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En Canarias aún “estamos a años luz” de garantizar la educación inclusiva de los alumnos con TEA

El sistema vulnera los derechos de las personas con trastorno del espectro autista (TEA) en la atención sanitaria, la formación, el empleo, la accesibilidad o la vida independiente
En Canarias aún “estamos a años luz” de garantizar la educación inclusiva de los alumnos con TEA
Más de 23.000 personas en el Archipiélago tienen trastorno del espectro autista (TEA), lo que equivale al 1% de la población. DA

Más de 23.000 personas en el Archipiélago tienen trastorno del espectro autista (TEA), lo que equivale al 1% de la población, aunque todavía hay casos sin diagnosticar, sobre todo entre la población adulta, que no muestras signos claros en su conducta para vincularlos a este trastorno, sobre todo en la forma en la que se comunican e interactúan con otras personas, comportamientos repetitivos, o no necesiten apoyo constante.

En el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo se volvió a poner sobre la mesa la falta de recursos y políticas públicas eficaces para la defensa de sus derechos, sobre todo en sanidad, educación, empleo y servicios sociales, así como las listas de espera y la escasez de profesionales especializados en las Unidades de Atención Temprana o la falta de apoyos y recursos en los centros educativos. Insisten en fomentar la detección y el diagnóstico temprano, promover una educación inclusiva facilitar el acceso a un empleo digno, garantizar servicios especializados de salud, reforzar la investigación y su envejecimiento.

Elisa Hernández Pérez, pedagoga y coordinadora de servicios de Apanate, denuncia que como sociedad debemos tener una mirada con menos juicios y más apoyo, “sustituir los prejuicios por más apoyo y comprensión, reconociendo que las personas pueden comportarse de una manera diferente. Las personas con autismo se encuentran con problemas para su inclusión dentro del sistema educativo y las aulas, con escasos recursos de apoyo, incomprensión entre los compañeros o docentes que, aún sabiendo su diagnóstico, se escudan en él para excluirlos. Hay juicios en sanidad sobre todo en la tardanza para acceder a los servicios especializados en las Unidades de Atención Temprana. Mientras hay dificultades para su integración laboral, con un desempleo del 75 al 90%. Hay trabas en todas las áreas y en la sociedad”.

Recuerda que aunque el trastorno del neurodesarrollo se clasifiquen en tres grados, dependiendo de su necesidad de apoyo, “hay tantos tipos de autismo como de personas que lo tienen, porque es una combinación de características que en cada persona se presenta de una manera distinta. Hay unos patrones que pueden repetirse, pero no en la misma intensidad, lo que dificulta su abordaje”.

Las políticas públicas no están siendo eficientes y las personas con TEA y sus familias encuentran problemas para acceder a sus Derechos. En 2023 se aprobó el primer de Plan de Acción dentro de la Estrategia Española en Trastornos del Espectro del Autismo “con medidas que cada Comunidad tenía que aterrizar en su territorio, sin embargo, todavía en Canarias no vemos la luz. En Apanate damos apoyo y soporte a las personas con autismo y sus familias porque es el propio sistema el que vulnera sus derechos en la atención sanitaria, la educación inclusiva, el empleo, la accesibilidad o la vida independiente”.

En relación a las Unidades de Atención Temprana, “fuimos la última en sumarnos a la Ley de Atención Temprana. El modelo implantado en sanidad pública es el de un espacio en sala, donde la familia no está en el centro, cuando la Ley promueve un apoyo centrado en las familias y en el contexto”. También denuncia que con entre 40 y 50 casos “no es posible dar un apoyo personalizado al menor y su familia”, y ante la gran lista de demora “hay niños con suerte y otros sin suerte, según donde hayan nacido”. Además, en la mayoría de los casos a los 3 años las UAT les dan de alta, porque “entienden que deben asumirlos Educación. Las familias se ven forzados a acudir a las Asociaciones o a consultas privadas”.

En Educación, hay madres y padres que se denuncian la falta de personal auxiliar en los centros o que sus hijos son expulsados del sistema. Hernández lamentó que “esto va en contra de una educación inclusiva. Las víctimas principales son el alumno y su familia y, en algunos casos, el profesor es una víctima del sistema, cuando se ve atado de pies y manos en un aula con 25 alumnos: algunos con TEA, con dificultades de aprendizaje o con otras necesidades”. Lamenta que “se determina que la modalidad de escolarización de un alumno con autismo debe ser Aula Enclave o Centro de Educación Especial, es decir, se le retira de una educación inclusiva, no porque no esté capacitado sino porque el centro no cuenta con los recursos necesarios. Eso no puede ser, en Canarias estamos a años luz de garantizar la educación inclusiva”.

Apanate atendió el pasado año a 269 usuarios en sus diferentes servicios
Solar donde se construye la vivienda para 20 personas autistas. DA

Apanate atendió el pasado año a 269 usuarios en sus diferentes servicios

Desde hace 30 años Apanate trabaja para mejorar la calidad de vida de las personas con autismo y sus familias, así como su inclusión real en la sociedad.

En 2025 atendió en sus diferentes servicios y recursos a 269 usuarios, de ellos 78 en edad escolar, 38 en atención temprana, 56 en los Centros de Día o 65 en su vida independiente, entre otros, con una plantilla con 83 trabajadoras y trabajadores de media. Sin embargo, la lista de espera para acceder a sus servicios, que en otros años llegaba a 150 o más peticiones, ha disminuido ya que no pueden ofrecer más plazas, debido a su apuesta por la sostenibilidad y estabilidad financiera.

La coordinadora de servicios de Apanate, Elisa Hernández, reconoce que “lamentablemente no tenemos posibilidad de que entren más personas para recibir apoyo. Dependemos de recibir las subvenciones públicas para mantener la mayoría de las plazas”.

Entre sus servicios cuenta con Atención Temprana, servicio de edad escolar que atiende a los chicos y chicas entre los 6 y los 21 años, servicio de Promoción para la autonomía, y para los más adultos, Centros de Día para adultos con discapacidad intelectual, plazas para los adultos sin discapacidad, así como de vida independiente.

La entidad también ofrece un servicio de ocio al pueden acceder socios y ofrecen servicios puntuales de campamentos y respiros familiares, pero “con una oferta muchísima más limitada de las demandas de las familias”. En realidad “no es un servicio de ocio, cubrimos una necesidad de conciliación de la familia”, por ejemplo, en verano ni pagando un dineral las familias encuentran lugares donde acepten a sus hijos. En Apanate las “ratios son muy altas, hay chicos y chicas que necesitan monitor de apoyo individual”.

Apanate está esperanzada en la vivienda para usuarios. “Si todo sale bien, en menos de dos años tendremos nuestra primera vivienda en la que 20 personas con autismo y altas necesidades de apoyo podrán residir, lo que dará tranquilidad a sus familias”. Sin embargo, solo en Apanate hay más de 40 solicitudes para este recurso. Varias familias tienen “una realidad muy compleja” donde la necesidad de una plaza residencial es prioritaria, por la salud del usuario, la salud de sus padres o por ser cuidadores de otros familiares con dependencia o discapacidad. Apanate ha resuelto urgencias en las que “de un día para otro ha fallecido el cuidador principal” y ha tenido que buscar un recurso para que pudiera vivir “pese a que no ser específico para el autismo”, señaló Hernández.

En estos casos se acercaron al centro, formaron a los profesionales y realizan un acompañamiento a esas personas. “Creemos que ese tiene que ser el camino. Capacitar a los recursos, para que las personas con autismo, allí donde vivan o estén, tengan los apoyos que necesiten y, desde Apanate se contribuye capacitando a los profesionales de ese centro cercano para que puedan prestarles los apoyos que necesiten”.

En la misma línea, “trabajamos en el contexto natural con los usuarios y sus familias. Acudimos al domicilio del usuario, al parque o quedan en un supermercado”. En ese modelo de apoyo personalizado “observamos lo que les gusta y necesitan e intentamos darles respuesta. Tenemos chicos y chicas que les gusta estar en la calle o que cuando necesitar hacer deporte les acompañamos a su gimnasio o piscina municipal. Apostamos por hacer mucha vida en comunidad”.

Piden no hacer juicios rápidos cuando se ve una conducta diferente

Las asociaciones que forman parte de Autismo España celebraron el Día Mundial de Concienciación sobre del Autismo proponiendo “no dejarse llevar por juicios rápidos” cuando una persona se comporta de manera diferente en una situación cotidiana. De ahí su lema: Menos juicios. Más apoyos. La campaña pide “pararse a pensar que, detrás de un comportamiento que no encaja o no se ajusta a las expectativas, puede haber una persona autista que necesita apoyo y comprensión” para hacer frente a una situación que le genera malestar o que, simplemente, no sabe gestionar.

El movimiento asociativo demanda recursos y políticas públicas eficaces para garantizar los derechos de las personas con autismo, como se puso de manifiesto en el acto institucional en el Congreso de los Diputados. En Tenerife, el martes se celebrarán diversos actos institucionales.

El colectivo denuncia que se necesitan más recursos para el autismo, porque son “las propias familias, a través de sus entidades, quienes sostienen la red de apoyos especializados, cubriendo un rol insustituible que la Administración no está proporcionando”.

También incide en la diversidad, la inclusión y las muchas realidades, necesidades y apoyos que requieren las personas con autismo y sus familias, muchas de las cuales permanecen ocultas.

Como viene siendo habitual, edificios y monumentos emblemáticos de Canarias, toda España y del resto del mundo se iluminaron el pasado 2 de abril de azul como muestra de apoyo y solidaridad hacia el colectivo.

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