Una emocionada, nerviosa y, sobre todo, agradecida Carmen Pérez confirmó ayer su candidatura por el PP a la Alcaldía de Santa Cruz de Tenerife ante un gran baño de multitudes.
La hasta ahora consejera delegada de la Sociedad de Desarrollo del Ayuntamiento capitalino, que desbanca de sus aspiraciones al primer teniente de alcalde, Carlos Tarife, contó para su postulado como futura alcaldesa con la presencia del presidente nacional de los populares, Alberto Núñez Feijóo, y el presidente regional, Manuel Domínguez, en un acto en TEA.
Carmen Pérez, en un discurso repleto más de agradecimientos que de propuestas, y en el que incluso le brotaron lágrimas al nombrar a su hijo, se definió como “la candidata del cambio” dispuesta a dar el impulso que la ciudad necesita y “despertar todo su potencial para convertirla en líder de Canarias”.
Recordó que cuando dejó la abogacía para dar el salto a la política lo hizo con el objetivo de “ser útil y ayudar a los chicharreros”, premisas que, indicó, serán las que seguirán marcando sus pasos hacia el gobierno de la capital “con humildad, altitud de miras y la mano tendida”.
Pérez desterró la “debilidad” en la defensa de los intereses de Santa Cruz y abogó por la “firmeza” para tomar decisiones valientes. Igualmente, agradeció a Carlos Tarife “haber construido los cimientos del partido en la ciudad” y se autoproclamó como “comandante Pérez” ante Feijóo, del que, aseguró, será el presidente de España que sí velará por Canarias.
Por su parte, el líder nacional del PP resaltó que su visita a Canarias, arropando a los candidatos de ambas provincias, es reflejo de la “apuesta firme y sin condición del partido por las Islas” y, en este sentido, definió a Carmen Pérez como una “enamorada de Santa Cruz, con gran capacidad de trabajo y pasión. No tiene techo”, subrayó.
Núñez Feijóo, que también tuvo palabras de agradecimiento a Tarife, del que dijo que “sigue siendo un activo del partido, esté donde esté”, centró el resto de su mitin en críticas al Ejecutivo de “la corrupción” de Sánchez. Por ello, anunció que si llega a La Moncloa hará “un plan de limpieza institucional” y prohibirá los indultos por corrupción.
Finalmente, el presidente regional del PP, Manuel Domínguez, definió a la candidata a la Alcaldía como “un soplo de aire fresco para el partido”, y alabó que “haya dejado de lado su carrera de jurista para convertir a Santa Cruz en su único cliente”..







