El número de canarios que reside en el extranjero equivale ya a casi el 10% de la población actual de las Islas, que ronda los 2,2 millones. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), un total de 212.780 personas inscritas en el Archipiélago viven actualmente fuera de España. Los datos confirman, además, una tendencia significativa: en el último año, la emigración ha crecido a un ritmo similar al de la crisis de 2008. Entre 2025 y 2026, la población en el exterior aumentó en 10.326 personas, el tercer mayor incremento desde 2011 (+13.474) y muy cerca del registrado en 2012 (+10.756). Hoy, el número de canarios residentes en el extranjero duplica al de 2010, cuando había 104.037 personas fuera de las Islas.
Los destinos, dibujan dos patrones migratorios bien diferenciados. Por un lado, los vínculos históricos siguen marcando las mayores concentraciones de isleños en el exterior. Países como Cuba y Venezuela encabezan esa lista, con 76.988 y 58.264 residentes canarios, respectivamente. Sin embargo, las cifras muestran tendencias opuestas: mientras la comunidad vinculada a Cuba crece en los registros, en el caso de Venezuela se aprecia un descenso en los últimos años. “Muchos venezolanos -incluidos descendientes de canarios- han regresado a España. Actualmente hay más de medio millón en el país” explica José-León García, profesor emérito de Geografía Humana de la Universidad de La Laguna.
En el caso de Cuba, el aumento de personas inscritas con origen canario no se traduce en un nuevo flujo migratorio hacia ese país. “Se debe, en gran parte, a que muchas personas con ascendencia canaria han obtenido o recuperado la nacionalidad española y han sido registradas oficialmente, aumentando así las cifras sin que necesariamente hayan emigrado recientemente”.
Por otro lado, emergen destinos más recientes ligados a oportunidades laborales y movilidad internacional como Estados Unidos (20.688) y varios países europeos, entre ellos Reino Unido (8.298) y Alemania (6.025). Es el reflejo de un claro problema en toda España: la fuga de talentos, con muchos jóvenes y profesionales desplazándose en busca de mejores oportunidades y condiciones laborales.
¿Dónde se encuentran los 212.780 isleños repartidos por el mundo?
| Destino | 2026 | 2025 | 2016 |
|---|---|---|---|
| Cuba | 76.988 | 74.299 | 49.583 |
| Venezuela | 58.264 | 55.932 | 73.460 |
| Estados Unidos | 20.688 | 18.348 | 6.924 |
| Reino Unido | 8.298 | 8.083 | 4.383 |
| Argentina | 6.144 | 5.858 | 4.718 |
| Alemania | 6.025 | 5.744 | 3.335 |
| Francia | 4.339 | 4.048 | 1.517 |
| Bélgica | 2.724 | 2.557 | 1.095 |
| Uruguay | 2.500 | 2.205 | 1.639 |
| Suiza | 1.975 | 1.855 | 1.073 |
| Colombia | 1.721 | 1.638 | 1.153 |
“En Canarias, el sistema productivo demanda mucha mano de obra, pero en gran medida poco cualificada, y no genera suficientes oportunidades para perfiles con mayor formación”, explica García. Esta falta de empleo especializado empuja a parte de la población activa a marcharse y deja, en palabras del investigador, una “contradicción evidente”: mientras el talento joven busca fuera mejores salarios -hace unos días el INE señalaba que Canarias registra las segundas peores nóminas de España-, más oportunidades o un acceso más fácil a la vivienda, “cada año se necesitan entre 10.000 y 20.000 trabajadores extranjeros para cubrir puestos, sobre todo en el sector servicios”.
Pérdida para las Islas
La fuga de talentos supone una pérdida de recursos humanos formados y preparados aquí. “Las migraciones suelen ser selectivas: se marchan quienes tienen más iniciativa, más capacidad de decisión o mayor talento. Y son precisamente esas personas las que podrían emprender, innovar o generar cambios. Es, por tanto, una doble pérdida: de cualificación y de iniciativa”.
Más allá de lo económico, influyen otros factores estructurales. “Vivimos en un contexto global con mayor movilidad, y programas como Erasmus han permitido a los jóvenes conocer otras realidades”, señala. Aun así, insiste en que la salida de talento es preocupante. “No soy muy optimista: el modelo económico actual funciona bien para el sector empresarial, que tiene una gran capacidad de influencia. Si a esas empresas tienen buenos resultados con salarios bajos y con la llegada de población que cubra los puestos disponibles, es difícil que exista una presión real para cambiar el modelo”.
Para revertir esta situación, el profesor emérito apunta a la necesidad de “más recursos públicos y una apuesta decidida por diversificar la economía, impulsar nuevas actividades y generar empleo cualificado”. No es un camino fácil, pero sí posible “si se convierte en una prioridad”. Y es que, “emigrar aporta experiencia y abre mentalidades. El reto está en crear las condiciones para que ese talento pueda regresar sin renunciar a su nivel de vida”.
Canarios en el exterior, más allá de América y Europa
Al margen de los países con grandes comunidades de isleños, destacan casos curiosos en lugares como Pakistán (36 canarios), Gambia (6) o Jordania (588). “Lo cual refleja cómo la globalización ha ampliado la emigración”, señala José-León García.







