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De langostas, dragones y volcanes: las curiosidades de la heráldica municipal de Canarias

De las langostas de Buenavista a la simbología oculta de Arucas: descubre las historias y animales fantásticos que habitan en los escudos de Canarias antes de que el minimalismo los condene al olvido
De langostas, dragones y volcanes: curiosidades de la heráldica municipal de Canarias

Leones alados, castillos, arcángeles, barcos, estrellas, gánigos, banots, mares, guanches, palmeras, dragos, roques o volcanes habitan en un espacio distinguido y privilegiado de nuestra cultura, el de la heráldica municipal, aunque la creciente tendencia a simplificar las cosas al amparo de una mayor fluidez y pragmatismo, va camino de condenarlos al olvido.

Los escudos municipales, símbolos que contaban fragmentos relevantes de la historia e identidad de nuestros pueblos, están siendo desplazados por esquematizaciones de estos, a los que técnicamente se les denomina marca gráfica o identidad visual.

Es imposible, y no parece tampoco su función, que estos diseños de nuevo cuño puedan evocar algo del alma, -apenas una mínima parte- que atesoran los diseños tradicionales. No hay duda de que el origen de cada escudo responde a contextos y sensibilidades diversas, agradando a unos y generando rechazo en otros, un debate que con seguridad puede encenderse incluso hoy en día a la vista de la crispación latente en la que socialmente andamos inmersos. Eso al menos es lo que sospechamos que pasaría si se miran al detalle los escudos que nos remiten a la figura del conquistador Alonso Fernández de Lugo, o al de las familias fundacionales de algunas de nuestras localidades.

De la sensualidad al guiño masónico encriptado

Desde un punto de vista estético se puede cuestionar también la manera en la que las poblaciones prehispánicas fueron representadas, conforme a la época de cada diseño, como vemos es el caso de las sensuales guanches que franquean el escudo de La Guancha, o los aborígenes casi trogloditas que figuran en el de Valsequillo, indígenas que representan a los héroes Tecén y Niguada, protectores del almogarén de su territorio.

Para gustos colores, sin duda, pero es imposible abstraerse del barroquismo y sobrecarga visual que presentan los escudos grancanarios de Agüimes, La Aldea de San Nicolás o Teror. Estos contrastan con el nuevo, y tal vez ¿minimalista?, de Santa Lucía de Tirajana, donde con trazos modernos sólo encontramos una pintadera y una palmera.

No es descartable que en algunos casos la heráldica municipal encriptara doble o triples significados cuya memoria hemos perdido. Personalmente proponemos que eso sea lo que subyace tras la representación de una colmena y tres abejas en el escudo de Arucas, que se justifica en la laboriosidad de sus habitantes. Sin embargo, sin excluir esa explicación, este motivo nos remite a la simbología masónica, donde representa el esfuerzo individual y el éxito colectivo, siendo la colmena la logia y las abejas los masones, que además en este caso son tres, remitiendo a los grados masónicos. Sin embargo, hay más. El escudo muestra dos lanzas o magados sobre, o bajo, sendas espadas, como alegoría del resultado de batallas entre aborígenes y conquistadores. Sin embargo, en las dos composiciones, -junto con su potencial significado de dualidad-opuestos, que en masonería vemos en el suelo ajedrezado- vemos claramente como la disposición de esas armas recuerda, gracias al anexo esférico de las lanzas, a ¡un compás y una plomada!, piezas clave en la simbología masónica. Rizando el rizo, la leyenda “Ora et Labora”, ora y trabaja, máxima de los benedictinos, se ajusta como un guante a la historia y filosofía masónica. Evitando extendernos más, cabe aclarar que la presencia de la masonería en Arucas está meridianamente bien documentada. También en Arico vemos una colmena, justificada en su tradición apícola.

De langostas, dragones y volcanes: curiosidades de la heráldica municipal de Canarias

Leones, vacas, cangrejos y langostas

¿Una vaca en un escudo de Canarias? Cabría esperar cabras, que las hay en los escudos de La Oliva y Puerto del Rosario; o camellos, como vemos en la heráldica de Tinajo, y de forma preminente en la de Tuineje, antepuesto a la silueta de la Montaña de Tamasite. Pero, ¿vacas? El municipio de Ingenio tiene una en su escudo, ligada a un ingenio azucarero como recuerdo de su pasado. Con la mirada zoológica en la heráldica detectamos varios ejemplos de leones, animal muy socorrido en la heráldica, y de dragones, ya sean ligados al Arcángel San Miguel, como ocurre en los escudos gemelos de La Laguna y Tenerife, o con una lectura mitológica distinta en los de La Orotava y Puerto de la Cruz, donde evocan la identificación del Valle con la leyenda de las Hespéridas, sus manzanas de oro y Ladón, la bestia a la que Hércules tuvo que vencer en su undécimo trabajo.

Entre las curiosidades no podemos pasar por alto los cuatro jameitos, o cangrejos albinos ciegos, que decoran el escudo de Haría, la pareja de lagartos gigantes de Frontera, o las dos langostas de Buenavista. Este caso remite a un hecho tenido por milagroso que se ha perpetuado en el escudo, ocurrido el 25 de octubre de 1659, cuando la Virgen de los Remedios, ante una voraz plaga de langostas que desde hacía diez días diezmaba los campos canarios, atendió a los ruegos de la feligresía de Buenavista. Ante la imagen sacada en procesión la nube de langosta retrocedió. La tradición dice que sólo quedaron dos langostas pegadas al manto de la virgen.

Un universo de sorpresas

Llamativos son los motivos aztecas del escudo de Pájara, y curiosa la evolución del de Santa Lucia, que se reduce a una pintadera y una palmera. Los ataques pirata con final heroico para Canarias aparecen en escudos como los de Santa Cruz, Tuineje, Santa Brígida y Vega de San Mateo. El Garoé aparece en Valverde.

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