El alto el fuego en Oriente Próximo (menos en Líbano, donde Israel sigue a lo suyo: destruyendo casas, infraestructuras y matando civiles) ha traído como consecuencia un subidón en las bolsas y el desplome del coste del barril de petróleo, como cabía prever.
Un nuevo escenario que plantea una pregunta: ¿Cuánto tiempo habrá que esperar para que bajen los precios en las gasolineras? Porque mira que se dieron prisa para ponerlos por las nubes desde que cayó el primer misil en Irán.





