La Dirección General de Tráfico (DGT) y el Ministerio del Interior avanzan en la actualización del Reglamento General de Circulación con nuevas medidas destinadas a reforzar la seguridad en las vías, especialmente en los cruces con pasos de peatones.
Una de las modificaciones afectará al funcionamiento de los semáforos. El cambio entrará en vigor el 1 de octubre de 2026 y establece una nueva secuencia entre las señales dirigidas a los vehículos y las destinadas a los peatones.
Los semáforos cambian su secuencia
Los semáforos conservarán sus tres colores habituales —rojo, ámbar y verde—, pero cambiará la relación entre las señales de los vehículos y las de los peatones.
A partir de octubre, la luz amarilla intermitente para los vehículos no podrá funcionar al mismo tiempo que la luz verde fija para los peatones en aquellos pasos regulados por semáforo. Además, la señal amarilla intermitente tendrá que estar precedida por una luz roja fija.
Así lo recoge el Real Decreto 518/2026, publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE), que establece esta modificación en la regulación de los pasos para peatones.
El objetivo es evitar situaciones que puedan generar dudas a quienes circulan por la vía. Hasta ahora, la coincidencia de un ámbar intermitente para los vehículos con el verde para los peatones podía provocar interpretaciones diferentes sobre quién tenía prioridad.
Con la nueva secuencia se pretende hacer más clara la señalización y facilitar que los peatones puedan cruzar con mayores garantías de seguridad.
Un cambio después de décadas de evolución
Los semáforos se han convertido en uno de los principales elementos de regulación del tráfico desde su aparición en el siglo XIX. En España, el primer dispositivo de este tipo se instaló en Madrid el 17 de mayo de 1926, concretamente en la Gran Vía, para ordenar la circulación en una de las zonas con mayor tráfico de la capital.
Aquel primer semáforo funcionaba de forma manual y estaba destinado exclusivamente a los vehículos. Desde entonces, estos dispositivos han ido incorporando diferentes modificaciones, entre ellas la utilización de la luz ámbar intermitente.
Ahora, casi un siglo después de la llegada del primer semáforo a España, la normativa volverá a introducir un cambio en la manera en la que se coordinan las señales para vehículos y peatones. La nueva regulación comenzará a aplicarse el 1 de octubre de 2026.






