Al menos 41 personas han perdido la vida como consecuencia de dos tragedias acaecidas durante las últimas horas en la llamada Ruta Atlántica, una de las vías de migración ilegal más mortíferas del mundo según Naciones Unidas.
Solo se han podido recuperar cuatro cadáveres, entre ellos el de una niña de siete años.
Diez de los desaparecidos corresponden a una neumática rescatada al nordeste de Lanzarote, mientras que otros 27 se deben al naufragio de un cayuco en aguas mauritanas.
Primero se tuvo noticia de la zódiac, donde se hallaron los cuerpos sin vida de dos varones y una mujer, además de a otra persona en estado crítico y otros 67 supervivientes de origen subsahariano a bordo que fueron rescatados por Salvamento Marítimo durante la madrugada de ayer a 131 kilómetros al nordeste de Lanzarote. Parte de los ocupantes de la embarcación cayeron al mar cuando las salvamares enviadas en su ayuda desde Lanzarote, Ácrux y Al Nair, intentaban ponerlos a salvo en sus cubiertas, en hechos acaecidos alrededor de las 4:30 horas, pero fueron rescatados.
Fue tras su llegada a puerto seguro en Arrecife cuando los supervivientes desvelaron que otros diez migrantes más murieron durante una infernal travesía que duró cinco días, los últimos de ellos sin agua potable.
Salvamento Marítimo explicó que la neumática se encontraba en aguas bajo responsabilidad de rescate de Marruecos, país que solicitó a España que asumiera la operación de auxilio por falta de medios en ese momento.
En cuanto a la segunda tragedia, al menos una niña de siete años ha muerto y otras 27 personas siguen desaparecidas tras hundirse el pasado domingo en aguas de Mauritania un cayuco que había partido de Gambia con destino a Canarias.
El Hadji Kébé, presidente de la Asociación de Senegaleses en la ciudad portuaria de Nuadibú, situada a 450 kilómetros al norte de Nuakchot, explicó que, según los testimonios de los supervivientes recogidos por su ONG, 65 personas viajaban a bordo de la embarcación, entre ellas once mujeres. El cadáver de la niña, de nacionalidad guineana, y un total de 37 migrantes fueron rescatados: 16 senegaleses, 12 guineanos y nueve malienses.
Entre esos supervivientes figuran tres mujeres, entre ellas la madre de la niña fallecida, y dos menores, mientras que otras ocho mujeres continúan desaparecidas, de acuerdo con el balance facilitado por el representante de la comunidad senegalesa.
El cayuco había zarpado del pueblo costero de Kartung, en el suroeste de Gambia.
Canarias avisa: el PEMA fracasará si no hay unión en crisis como la ceutí
El Gobierno de Canarias advirtió ayer en Bruselas, durante la reunión de la Conferencia de Regiones Periféricas y Marítimas (CRPM), del fracaso del nuevo Pacto Europeo de Migración y Asilo (PEMA) si Europa no responde con unidad frente a crisis como la generada en Ceuta.
El viceconsejero del Gabinete de la Presidencia, Octavio Caraballo, recordó que lo que se vivió en la frontera norteafricana “debería preocuparnos” y que no puede considerarse simplemente una crisis española. “La respuesta tiene que ser europea y si no existe una unidad de acción seremos testigos de un nuevo fracaso en los territorios más accesibles y vulnerables de las fronteras exteriores”, recalcó antes de aclarar que no se cuestiona que la Comisión haya movilizado posteriormente recursos ni el apoyo anunciado a España sino que la solidaridad europea vuelva a llegar después de la crisis, cuando debe formar parte de la respuesta desde el primer minuto.






