Fue en la madrugada del 3 de octubre de 2022 cuando un derrumbe de piedras de grandes dimensiones obligó al Ayuntamiento de La Guancha a cerrar la carretera El Roque, conocida popularmente como El Convento. Desde entonces, y tras retirar el material con 15 remolques, la vía permanece cerrada al tráfico y al tránsito de peatones debido al peligro que representa pese a ser fundamental para la comunicación desde el casco urbano hasta la zona costera y núcleos de población como Las Cucharas y Tierra Costa. Asimismo, en el acceso al cementerio nuevo y para el servicio de transporte escolar del colegio Plus Ultra.
Casi cuatro años después, el Ayuntamiento ha sacado a licitación las obras para poder reabrirla y publicó el jueves en la Plataforma de Contratación del Estado el proyecto de consolidación y mejora del talud de esta vía.
La actuación contempla un conjunto de acciones destinadas a garantizar la estabilidad de la ladera y la seguridad de la carretera. Entre los trabajos previstos se incluyen la ejecución de una pista de acceso por la coronación del talud para facilitar las labores de estabilización; el traslado o reposición de una tubería de abastecimiento afectada por las obras y la reposición del cerramiento de una finca colindante dañado por el desprendimiento. A ello se añade la construcción de un sistema de drenaje longitudinal para recoger y evacuar las aguas superficiales; la rehabilitación del firme deteriorado con la renovación de la capa de rodadura en todo el tramo de actuación y el repintado de la señalización horizontal, entre otras actuaciones complementarias.
Las empresas interesadas podrán presentar sus ofertas hasta el 29 de julio para ejecutar las obras cuyo presupuesto asciende a 467.904 euros, y tiene un plazo de finalización de cuatro meses. Y aunque los trabajos no revisten inconvenientes, requieren de una maquinaria compleja. El proyecto será subvencionado por el área de Carreteras del Cabildo de Tenerife en su totalidad.
La reapertura de esta carretera era una de las prioridades del actual grupo de gobierno (CC) y se ha conseguido. Sin embargo, el alcalde, Alejandro Herrera, prefiere ser cauto y realizar esta afirmación “cuando finalmente se haya terminado de ejecutar la obra”.
No obstante, añade que el grupo de gobierno se propuso sacar adelante este proyecto al inicio de su mandato, igual que las obras para evitar las pérdidas de agua, y ha trabajado en ese sentido no sin encontrar obstáculos en el camino.
Sin proyecto ni ficha financiera
“Cuando empezamos a trabajar vimos que no había proyecto sino una memoria técnica de la intervención, no tenía ficha financiera porque en su día se había sacado el dinero del remanente de tesorería pero como no se había ejecutado, volvió al mismo destino, que fue lo que pasó”, relata el mandatario.
A partir de ese momento el Ayuntamiento encargó el proyecto a través de un contrato menor, buscó subvención para la carretera, y se terminó con las cesiones de los terrenos, que el anterior grupo de gobierno ya había avanzado, y que fueron cedidos voluntariamente por sus dueños.
El último escollo que se encontró con este proyecto fue la posibilidad que hubiera allí una zona de yacimiento arqueológico. Ello conllevó a que el Consistorio se pusiera en contacto con el área de Patrimonio Histórico del Cabildo de Tenerife que encargó un estudio en el sitio y se hizo una valoración. Aunque el informe permite hacer la obra recomienda que cuando empiecen los movimientos de tierra esté presente un arqueólogo en caso de hallazgos.
“Esperamos que haya empresas”
Una vez resuelto estos escollos, el Ejecutivo local comenzó a trabajar en la licitación. “Ahora esperamos que haya empresas que se interesen en las obras y si todo está bien y no hay reclamaciones técnicas por el proyecto, que son cuestiones que surgen en las licitaciones, se pueda ejecutar la obra”, declara el alcalde.
“El riesgo es que quede desierta porque los precios fluctúan mucho por la situación internacional, pero somos conscientes de ello y es verdad que esta posibilidad también puede darse en cualquier licitación por otros motivos”, sostiene Herrera.






