la laguna

Buscan personal para un nuevo negocio en el casco de La Laguna: “Otra franquicia más”

La cadena abre su primer local en Tenerife desatando las críticas de los residentes por la pérdida del comercio local
Buscan personal para un nuevo negocio en el casco de La Laguna
Buscan personal para un nuevo negocio en el casco de La Laguna

El centro histórico de San Cristóbal de La Laguna está a punto de sumar un nuevo vecino a sus calles. La cadena Empanadas Malvón, líder en empanadas argentinas en Europa, abrirá muy pronto su primer local en el municipio.

De hecho, si pasas por la céntrica calle de la Carrera, ya se puede ver el cartel de “próxima apertura” en la fachada y la empresa ya está buscando personal para poner en marcha el negocio.

Aunque en Gran Canaria ya tienen siete locales funcionando, este será el primero con el que dan el salto a Tenerife, eligiendo una de las calles más transitadas de la ciudad de los adelantados.

¿Qué es lo que traen?

La marca presume de vender un producto 100% artesanal: empanadas hechas a mano, una a una, con ingredientes frescos y masa propia que queda crujiente y dorada tras el horneado, cerradas con el clásico repulgue tradicional.

En su carta, dividida en opciones clásicas y gourmet con rellenos generosos, se encuentran variedades como Smash Burger, Mortadela Pistacho, Matambre a la pizza o Costillas BBQ. Además, para los más golosos, traerán postres típicos como alfajores, dulce de leche y los famosos bombones Franuí.

¿Se está perdiendo la identidad lagunera?

Como era de esperar, el cartel de la calle de la Carrera no ha tardado en encender el debate en las redes sociales, donde muchos vecinos se han tomado la noticia con bastante indignación. La crítica principal no es contra el producto en sí, sino contra la pérdida del comercio local de toda la vida frente a las grandes cadenas.

“Están dejando morir el comercio local. Qué tristeza lo que están haciendo contigo, La Laguna”, ha lamentado un vecino en un post del perfil I Love La Laguna.

Otros usuarios criticaban la falta de originalidad de la oferta gastronómica actual: “Estamos en bucle: o hamburguesas o ahora empanadillas argentinas, tan arraigadas en nuestra cultura culinaria”.

Las quejas por la proliferación de multinacionales en una zona con tanto patrimonio histórico se repitieron con términos como “otra franquicia más” o rebautizando la zona como “Franquicia town”.

Incluso algunos clientes habituales de la marca confesaban su contradicción: “A mi pesar de ser una enamorada de mis queridas empanadas argentinas, seguimos con la carta abierta de franquiciados”.

En lo que coincide la gran mayoría de los laguneros es en señalar al culpable: los precios prohibitivos de los alquileres en el centro, que terminan asfixiando a los pequeños negocios locales en favor de las grandes cadenas, que son las únicas que pueden permitirse pagarlos.

TE PUEDE INTERESAR