El CD Tenerife sigue atascado en lo fubolístico, pero a estas alturas eso ya no le importa a nadie. Solo vale sumar, sea como sea. Y ese sea como sea en El Toralín se llamó Dani Fernández. La irrupción del joven de la cantera blanquiazul transformó el partido, reactivando a un líder aturdido y superado. Su brillante actuación, coronada con un gol, permitió rescatar un valioso empate que deja al equipo dependiendo de sí mismo para lograr el ascenso el viernes en el Heliodoro.
El Tenerife tiene varias vías para ascender el viernes: sería campeón sin jugar si el Celta Fortuna pierde. También le valdría un empate si su rival directo no gana, y en cualquier caso, una victoria ante el Barakaldo en el Heliodoro le asegura el objetivo por sí mismo.
Los blanquiazules saltaron al césped sabiendo que el Celta Fortuna logró un punto frente al Pontevedra. El ascenso matemático se había esfumado antes del inicio de empezar el duelo frente a la Ponferradina.

No fue buena la puesta en escena de los blanquiazules en el estadio de Bierzo. No se había cumplido el primer cuarto de hora de partido y Cervera perdió a Agüero por una lesión. Tuvo que salir, sin calentar, Antal.
El húngaro recibió como regalo de bienvenida un golpe en el rostro que le provocó una brecha. Tuvo que cambiar, incluso, la camiseta por la cantidad de sangra que emanó.
Se desajustó el equipo tras la sustitución y la ‘Ponfe’ logró acaparar todo el protagonismo. El cuadro leonés empezó a hostigar a Dani Martín. Avisaron casi consecutivamente Esquerdo y Borja Vázquez.
No falló la Ponferradina en la siguiente jugada. Acción ensayada que culmina con el remate, de cabeza, de Keita, para convertir el 1-0. La defensa visitante se quedó mirando sin reaccionar.
Tardaron en reaccionar al gol leonés los de Cervera, quienes originaron algo de peligro con dos llegadas de Chapela y Enric.
En la recta final de la primera parte, el banquillo blanquiazul solicitó una revisión en el FVS por unas posibles manos en el área de la Deportiva. Las imágenes mostradas en el monitor al colegiado no fueron precisamente buenas, pero parece claro que hubo penalti. Pena máxima que el colegiado no pitó. Tras una larguísima revisión, el trencilla mantuvo su decisión inicial.

Para colmo de males, César tampoco pudo acabar la primera parte. En la última jugada de la primera parte, recibió una falta que le obligó a salir del terreno de juego cojeando.
Cervera se vio obligado en la caseta a hacer cambios. César no pudo reincorporarse. Se colocó en el lateral derecho Juanjo. También se quedó Gastón. Entraron Ulloa y Montes.
A pesar de los contratiempos, la escuadra chicharrera saltó al campo con la idea de lograr el empate pronto. En el 55 el Tenerife tuvo una doble ocasión de gol, con Fabricio y Cris, con el rechace, que se fueron al limbo.
La segunda mitad quedó marcada por un nuevo error arbitral. En el 74, Cervera entregó nuevamente la tarjeta para revisar un posible penalti a favor por mano. La imágenes volvieron a mostrar que la mano del defensor era clara, pero tras la revisión, el árbitro mantiene su decisión inicial y no señala nada.
En el 81, Cervera echa toda la carne en el asador. Abandonaron el campo Chapela y Fabricio. Entraron Balde y Dani Fdez.
El ‘pibe de oro’ de la cantera blanquiazul empató la contienda en la primera bola que tocó. Disparo lejano que desvía un jugador de la ‘Ponfe’, despistando a Prieto. Goolazo del canterano, quien logró echarse al equipo a la espalda y poner el duelo de cara para los locales.
Los últimos minutos fueron una locura. La Ponferradina no podía frenar a Dani, quien cambió el escenario del encuentro. La volvió a tener el atacante tinefeño en una contra en la que iban él y Balde. Se emborrachó de balón Dani y Prieto acabó sacando una mano salvadora que evitó el 1-2.
Antes de eso, Dani llegó a propiciar la expulsión del exblanquiazul Andoni López, que vio la segunda amarilla.







