La visita del papa a Tenerife ha comenzado a alterar de forma significativa el calendario institucional de las Islas. La Universidad de La Laguna (ULL) ha sido la primera institución educativa en mover ficha ante la magnitud del evento, anunciando un cambio en su planificación académica para garantizar la seguridad de los estudiantes y el correcto funcionamiento de las pruebas.
A través de un comunicado oficial remitido a toda la comunidad universitaria, la vicerrectora de Estudiantes, María Rosario Hernández, ha confirmado que los exámenes previstos originalmente para el 12 de junio de este año se adelantarán cinco días. De esta forma, las evaluaciones se llevarán a cabo el 8 de junio, manteniendo estrictamente los mismos horarios y las aulas que ya estaban asignadas.
La ULL justifica el adelanto por la visita del papa a Tenerife
La decisión del centro académico responde directamente a la situación de prealerta decretada por el Gobierno de Canarias. La llegada del Pontífice se prevé como un evento multitudinario que generará complicaciones logísticas y de movilidad en toda el área metropolitana y los accesos principales a la Isla. Ante este escenario, la ULL prefiere blindar su actividad evaluativa antes de que la alerta por grandes aglomeraciones entre en vigor.
Aunque las universidades gozan de autonomía para gestionar sus calendarios, esta medida de la Universidad de La Laguna ha puesto el foco sobre la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias. El responsable del área, Poli Suárez, ha manifestado este lunes que el Ejecutivo regional sigue analizando la situación para los centros de enseñanza obligatoria (colegios e institutos), aunque todavía no se ha tomado una decisión definitiva.
Posible suspensión de clases en colegios e institutos
La visita del papa a Tenerife y también a la isla de Gran Canaria ha movilizado a la Delegación del Gobierno en ambas provincias. En las últimas reuniones de coordinación de seguridad, se ha puesto sobre la mesa la posibilidad real de suspender las clases en ambas islas. Esta petición, que partió inicialmente de los obispados de La Laguna y Las Palmas de Gran Canaria, busca despejar las vías públicas para facilitar el tránsito de los miles de fieles que se esperan.
“Cuando tengamos los horarios y las necesidades en materia de seguridad, Educación podrá tomar una decisión”, afirmó Suárez, dejando la puerta abierta a una resolución que afectaría a miles de alumnos en el archipiélago. La prioridad absoluta para el Gobierno es evitar el colapso de los servicios básicos y garantizar que el dispositivo de seguridad, ante la presencia del Papa, sea impecable.
Un dispositivo de seguridad bajo alerta máxima
El calendario de avisos ya está en marcha. El Gobierno de Canarias ha decretado oficialmente la situación de prealerta desde el lunes 27 de abril. Este es el primer paso antes de declarar la alerta total por grandes aglomeraciones, que coincidirá con los días centrales de la estancia papal.
La visita del Papa a Tenerife no solo supone un hito religioso, sino un desafío logístico que ha obligado a la administración pública a reevaluar cada evento programado para el mes de junio. Los estudiantes de la ULL, ahora con el examen fijado para el 8 de junio, son los primeros en notar las consecuencias de un viaje que paralizará, literalmente, el corazón de las Islas Canarias. Se espera que en los próximos días se den a conocer más detalles sobre los cortes de tráfico y las zonas de exclusión que afectarán al campus lagunero.







