El radar de tramo instalado en el kilómetro 1 de la carretera TF-2, a la altura de Santa Cruz de Tenerife, tramitó un total de 49.641 denuncias por exceso de velocidad a lo largo de 2025.
La cifra posiciona a este cinemómetro de la Dirección General de Tráfico (DGT) como el cuarto que más sanciona en toda España, según certifica el balance anual elaborado por la organización de Automovilistas Europeos Asociados (AEA).
El dispositivo, ubicado en una de las principales arterias de conexión de la Isla, ha registrado un crecimiento sin precedentes en el Archipiélago. En 2024, su primer año de implantación, el cinemómetro notificó 1.358 sanciones.
Apenas 12 meses después, las multas cursadas se han multiplicado por 36, un disparo exponencial que coloca a la red viaria tinerfeña en la cúspide de la intensidad sancionadora del país, solo por detrás de tres aparatos situados en la Comunitat Valenciana y Navarra.
Repunte del 75% en los ingresos por velocidad en la provincia
El volumen de infracciones registradas en la TF-2 ha dinamitado las métricas económicas de la provincia. La recaudación global por multas de tráfico en Santa Cruz de Tenerife alcanzó los 14.243.109 euros en 2025, lo que representa un repunte del 23 % frente a los 11,5 millones de euros ingresados durante el ejercicio 2024.
El impacto es aún más severo al aislar exclusivamente la recaudación generada por excesos de velocidad en las carreteras insulares:
- Ingresos por velocidad en 2024: 2.627.244 euros.
- Ingresos por velocidad en 2025: 4.605.335 euros.
- Crecimiento interanual: Un aumento del 75,29 %.
En la provincia de Las Palmas, el control de velocidad situado en el kilómetro 42 de la autovía GC-1, en Gran Canaria, también se mantiene en el ‘top 50’ de los radares más activos de España, tras pasar de 11.403 sanciones en 2024 a 15.927 denuncias en 2025.
Denuncian que el 50% de las multas son en autovías
En el conjunto del Estado, los radares de la DGT rozaron una recaudación de 247 millones de euros en 2025. Sin embargo, los expertos en seguridad vial descartan que este repunte responda a un empeoramiento en la conducta de los ciudadanos al volante.
Desde la asociación AEA remarcan que solo 50 aparatos concentran casi la mitad del impacto económico de las campañas de velocidad en todo el país.
Su presidente, Mario Arnaldo, critica que la administración priorice la instalación de cinemómetros en autovías de alta capacidad por encima de la red secundaria, vía en la que se registran cerca del 70 % de los accidentes mortales.
La entidad reclama revisar la ubicación de estos controles para primar la prevención de la siniestralidad sobre la capacidad recaudatoria.






