El Gobierno de Canarias está trabajando sobre los 20 vertidos al mar “más impactantes” de las Islas, aunque la solución definitiva para muchos de ellos exigirá inversiones “millonarias” y plazos largos, avisó ayer el consejero de Transición Ecológica, Mariano Hernández Zapata, en una comisión parlamentaria.
En respuesta a una pregunta de la diputada socialista Alicia Pérez sobre el impacto ambiental y turístico de los reiterados vertidos y cierres de zonas de baño en Lanzarote, indicó que se está tramitando el primer decreto autonómico en esta materia, en exposición pública hasta el 30 de junio. En el caso de Lanzarote, se han identificado 14 puntos de vertidos tierra-mar, de los que 11 corresponden a la capital, Arrecife.
La consejería se ha reunido con sus titulares para impulsar su regularización y que presenten la solicitud de autorización. Aporta apoyo técnico a cada Administración pública que lo solicite y hace un seguimiento para disponer de “una foto real” en un plan de acción a cuatro años que ya ha dado “resultados medibles” al detectar 72 puntos en este ámbito.
Pero la solución definitiva para muchos de estos vertidos requiere una inversión importante en infraestructuras que no depende de la consejería, con cifras millonarias y plazos largos, insistió Zapata.
Hasta ahora, Canarias contaba únicamente con una normativa básica nacional y documentos orientativos sin carácter vinculante, una situación que generaba dificultades administrativas y una falta de homogeneidad en los procedimientos. La consejería presentó en 2026 la actualización del censo de vertidos de Canarias, lo que aportó por primera “una radiografía actualizada”.
En la misma sesión, Mariano Hernández Zapata contó que el Gobierno regional está realizando la planificación necesaria para que Canarias tenga seguridad energética para los próximos 40 años. A instancia de Nicasio Galván (Vox), el consejero recordó que se ha conseguido sacar adelante el concurso ordinario de generación eléctrica, que llevaba esperando trece años, aunque se espera un segundo concurso para aquellas islas que no obtuvieron el resultado previsto en el inicial.
En año y medio se han puesto en funcionamiento los grupos energéticos en varias fases, aunque no ha habido oferta para cubrir todas las Islas con déficit de generación, dado que el procedimiento “no es sencillo”. Hernández Zapata prefirió ver el lado optimista de la cuestión “y no el negativo”, porque que se haya cubierto el 30% de lo que se ofertaba supone reducir en un 30% el riesgo energético.







