El Polvorín, el antiguo almacén de pólvora vinculado al Castillo San Felipe, será protegido con un vallado provisional para evitar actos vandálicos, ocupaciones o usos inadecuados, como puede ser la acumulación de basura en los alrededores, que pudieran comprometer la inversión realizada hasta el momento y el futuro del inmueble, que se convertirá en un espacio sociocultural para uso y disfrute de la ciudadanía de Puerto de la Cruz.
Así, en los últimos días se han comenzado nuevas actuaciones de acondicionamiento con el objetivo de preparar el entorno para la instalación de un vallado provisional que garantice la protección del inmueble y de los jardines que lo rodean. Según las previsiones, las obras se alargarán durante el mes de julio.
La medida, respaldada por todas las fuerzas políticas representadas en la Comisión de Ciudad Sostenible, permitirá preservar este espacio patrimonial. Tanto los técnicos municipales como la dirección facultativa de la obra advirtieron de la conveniencia de proteger el recinto, recuperado con fondos públicos, y prevenir que sufra deterioros prematuros mientras se define el modelo de gestión y el sistema de protección permanente antes de su apertura definitiva, que será antes de finalizar el verano, confirma el concejal del área, David Hernández.
Desde Ciudad Sostenible y con la colaboración de la Concejalía de Obras y Servicios Generales, se considera prioritario garantizar la conservación de un inmueble que forma parte del entorno protegido del Conjunto Histórico de la ciudad y que durante décadas permaneció infrautilizado. Por este motivo, se ha optado por una solución provisional que permita asegurar el recinto hasta que pueda ejecutarse un cerramiento definitivo más acorde con los valores patrimoniales del lugar.
La actuación contempla la instalación de un vallado metálico perimetral tipo Hércules o similar, una solución habitual en espacios públicos e instalaciones que requieren protección temporal. El proyecto incluye la excavación para la colocación de postes, la ejecución de bases de hormigón, la instalación de los elementos estructurales y puertas de acceso que permitan el control del recinto.
Asimismo, se ha contratado la redacción de la mejora del Paseo Cabuquero, en el que se sitúa el inmueble, una actuación más ambiciosa que permitirá mejorar todo el entorno y que deberá contar con el visto bueno del área de Patrimonio del Cabildo de Tenerife.





