¡Pobre Dinámico!
Aprovecho que he vuelto a coger la gripe para hablar de bares. En la noche de los tiempos existía en la plaza del Charco portuense, famosa por nadie sabe qué y que creo que construyó mi tatarabuelo Andrés, siendo alcalde, un pequeño kiosco, con un templete encima desde el que actuaba la banda, muy apretada
