Las empresas dedicadas al transporte de mercancías urbanas contarán con un nuevo sistema de control de horarios, trayectorias predefinidas y reservas previas de plazas destinadas a carga y descarga en las calles de Santa Cruz de Tenerife, en las que ahora coexisten unos 700 espacios para este fin. No obstante, el 80% de dichas plazas suelen estar casi siempre ocupadas por vehículos privados que aparcan durante horas, lo que obliga a los transportistas a dar vueltas en busca de un estacionamiento cercano al lugar en el que han de entregar o recoger productos, generando así gran parte del colapso viario.
En este sentido, el Ayuntamiento capitalino, a través del área de Movilidad, ha decidido impulsar la redacción y tramitación de una ordenanza municipal específica de la Distribución Urbana de Mercancías (DUM), con el objetivo de dotar a la ciudad de un marco normativo claro, estable y adaptado a la realidad económica y logística actual. Una futura norma que irá, además, acompañada de la digitalización del servicio, para que así exista mayor control de los espacios de carga y descarga en la ciudad, según anunció la edil, Evelyn Alonso.
La concejala indicó que “la ordenanza aportará la seguridad jurídica que el sector lleva tiempo demandando, pues las empresas necesitan reglas claras, homogéneas y estables que les permitan planificar su operativa con certidumbre y reducir conflictos interpretativos”. Por ello, “estamos construyendo una norma moderna, alineada con el Plan de Movilidad Urbana Sostenible, que garantice el abastecimiento diario de la ciudad sin generar impactos innecesarios en el tráfico”.
El impulso normativo se apoya en el Diagnóstico de la Distribución Urbana de Mercancías, estudio presentado el pasado año que evidenció la necesidad de una regulación específica y de una reordenación del espacio logístico en Santa Cruz. El análisis evidenció que el 39% de los establecimientos de la ciudad se sitúan a más de 100 metros de una zona de carga y descarga, lo que incrementa tiempos de reparto y reduce eficiencia operativa. En la actualidad las 700 plazas existentes, entre las que se encuentran las 30 nuevas derivadas de la desmantelación del carril bici, atienden a 2.517 locales.
La concejala de Movilidad apuntó que “cuando se hizo este estudio, junto a la Asociación de Fabricantes y Distribuidores, se detectó que la logística de transporte urbano condiciona parte de la movilidad, por lo que la distribución de mercancía afecta en sí a la congestión del tráfico, derivada por aparcamientos en doble fila al estar estas plazas ocupadas por particulares”.
“La intención es regular un sector estratégico para el avituallamiento de comercios y vecinos, por lo que tenemos que ir más allá de un análisis técnico y abarcar un mayor control, vinculado a la digitalización, que permitirá además que la Policía Local tenga conocimiento más rápido de qué plazas están ocupadas indebidamente para proceder a sancionar”, detalló Alonso.
Asimismo, la futura distribución de plazas también implicaría reorganizar las actuales, reubicando las menos utilizadas en zonas con mayor demanda. “Con la nueva ordenanza, si hay que mover espacios, se hará sin problema”, apuntó la edil.
La normativa se aprobará en 10 meses y permitirá descarga nocturna
Restaurantes, hoteles, cafeterías, supermercados, farmacias o clínicas radicados en el centro de la capital son los que concentran el mayor uso de las plazas de carga y descarga y, por ello, necesitan de una regulación del servicio. En este sentido, el Ayuntamiento chicharrero estudia permitir más descargas nocturnas, que ya realizan algunos establecimientos hasta las 2 de la madrugada con vehículos eléctricos que no generan ruido, además, de adelantar las horas de la actividad a las 6 de la mañana. La futura normativa, que se prevé esté aprobada en diez meses, incluirá una consulta pública previa a la redacción del borrador.







