Los comerciantes de Las Galletas denuncian una oleada de robos cometidos desde hace varias semanas por varios menores de edad que actúan de madrugada, según han captado las cámaras de seguridad de distintos establecimientos. Algunos de los propietarios de los negocios señalaron ayer a este periódico que la situación es “insostenible” y que llegan a estar en alerta toda la noche.
“La inseguridad ha aumentado en el último año en el pueblo, de día y de noche, pero desde hace algunas semanas ha empeorado con una pandilla de adolescentes que se dedican a robar de madrugada; yo misma estuve anoche desvelada pendiente de las cámaras de vigilancia”, manifestó la dueña de uno de los locales que pidió no revelar su identidad.
La psicosis de los asaltos a locales es cada vez mayor en Las Galletas. Restaurantes, cafeterías, tiendas de textiles, panaderías y pequeños supermercados ubicados en lugares próximos a la playa y en la zona peatonal han sufrido los robos –en ocasiones se han quedado en intentos– de este grupo de chicos que actúa a cara descubierta (como han demostrado las cámaras de videovigilancia), a los que los comerciantes también responsabilizan de varios hurtos cometidos en algunas casas y en vehículos aparcados en la zona. Tampoco se han librado de los robos los centros escolares, de donde ha desaparecido material informático.
MIEDO DE NOCHE
“También se habla de que actúan en la Costa del Silencio, donde también ha aumentado la inseguridad, pero no lo podemos asegurar”, manifestó un comerciante, que también pidió preservar su identidad. “Cuando cerramos por la noche, ya nos da hasta miedo caminar hasta el coche, aunque ahora menos mal que los días son más largos”, señaló otra de las propietarias, quien se preguntó si los padres de los chicos no saben que no están en casa por la noche. “Ya estamos cansados de lo que está pasando aquí y queremos que se sepa porque esto ya no lo aguantamos más”, enfatizó.
Representantes de los establecimientos comerciales se reunirán esta semana, previsiblemente mañana, para denunciar este repunte de la delincuencia que sufre Las Galletas y exigir más vigilancia, sobre todo de noche, por parte de la Guardia Civil y la Policía Local de Arona. El malestar crece con el paso de los días y comerciantes y vecinos no descartan próximas movilizaciones. “Estamos rabiando. A ver si el Ayuntamiento de Arona nos hace un poco más de caso”, resumió una de las afectadas.







