Próximo: “Los insensatos ataques de Irán han ido contra nuestros estrechos aliados y amenazan a nuestro personal y a nuestros civiles en toda la región”.
Al menos nueve personas perdieron la vida y cuarenta resultaron heridas por el impacto de un misil iraní en la localidad israelí de Beit Shemesh, en el centro del país. El cohete dio de lleno, antes de las 14:00 horas, en un edificio residencial que terminó completamente derrumbado. Además, la ofensiva afectó a una sinagoga y a un refugio antiaéreo público y a otras viviendas cercanas. Las Fuerzas Armadas calculan que Irán ha disparado unos 2.500 misiles contra Israel en 36 horas. Este domingo, el Ejército de Israel inició una ola de ataques “contra el corazón” de Teherán, por vez primera desde el inicio, el sábado, de la operación conjunta con Estados Unidos. Era la culminación provisional de los bombardeos de las 24 horas previas, ejecutados en un primer momento “para establecer superioridad aérea y abrir camino hacia Teherán”. Asegura que, “en un minuto”, acabó entonces con la vida de 40 comandantes y altos funcionarios iraníes. “Por la noche intensificamos los ataques en todo Irán”, relató Effie Defrin, portavoz de las FDI. “Estamos allanando el camino hacia la frontera iraní, llegando hasta la ciudad de Teherán. Atacamos también los sistemas de defensa iraníes y ampliamos la superioridad aérea de la Fuerza Aérea”. Una de las principales acciones en Teherán destruyó el cuartel general de las Fuerzas de Seguridad Interna, los Basij, considerados como un brazo armado a pie de calle de las autoridades iraníes durante sus maniobras para reprimir protestas populares. En un aeropuerto del oeste destruyeron dos cazas de combate en unas instalaciones que servían como base militar. La agencia semioficial de noticias iraní ISNA informa, asimismo, de que un bombardeo ha dejado una docena de muertos entre las filas de la Guardia Revolucionaria en la ciudad de Isfahán, en el centro del país.
Todos estos ataques ocurren en medio de enormes dificultades para acceder a internet en territorio iraní. El portal NetBlocks, especializado en la situación de la red en zonas de conflicto, constata que “el apagón de internet de Irán superó la marca de las 24 horas y la conectividad nacional se mantiene estancada en el 1% de los niveles normales”.
Entretanto, Israel niega toda responsabilidad en el ataque aéreo denunciado por Irán que el sábado habría causado casi 150 muertos -la inmensa mayoría, niñas- en una escuela de la provincia de Hormozgán. “No tenemos conocimiento de ningún ataque israelí o estadounidense en ese lugar hasta el momento”, manifestó el portavoz Nadav Shoshani. “Y eso que nos encontrábamos en condiciones de hacerlo, porque estamos eliminando a gente que está a más de 1.500 kilómetros de distancia”, apostilló. Este desmentido llega después de que el Fondo de la ONU para la Infancia (Unicef) mostrara su “profunda preocupación” por la situación en Irán. “Hay informes de ataques a escuelas en Irán, incluida una de niñas”, lamentó en Colonia la oficina alemana de la agencia de ayuda a la infancia. Insta a las partes a “cumplir con sus obligaciones” en virtud del derecho internacional.







