Iván Bonales Ferrera (Santa Cruz, 1975) iba para abogado, pero, como a tantos, se lo comió el gusano del periodismo. Cuando le pregunto por lo más importante de su vida, me dice, rotundo: “La familia”. Una hija, unos padres a los que adora, Juan y Mara, y un hermano, Olaf, que es su mejor amigo y, además, representante de futbolistas: “En casa lo hacemos todo juntos”, me dice. En la profesión tiene fama de buen periodista y de mejor persona y esto último sobre todo ya es un tanto a su favor. Su primera transmisión en directo no fue la de un partido de fútbol sino una romería, la de San Benito, para Canal 7. Era un niño casi y le tocó entrevistar a Pedro González, Manolo Hermoso y a Paco Ucelay. Los tres han muerto, tristemente. Paco Padrón le dio el primer trabajo, en ese canal de tan gratísimo recuerdo, cuyo archivo ha sido recientemente digitalizado. Iván Bonales es el director y propietario de la cadena de Radio Marca en las islas, que él convirtió de radio deportiva en radio deportiva/generalista. Cuando llama a José María García, el mito se le pone al teléfono. No tiene Iván inconveniente en hablar bien de los compañeros –de casi todos–, lo cual supone un milagro en esta profesión. La conversación fue tan fluida, agradable y hasta evocadora que renuncié al cuestionario y utilicé el sistema de notas. Acaba de comprar la cabecera de La Gaceta de Canarias, periódico que yo dirigí entre 1998 y 2001, y lo edita en formato digital: “Lo hago yo mismo”, me dice.
-¿Para qué la compraste?
“Era barata esa cabecera y me apetecía tenerla. Yo sé que no es lo mismo en la red que en papel, pero quién sabe si el papel volverá un día”.
-¿En un partido entre el Tenerife y Las Palmas, con quién vas?
“Siempre con el Tete, pero mi segundo equipo es la Unión Deportiva”.
-¿Por qué empezaste con Radio Marca?
“Fue una apuesta interesante. No para hacerme rico, pero sí estamos estabilizados y damos trabajo a 25 personas, más o menos”.
-¿No temes a la envidia?
“Temerla, no, pero el ser humano es envidioso por naturaleza. Y aquí no te digo”.
-¿Es verdad que no entras en guerras?
“No suelo, pero si entro en una guerra es para ganarla; no hago prisioneros, porque son muy caros”.
-¿Qué aspiras a conseguir con La Gaceta de Canarias?
“No sé, puede que la primera aspiración esté en que sea sostenible, que pueda mantenerse”.
-¿Sin publicidad?
“De momento, no queremos publicidad”.
-¿Estás solo en esta nueva aventura?
“Con la familia, siempre”.
-¿Te gustaría que tu hija, que solo tiene 12 años, sea periodista en el futuro?
“No, hay otras profesiones preciosas”.
-Tu hermano y tú representan jugadores. ¿El fútbol es sólo un negocio?
“No, “sólo” un negocio, no; pero un negocio, sí, que evoluciona segundo a segundo, menos en Canarias que se ha estancado”.
-¿Quién compra y vende mejor, Miguel Ángel Ramírez, el presidente de la Unión Deportiva, o Rayco García y Miñambres?
“Ramírez sabe comprar y vender. Es un genio y me une una excelente relación con él. Con los otros también”.
-¿Sube este año el Tete?
“Por supuesto, pero que no se despisten”.
-¿Hemos llegado a la sofisticación del fútbol con tanto dato, con tanta estadística?
“Sí, se analiza todo, absolutamente todo, y, según esos datos que se tienen de los jugadores, se llevan a cabo las contrataciones”.
-¿Estás produciendo para las televisiones?
“Sí, mi empresa está colaborando con Atlántico Televisión, del Grupo Plató, en sus espacios deportivos. Y realizamos para la Televisión Canaria un programa cultural que se llama La Lavadora de Textos, que conducen Ramón Alemán y Selene Melián, que son dos cracks”.
-¿Les interesa a los canarios lo que está ocurriendo en el mundo o sólo lo que pasa en su entorno?
“A veces creo que no les interesa nada, pero en el fondo desearía lo contrario. De ahí la línea “internacional” de La Gaceta de Canarias”.
-¿A quién admiras en esta profesión?
“A algunos, entre ellos a ti. Yo te tendría que entrevistarte, no tú a mí. Yo me nutro de los buenos periodistas”.
(Disculpe el lector la aparente falta de modestia mía, al incluir esta respuesta, pero es cosa de Iván Bonales, no mía. De todas formas, es un halago que acepto, complacido. Pocos lo dirían, creo yo. En fin.)
-¿Admites consejos?
“Sí, pero de quien pueda darlos. No de todo el mundo. Vamos, que si tú eres un putero yo no lo voy a decir, pero no me des lecciones. Y no hablo de ti, claro”.
-¿Cómo valoras la llegada de César Toledo a la TVA?
“Ahí están los datos. Ha subido la audiencia”.
-¿Sirve para algo una tele pública en el Archipiélago?
“Claro que sí, se trata de un instrumento muy importante para las islas, para las profesiones ligadas a ella, para nuestra industria audiovisual y sería bueno para todos que se ponga en marcha el segundo canal en abierto, que ya tuvimos. Además, Canarias Play, su aplicación, es un éxito en Internet. Yo no lo dudaría porque el costo es mínimo”.
-Oye, Iván, ¿Broncano o Motos?
“Broncano es un bluff, que está cayendo. Motos es otra cosa. En realidad, Broncano se lo debe todo a Movistar y luego pasó lo que pasó, que lo metieron con calzador en La 1”.
-¿Arranca la radio autonómica?
“De momento, no, pero Mayer Trujillo es capaz de conseguirlo. Hay mucha competencia y no es fácil captar audiencia para una radio pública. Ahí tienes el ejemplo de RNE, que tiene excelentes profesionales y está donde está”.
-¿Un periodista nace o se hace? Pregunta idiota, por cierto.
“Un futbolista nace con el balón en los pies. Un periodista de radio no sólo tiene que mirar la escaleta. Y el de televisión, igual. Quien trabaja en medios audiovisuales posee también una especie de gen, no conoce horas de descanso, lo lleva en la sangre. Supongo que en la prensa escrita y moribunda será igual”.
(Pronosticó que el Atlético de Madrid sacaba adelante los cuartos de Champions y el Real Madrid, no. Fue durante la conversación, el día anterior al partido Atlético-Barsa, o sea que de esto debe entender bastante, aunque me parece que esta vez estaba cantado).
-¿Qué significó Paco Padrón en tu carrera?
“Paco Padrón es un puto crack”.
-Tú veraneas en La Graciosa, ¿cuántas islas tiene el Archipiélago?
“Ocho, claro”.
-Eso es mentira, La Graciosa es un islote, como Alegranza, Montaña Clara, Roque del Este, Isla de Lobos, Roque del Oeste y el Roque de Garachico. Se lo inventaron los analfabetos del Parlamento de Canarias.
“Eso lo dices tú, yo opino lo contrario”.
-¿Crees en la IA?
“¡Cualquiera no cree! Con ella te puedes inventar una entrevista del tamaño de esta. Pero no hay que temerla, sino saber utilizarla”.
-Trabajaste con Manolo Artiles. ¿Qué te parece como profesional?
“Pues, sinceramente, que tiene mucho mérito y que ha sabido luchar contra todas las mareas, a pesar de lo que ocurrió con su salud. Creo que es un superviviente, pero un superviviente de lujo. Le tengo muchísimo respeto”.
-¿Ha cumplido el Gobierno de Canarias con la industria audiovisual?
“No, desde luego que no. La Televisión Canaria se creó, entre otras cosas, para favorecer esa industria, como se hizo al principio. El Ejecutivo, además de proteger la información, la formación y el entretenimiento de los canarios, debería, a través de la Autonómica, ayudar a la industria privada, a la producción externa y, al mismo tiempo, crear puestos de trabajo en un campo tan extraordinario y de tantas posibilidades como es el audiovisual”.
-¿Por qué dejaste Derecho?
“Porque no era lo mío. A mí cuando llegué a la Universidad ya me había comido el gusanillo del periodismo”.
-¿Cuánto tiempo llevas con Radio Marca?
“Desde 2005”.
-Eso de ser representante de jugadores de fútbol, tarea que lleva en la familia tu hermano Olaf, me dicen que es complicado.
“Muy complicado y tienes que tener unos reflejos muy grandes. Mi hermano Olaf sí que merece una entrevista”.
-Pues ya se la haremos.
“Verás que dice cosas mucho más interesantes que yo”.
-¿Qué piensas de la gente de la profesión, de esa a la que dices que admiras?
“Siempre digo lo mismo: Estos tendrán sus cagadas, pero saber, saben”.
(Compartimos una carne deliciosa los tres, porque Mini también sale en la foto, creo, y seguimos hablando de todo, con nombres y apellidos. Pero ni Iván ni yo queremos guerras porque, además, mi interlocutor no hace prisioneros, según dijo. Y ponemos la palabra “Fin”. Como en las películas).






