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Susto de madrugada y un milagro: el emocionante parto en Tenerife que moviliza al SUC

El equipo médico del SUC estabilizó a la madre y al recién nacido en el domicilio del norte de la isla. El progenitor participó activamente cortando el cordón umbilical
Susto de madrugada y un milagro: el emocionante parto en Tenerife que moviliza al SUC

La madrugada en el norte de la Isla se ha visto sacudida por un acontecimiento tan inesperado como emotivo. Un sorpresivo parto en Tenerife ha obligado a intervenir de urgencia a los profesionales del Servicio de Urgencias Canario (SUC), dependiente de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias.

Los hechos ocurrieron en el interior de una vivienda particular del municipio de Los Realejos, cuando una mujer se puso de parto de manera fulminante, sin dar tiempo material a que la familia pudiera trasladarse por sus propios medios a un centro hospitalario.

La alerta saltó en la sala operativa de emergencias a altas horas de la noche. El alertante era el propio padre del bebé, quien comunicaba con lógicos nervios que el nacimiento ya se había producido en el interior del inmueble de forma fortuita.

El despliegue del SUC ante el inesperado parto en Tenerife

Ante la trascendencia de la llamada, el coordinador sanitario del SUC tomó el control de la comunicación de manera inmediata.

Durante una tensa pero precisa conversación telefónica, el facultativo realizó una primera valoración clínica a distancia tanto de la madre como del recién nacido. A través de preguntas clave, el personal de emergencias pudo verificar los signos vitales básicos y constató que, afortunadamente, ambos se encontraban en buen estado de salud.

De manera paralela, el médico de la sala fue dictando instrucciones claras y concisas al progenitor sobre cómo proceder en esos críticos primeros minutos de vida del lactante.

Una vez asegurada la situación inicial y confirmada la estabilidad de los pacientes, el Centro Coordinador activó de inmediato una ambulancia de soporte vital avanzado. El vehículo de emergencias se desplazó a gran velocidad hacia la localización exacta en el municipio norteño para prestar la asistencia presencial necesaria y asegurar un traslado con plenas garantías de seguridad sanitaria.

Un equipo médico al norte de la Isla y el papel del padre

Al llegar a la vivienda de Los Realejos, el equipo asistencial —compuesto por un médico, una enfermera y un técnico en emergencias sanitarias— accedió al domicilio para realizar una exploración exhaustiva in situ. Los sanitarios procedieron a completar la fase de alumbramiento, logrando la expulsión de la placenta de forma natural y totalmente libre de incidencias o complicaciones secundarias.

El momento de mayor impacto de la madrugada llegó cuando, bajo la estricta supervisión técnica y el amparo del personal médico de la ambulancia medicalizada, se permitió que el padre participara de forma directa en el proceso biológico. El progenitor fue el encargado de efectuar el corte del cordón umbilical, sellando así una intervención extrahospitalaria impecable.

Tras verificar que los parámetros clínicos de la madre y del hijo eran óptimos, los técnicos prepararon el habitáculo de la ambulancia siguiendo los exigentes protocolos de aislamiento y confort térmico estipulados para el traslado seguro de pacientes neonatales.

De forma simultánea, y de cara a blindar la continuidad asistencial, los coordinadores de la sala del SUC establecieron contacto directo con el área de Obstetricia, Ginecología y el equipo de Matronas del hospital de referencia de la Isla. Gracias a esta comunicación previa, el centro hospitalario ya disponía de toda la información clínica necesaria y del historial del alumbramiento antes de que la ambulancia cruzara las puertas de urgencias.

Madre e hijo ingresaron en perfectas condiciones de salud, quedando bajo vigilancia especializada para completar los exámenes rutinarios postparto. Una intervención exprés que demuestra la efectividad de la red de urgencias en las islas ante situaciones de máxima presión.

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