El primer teniente de alcalde y concejal de Servicios Públicos del Ayuntamiento de Santa Cruz, Carlos Tarife, manifestó ayer que la situación que sufren los vecinos en el entorno de la plaza de la iglesia en Cruz del Señor es “bastante incómoda”, pero descartó acometer un vallado del muro que rodea este enclave, en el que desde hace seis años se ubica un rastro ilegal que ha derivado en un incremento de la delincuencia en la zona.
Tarife respondió así a la petición de la asociación vecinal de El Perú, que ha enviado un escrito al Consistorio para solicitar el cerramiento de la plaza a fin de evitar la venta ilegal, no solo de productos de dudosa procedencia, sino también de numerosas personas que acuden a beber o a consumir sustancias estupefacientes ante la presencia de niños y de personas mayores.
El edil añadió que “esta problemática está en manos de la Policía. La solución es incrementar las sanciones a quienes montan un mercadillo ilegal en la vía pública, pero sobre el vallado de esa plaza estoy en contra. Es un tema exclusivamente de seguridad”.
Por otra parte, Tarife comentó que el miércoles mantuvo una reunión con los residentes de Divina Pastora para analizar las actuaciones de seguridad en ese enclave, donde los vecinos conviven con problemas de drogadicción y prostitución. “Se reforzará más la presencia policial y se trabajará en dotar a la zona de más iluminación y en cerrar escaleras”.






