La aerolínea Ryanair ha anunciado una modificación significativa en sus protocolos operativos que afectará directamente a los usuarios de los aeropuertos canarios. A partir del próximo 10 de noviembre, la compañía cerrará los mostradores de facturación y la entrega de equipaje una hora antes de la salida programada del vuelo.
Este cambio supone adelantar en 20 minutos el límite actual, que se situaba en los 40 minutos previos al despegue. Según ha informado la aerolínea, el objetivo de esta medida es evitar que los pasajeros pierdan sus conexiones al quedar “atrapados” en las colas de los controles de seguridad.
Nuevos quioscos de auto facturación
Como parte de esta reestructuración logística, Ryanair implementará durante el mes de octubre la instalación de quioscos de auto facturación de equipaje. Estas terminales estarán disponibles en más del 95% de los aeropuertos donde opera la compañía.
Los nuevos dispositivos de autoservicio presentarán las siguientes características:
- Estarán integrados con la aplicación oficial de Ryanair.
- Permitirán a los usuarios facturar el equipaje de forma autónoma.
- Facilitarán la impresión de las etiquetas para las maletas de manera inmediata.
La compañía asegura que esta tecnología permitirá agilizar la entrega de bultos y reducir los tiempos de espera en las terminales.
Impacto en el proceso de viaje
La ampliación del tiempo límite a 60 minutos está diseñada específicamente para el 20% de los pasajeros que viajan con equipaje facturado. Ryanair considera que este margen adicional otorgará a los viajeros el tiempo necesario para superar los controles de seguridad y los trámites de pasaportes sin riesgo de pérdida del vuelo.
Por otro lado, los pasajeros que no facturen equipaje no se verán afectados por esta modificación y podrán continuar realizando su proceso de embarque bajo las condiciones habituales.







