El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife ha solicitado a la Dirección General de Tráfico (DGT) un plazo de un año para adaptar la red semafórica de la ciudad a la reforma del Reglamento General de Circulación que entra en vigor este 1 de octubre.
El cambio afecta especialmente a los pasos de peatones con semáforo. Desde este jueves, como norma general, la luz ámbar intermitente para los vehículos no podrá coincidir con la luz verde no intermitente para los peatones. La modificación está incluida en el Real Decreto 518/2026, aprobado el pasado 24 de junio.
En Santa Cruz, el Ayuntamiento calcula que la adaptación afecta a 138 cruces de la red municipal y obligará a realizar alrededor de 262 actuaciones, intervenir físicamente en más de 122 instalaciones y modificar la programación semafórica de al menos 59 intersecciones.
Qué cambia en los semáforos
Hasta ahora existen cruces en los que un vehículo puede encontrarse una señal ámbar intermitente al mismo tiempo que el peatón dispone de luz verde. La reforma establece que, con carácter general, ambas fases no coincidan y que la señal amarilla intermitente para los vehículos esté precedida por una roja fija.
La DGT enmarca esta medida dentro de la reforma destinada a mejorar la protección de los usuarios vulnerables, especialmente peatones, ciclistas, motoristas y usuarios de vehículos de movilidad personal.
Santa Cruz calcula 262 actuaciones
El principal argumento técnico del Ayuntamiento es el volumen de cambios necesarios. Según los datos municipales, no bastaría con modificar de forma idéntica todos los semáforos afectados.
Cada cruce tendría que analizarse de manera individual para determinar cómo afecta el cambio a los ciclos semafóricos, los tiempos asignados a vehículos y peatones y la coordinación entre intersecciones.
En los puntos considerados más complejos, el Consistorio plantea realizar además estudios y simulaciones de tráfico antes de modificar la programación.
Según la información facilitada por el Ayuntamiento, las primeras pruebas realizadas en la ciudad habrían detectado afecciones sobre la circulación y sobre el funcionamiento de determinados cruces. Sin embargo, no aporta datos concretos sobre esas pruebas ni cuantifica los efectos observados.
Por qué el Ayuntamiento pide un año
Santa Cruz sostiene que los algo más de tres meses transcurridos entre la aprobación del Real Decreto, el 24 de junio, y su entrada en vigor, este 1 de octubre, no han permitido completar la adaptación de toda la red.
Además de la programación informática de los semáforos, algunos puntos requieren modificaciones físicas de las instalaciones, adquisición de material, montaje, comprobaciones y puesta en servicio.
El Ayuntamiento no ha detallado por ahora cuánto costaría la adaptación completa de los semáforos ni ha precisado qué cruces serían los primeros en modificarse.
La reforma del Reglamento General de Circulación entra en vigor este 1 de octubre en toda España y contiene otros cambios en materia de movilidad urbana y protección de usuarios vulnerables.








