El BOE ha autorizado para 2026 un máximo de 500 plazas para reservistas voluntarios de las Fuerzas Armadas. La medida no supone la vuelta de la antigua mili obligatoria, suspendida en España en 2001, sino una vía voluntaria para recibir formación militar y quedar disponible ante posibles activaciones oficiales.
La convocatoria se enmarca en el modelo de reservistas voluntarios, una figura ya existente dentro de las Fuerzas Armadas. El Real Decreto 170/2026, publicado en el Boletín Oficial del Estado, autoriza esas 500 plazas dentro de la provisión anual para las Fuerzas Armadas y la Guardia Civil.
No vuelve la mili obligatoria
La principal aclaración es que España no recupera el servicio militar obligatorio. Lo que se activa es una oferta voluntaria para quienes quieran incorporarse temporalmente como reservistas, mantener su vida civil y recibir formación militar básica.
La antigua mili fue suspendida de forma definitiva en 2001. Desde entonces, España mantiene un modelo profesional de Fuerzas Armadas. La figura del reservista voluntario permite a ciudadanos civiles colaborar con la defensa nacional tras superar un proceso de selección, recibir formación y firmar un compromiso temporal.
En Canarias, donde la carrera militar mantiene presencia en la vida social y laboral de muchas familias, este tipo de convocatoria puede despertar interés entre jóvenes que buscan una primera toma de contacto con el Ejército sin incorporarse como militares profesionales.
Quién puede apuntarse a la formación militar voluntaria
El acceso no es automático. Los interesados deberán esperar a la convocatoria oficial del Ministerio de Defensa, donde se detallarán los plazos, plazas, destinos, especialidades y requisitos concretos.
De forma general, los aspirantes a reservistas voluntarios deben cumplir condiciones básicas como tener la nacionalidad española, acreditar el nivel educativo exigido para cada puesto y no estar inhabilitados para el acceso a funciones públicas. Las convocatorias también pueden exigir no tener antecedentes penales y reunir las condiciones psicofísicas necesarias.
En las informaciones publicadas sobre esta oferta se ha destacado especialmente a los jóvenes nacidos en 2007 y 2008, al tratarse de quienes alcanzan la mayoría de edad o se sitúan en el tramo de 18 y 19 años. No obstante, el dato clave debe fijarlo la convocatoria específica de Defensa, que será la que determine la edad mínima, los límites aplicables y el resto de condiciones.
Pruebas y proceso de selección
Los aspirantes tendrán que superar un proceso selectivo antes de acceder a la condición de reservista voluntario. Este procedimiento suele incluir la presentación de solicitud, la valoración de méritos, pruebas médicas, pruebas psicotécnicas y, en su caso, ejercicios físicos.
El objetivo es comprobar que los candidatos reúnen las capacidades necesarias para recibir la formación y desempeñar las funciones previstas durante los periodos de activación. Las plazas pueden distribuirse entre el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire y del Espacio, según establezca la convocatoria.
La condición de reservista voluntario no equivale a convertirse en militar profesional de carrera. Se trata de un compromiso temporal con las Fuerzas Armadas, compatible con la vida civil, aunque sujeto a periodos de formación y posibles activaciones en los términos fijados por Defensa.
Cuándo se realiza la formación
La formación militar básica se organiza en periodos determinados por el Ministerio de Defensa. En anteriores convocatorias, estos cursos han incluido instrucción inicial, preparación física, conocimientos básicos sobre organización militar, disciplina, seguridad y funcionamiento de las unidades.
El modelo busca que los participantes puedan compatibilizar la formación con sus estudios o actividad laboral. Por eso, la convocatoria concreta deberá precisar duración, centros de formación, calendario y condiciones de incorporación.
Durante los periodos de formación o activación, los reservistas pueden percibir compensaciones económicas. Las cantidades dependen del empleo, la duración y la situación concreta de activación, por lo que no deben presentarse como un sueldo mensual fijo.
Qué debe revisar el interesado antes de solicitar plaza
La recomendación principal es consultar siempre la convocatoria publicada en el BOE y los canales oficiales del Ministerio de Defensa. Ahí se fijarán los plazos de inscripción, documentación necesaria, forma de presentación de solicitudes, pruebas, baremos y destinos disponibles.
También conviene diferenciar entre tres vías: el acceso a militar profesional, el ingreso en centros docentes militares y la condición de reservista voluntario. La oferta de 500 plazas autorizada para 2026 se refiere a esta última figura, no al regreso del servicio militar obligatorio.







