El Servicio de Urgencias Canario (SUC) advierte a los jóvenes del riesgo de realizar determinados saltos al mar en Canarias desde muelles, espigones o riscos. Una mala zambullida puede provocar lesiones como hematomas, luxaciones, distensiones y fracturas, especialmente si se desconoce la profundidad.
El SUC alerta sobre los saltos al mar en Canarias
El SUC ha lanzado esta advertencia a través de su campaña en redes sociales Cuando lo necesitas, el SUC actúa, con la que ofrece consejos para prevenir accidentes y saber cómo actuar ante una emergencia.
Los sanitarios explican que lanzarse al mar desde cierta altura puede provocar lesiones de distinta gravedad. El riesgo aumenta cuanto mayor es la altura desde la que se realiza el salto, ya que también aumenta la velocidad de entrada en el agua y la fuerza del impacto.
El peligro es especialmente elevado en zonas como muelles, espigones y riscos, donde un error durante la zambullida puede provocar un golpe contra el fondo o contra el borde de la estructura.
Estos son algunos de los saltos que pueden resultar peligrosos
El SUC llama la atención sobre diferentes tipos de saltos que incluyen giros, volteretas o movimientos durante la caída.
Entre ellos se encuentran el Backflip, Sideflip y Frontflip, que consisten en realizar volteretas hacia atrás, lateralmente o hacia delante.
También están el Fontana, que se realiza de espalda con una pierna encogida; el Barani, un salto hacia delante con un giro de 180 grados; y el Botijo o el Piloto, en los que la persona salta estirada y se encoge antes de entrar en el agua.
Estos movimientos pueden incrementar el riesgo de sufrir una lesión, especialmente cuando no se cuenta con una buena preparación física o no se conoce bien la zona desde la que se realiza el salto.
El SUC pide comprobar la profundidad antes de lanzarse
Uno de los principales riesgos es impactar contra el fondo por falta de profundidad. También puede producirse un golpe contra el borde del muelle debido a un resbalón o a una mala trayectoria durante el salto.
Por ello, el SUC recomienda consultar las mareas y comprobar la profundidad antes de entrar al agua.
Los sanitarios también aconsejan preguntar a personas que conozcan la zona para saber si el fondo es de arena o de rocas. Además, es fundamental comprobar que no haya nadie debajo antes de lanzarse.
La altura desde la que se realiza la zambullida también es determinante. Cuanto mayor sea, mayor será la velocidad de entrada en el agua y, por tanto, la fuerza del impacto.
Qué hacer si se produce un accidente
Si una persona resulta herida después de una zambullida, el SUC recomienda no mover al afectado mientras llegan los recursos sanitarios.
La persona que se encuentre junto al herido debe comprobar si está consciente y respira, además de vigilar otros signos de alarma.
Los coordinadores del SUC pueden ofrecer instrucciones por teléfono desde la sala de emergencias hasta la llegada de los servicios sanitarios.
La campaña pretende reducir los accidentes durante el verano y recordar estas recomendaciones mientras continúe el buen tiempo en Canarias.





