santa cruz

El Rastro de Santa Cruz de Tenerife seguirá de momento sin las carpas y en su actual ubicación

Tarife dice que la licitación de las lonas para dar sombra al mercadillo ha quedado desierta y cifra en 463.000 euros al año el gasto municipal que se destina a mantener este espacio
Rastro dominical de Santa Cruz en su nueva ubicación en la avenida Marítima. | Sergio Méndez
Rastro dominical de Santa Cruz en su nueva ubicación en la avenida Marítima. | DA

Los puestos del Rastro de Santa Cruz de Tenerife seguirán, de momento, sin estrenar las 401 carpas, de 3×2 metros, que el Ayuntamiento capitalino anunció que instalaría por seguridad, comodidad y homogeneidad a vendedores y visitantes.

Unas lonas, de color blanco, que buscan modernizar el entorno y dar una imagen uniforme al tradicional mercadillo de la ciudad, proporcionando sombra al actual espacio tras su cambio de ubicación a la avenida Marítima, en el que continuará por ahora.

La licitación de las carpas, por importe de 268.254 euros, ha quedado desierta tras presentarse tres empresas que “no han cumplido con los condicionantes exigidos”, por lo que ahora el Consistorio procederá a sacar de nuevo dicho concurso por un negociado sin publicidad, según anunció el concejal de Planificación Estratégica, Carlos Tarife, en el pleno municipal celebrado el pasado viernes, dando así respuesta al PSOE, que afirmó que el traslado del Rastro está causando pérdidas a los comerciantes y problemas derivados por la falta de sombra.

Tarife reiteró que “había motivos suficientes para que el Ayuntamiento ordenase este traslado, pues se cuenta con un informe rotundo del área de Seguridad que alertaba de que en su anterior ubicación era imposible controlar esta actividad y por ello se pedía un nuevo emplazamiento”.

Asimismo, el edil aseveró que “montar el Rastro en su actual ubicación cuesta al año 463.000 euros al Ayuntamiento en limpieza, seguridad, gestión, una cantidad que es el gasto que lleva esta actividad cada domingo que se celebra”.

Indicó desconocer si el cambio de lugar del mercadillo, desde el entorno del Mercado Nuestra Señora de África a la avenida Marítima, ha implicado pérdidas económicas a los vendedores, aunque anunció que solicitará a los técnicos del área que “pidan las licencias municipales a los comerciantes para ver quiénes son autónomos y, de paso, saber los ingresos y ventas que registran y así poder hacer una comparativa con respecto a otros años”.

Además, el concejal también anunció que “previsiblemente después del verano pondremos en marcha la modificación de la actual ordenanza municipal del mercadillo, pues la intención es que exista una Mesa del Rastro similar a la del Taxi, donde los representantes sean elegidos de manera libre por cada uno de los que tienen una licencia”.

TE PUEDE INTERESAR